Australia blinda sus nuevas fragatas con el sistema antimisiles SeaRAM para frenar la amenaza en el Pacífico

La Marina Real Australiana refuerza su capacidad de defensa naval con la incorporación del sistema SeaRAM de la firma estadounidense Raytheon para sus futuras fragatas de la clase Mogami

Australia blinda sus nuevas fragatas con el sistema antimisiles SeaRAM para frenar la amenaza en el Pacífico
Sistema de defensa naval SeaRAM
Publicado en Defensa

La carrera armamentística en la región del Indo-Pacífico acelera su ritmo. El Gobierno australiano ha decidido blindar su futura flota de superficie con una de las tecnologías de interceptación más letales del mercado actual. El Ejecutivo adjudicó el contrato a la firma estadounidense Raytheon, bajo el paraguas del gigante RTX, una decisión que cambiará por completo la capacidad de supervivencia de los buques oceánicos frente a amenazas de última generación.

El acuerdo se rubricó con la corporación japonesa Mitsubishi Heavy Industries, encargada de la construcción de las tres primeras unidades del programa naval Sea3000. Este plan de modernización sustituirá a las veteranas fragatas de la clase Anzac por once nuevos navíos basados en el diseño mejorado de la clase Mogami nipona. Con ello, se consolida una alianza industrial sin precedentes entre Tokio, Washington y Canberra.

La elección del armamento defensivo responde a las lecciones extraídas de los recientes conflictos navales, donde la guerra marítima exige respuestas inmediatas ante ataques de saturación. Según detalla el portal especializado Interesting Engineering, el sistema SeaRAM proporciona una capa de defensa terminal autónoma diseñada específicamente para fulminar misiles de crucero, helicópteros y los habituales enjambres de drones suicidas que amenazan las rutas marítimas y las operaciones de despliegue.

Un escudo autónomo de precisión milimétrica

Para comprender la magnitud de esta actualización tecnológica, resulta fundamental observar la arquitectura del arma. La plataforma hereda el conjunto de sensores y el radar de búsqueda del legendario cañón Phalanx, pero sustituye la ametralladora rotativa de 20 milímetros por un lanzador de misiles guiados. Este módulo cuenta con once celdas para proyectiles Rolling Airframe Missile, lo que multiplica exponencialmente el radio de acción del buque frente a incursiones enemigas.

Mientras que el cañón tradicional apenas cubre un perímetro crítico de dos kilómetros, el nuevo interceptor alcanza objetivos a nueve kilómetros de distancia. Esta ventaja táctica resulta vital cuando el tiempo de reacción ante un misil supersónico se mide en escasos segundos. A ello se suma que el misil emplea un sistema de guiado dual por infrarrojos y radiofrecuencia que no requiere iluminación del objetivo por parte del buque lanzador.

El calendario de la nueva flota oceánica

La presidenta de la división de Poder Naval de Raytheon, Barbara Borganovi, aseguró que esta integración otorga a Australia un escudo terminal altamente efectivo. La directiva subrayó que el sistema extiende el alcance defensivo mucho más allá de los parámetros tradicionales de los sistemas de armamento de proximidad.

Los trabajos de fabricación de los lanzadores se llevarán a cabo en las instalaciones de Louisville, en el estado de Kentucky. El cronograma oficial establece que las primeras entregas del armamento comenzarán a finales de 2028, para alinearse con los plazos de los astilleros japoneses. Así, el primer navío de la clase Mogami se entregará a la Marina Real Australiana en diciembre de 2029, lo que marcará el inicio de una nueva etapa en la disuasión naval del Pacífico.

Para ti
Queremos saber tu opinión. ¡Comenta!