El Pentágono encarga 3.000 misiles de bajo coste camuflados en contenedores para blindar su arsenal

El Departamento de Defensa de Estados Unidos acelera la reposición de su armamento tras el desgaste de los recientes conflictos internacionales. La nueva estrategia militar pasa por la adquisición masiva de proyectiles económicos

El Pentágono encarga 3.000 misiles de bajo coste camuflados en contenedores para blindar su arsenal
Representación del lanzamiento de varios misiles desde unos camiones (Leídos)
Publicado en Defensa

El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha puesto en marcha el programa de Misiles Contenerizados de Bajo Coste para transformar su capacidad de respuesta ante amenazas inminentes. La iniciativa busca solucionar un problema logístico evidente tras comprobar cómo los conflictos recientes han mermado drásticamente las reservas de munición del Ejército norteamericano en un tiempo récord.

Para revertir esta situación de vulnerabilidad estratégica, el Pentágono ha firmado acuerdos marco con cuatro empresas del sector de la defensa: Anduril, CoAspire, Leidos y Zone 5. El objetivo principal de esta alianza militar sin precedentes es adquirir más de 10.000 misiles de crucero a lo largo de tres años, un despliegue masivo que comenzará a materializarse a partir de 2027.

La nueva doctrina militar de Washington pasa ahora por apostar por la denominada 'masa barata'. Las autoridades buscan ampliar la base industrial más allá de los contratistas tradicionales para escalar sus capacidades de ataque de forma rápida y asequible para las arcas públicas. El desgaste de los arsenales exige soluciones ágiles que la industria armamentística clásica no siempre logra proporcionar con la velocidad requerida.

El peso de los nuevos contratistas

Dentro de este proyecto de reestructuración, la compañía Leidos ha asumido un papel protagonista. Según detalla el portal especializado Interesting Engineering, este fabricante proporcionará un lote inicial de 3.000 municiones contenerizadas destinadas a reforzar las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas en el corto plazo. A ello se suma la intención de fomentar la competitividad entre nuevas empresas tecnológicas para asegurar una posición de fuerza.

Este armamento específico está basado en el diseño del misil de crucero pequeño AGM-190A que ya desarrollaba la propia compañía, aunque con una modificación técnica sustancial. Las nuevas unidades tendrán aproximadamente el doble de tamaño que el modelo original. La fase de adquisición de proyectiles de prueba arrancará en junio de 2026, momento en el que el Ejecutivo estadounidense evaluará sobre el terreno las propuestas exactas de los cuatro proveedores.

Versatilidad táctica desde tierra

El enfoque de este nuevo armamento está claramente definido desde sus primeras fases de concepción. El programa militar se centra inicialmente en misiles lanzados desde tierra que estarán a disposición directa de las tropas para neutralizar amenazas enemigas. Esta capacidad de lanzamiento desde plataformas estandarizadas ofrece una versatilidad táctica sin precedentes en el campo de batalla moderno, lo que permite una respuesta letal casi inmediata.

El formato en contenedor facilita enormemente la cadena logística, el transporte intercontinental y el ocultamiento de las baterías frente a la vigilancia por satélite. Las unidades desplegadas podrán posicionar estas plataformas de fuego de manera discreta en cualquier teatro de operaciones. Con ello, Washington reduce drásticamente la dependencia de infraestructuras complejas o bases aéreas que resultan vulnerables a ataques preventivos.

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