La nuevo fusil láser estadounidense será el peor adversario de los drones enemigos
Este desarrollo marca la entrada de NUBURU en el mercado de sistemas antidrones
Los drones han transformado los conflictos bélicos a nivel mundial. Estos pequeños dispositivos no tripulados (a veces, no tan pequeños) se han convertido en los protagonistas de la guerra moderna, sobre todo desde el relativamente reciente conflicto de Rusia con Ucrania. El principal motivo del creciente interés por ellos es el dinero. Los de tipo FPV (visión en primera persona) pueden costar entre 400 y 500 dólares, pero su poder de destrucción es mucho mayor, ya que son capaces de inutilizar tanques de varios millones de dólares.
A esto hay que sumar que no ponen en peligro la vida de los pilotos que los manejan, ya que lo hacen remotamente, y pueden estar a muchos kilómetros de distancia. También reducen la cantidad de unidades de infantería necesaria para misiones de reconocimiento. Si a esto le sumamos que integran cámaras para mostrar vídeo en alta definición sin interrupciones, nos encontramos ante las máquinas para tareas ofensivas y de vigilancia perfectas.
Es por todo esto que varios gobiernos están avanzando en el desarrollo de herramientas que puedan inutilizarlos de las maneras más efectivas posibles. Una empresa de defensa estadounidense acaba de anunciar un hito clave en la tecnología antidrones, tras haber completado una prueba de concepto para una plataforma láser de energía dirigida portátil.
El sistema antidrones puede integrarse en fusiles
Diseñado para contrarrestar las amenazas aéreas no tripuladas, el sistema de NUBURU utiliza tecnología de energía dirigida no cinética para interrumpir o inhabilitar drones hostiles. Según la empresa, las soluciones portátiles contra drones, como los dispositivos láser cegadores, se consideran herramientas prometedoras para proteger a las fuerzas militares y la infraestructura crítica.
Lyocon, una filial de NUBURU, ha desarrollado una plataforma antidrones de energía dirigida diseñada para su rápido despliegue en entornos operativos. El sistema emplea una arquitectura de interferencia láser que produce interferencias ópticas para perturbar los sensores y los sistemas de navegación visual de los drones. Al dañar las cámaras y los sistemas ópticos de puntería a bordo, la plataforma ofrece un método no cinético para mitigar las amenazas de los UAV sin destruir físicamente la aeronave.
El sistema integra una configuración multilongitudinal de onda que opera en las bandas láser verde, azul e infrarroja. La unidad de energía dirigida admite una potencia óptica escalable de 1 a 10 vatios, lo que permite a los operadores ajustar los niveles de potencia según las necesidad de cada operación. Entre sus avanzadas funciones de control del haz se incluyen una divergencia ajustable entre 2,5 y 30 milirradianes, colimación de precisión y regulación dinámica del haz para mantener la precisión de puntería.
La compañía ha creado el sistema de tal manera que pueda integrarse en fusiles y que sea compatible con plataformas militares estándar de armas ligeras, permitiendo su despliegue portátil en entornos operativos que cumplan con las normas de la OTAN. La arquitectura modular de la plataforma permite una rápida iteración e integración en redes de defensa antidrones más amplias.
Este desarrollo también marca la entrada de NUBURU en el mercado de sistemas antidrones, que se encuentra en rápida expansión. Se cree que el sector global de sistemas antidrones podría crecer de aproximadamente 6.600 millones de dólares en 2025 a más de 20 mil millones de dólares en 2030, a medida que los negocios amplíen sus inversiones en tecnologías diseñadas para neutralizar estas amenazas.