Los helicópteros de ataque Apache reciben un importante upgrade. Su nueva munición es capaz de derribar drones
El legendario helicóptero de ataque AH-64 Apache refuerza su dominio en el campo de batalla con una actualización tecnológica sin precedentes. Gracias a los nuevos proyectiles de 30 mm
El AH-64 Apache, el indiscutible referente de la aviación de ataque terrestre, está a punto de recibir una mejora técnica que promete alterar el equilibrio de fuerzas en los conflictos modernos. La proliferación de sistemas no tripulados de bajo coste en los escenarios bélicos actuales ha obligado a las grandes potencias a replantear el uso de su armamento tradicional. Hasta la fecha, abatir un pequeño dron mediante un misil guiado suponía un desembolso económico desproporcionado, pero la llegada de una nueva generación de proyectiles busca corregir esta asimetría operativa.
Esta evolución tecnológica se articula en torno al cañón de cadena M230 que la aeronave porta bajo su morro. Tradicionalmente, esta pieza de artillería dependía del impacto directo para destruir su objetivo, una maniobra de extrema complejidad cuando se trata de dispositivos pequeños y veloces. Según recoge el portal especializado Interesting Engineering, el Ejército de Estados Unidos ha validado con éxito la nueva munición XM1225 Aviation Proximity Explosive, conocida por las siglas APEX, diseñada específicamente para detonar en las inmediaciones de la amenaza detectada.
Los helicópteros Apache se preparan para combatir a un peligroso enemigo
La clave de este avance reside en la integración de espoletas de proximidad en los cartuchos de 30 mm. Este sistema permite que el proyectil identifique cuándo se encuentra a una distancia crítica del objetivo y detone de forma automática para proyectar una nube de fragmentos. De este modo, se logra inutilizar los rotores y la electrónica de los drones enemigos sin necesidad de un choque físico. Esta capacidad convierte al Apache en una plataforma de defensa aérea de corto alcance mucho más versátil y eficiente ante los nuevos desafíos tácticos.
A quick test of the Apache's turret helmet tracking system pic.twitter.com/eF1d0xsdrQ
— Doc Strangelove (@DocStrangelove2) May 6, 2023
El despliegue de estos proyectiles no solo mejora la letalidad, sino que ataja el problema del coste por interceptación. Mientras que un misil puede alcanzar precios prohibitivos, una ráfaga de proyectiles de 30 mm ofrece una solución masiva para limpiar el espacio aéreo de enjambres hostiles. Las pruebas de fuego real se han desarrollado en el polígono de Yuma, en Arizona, donde el helicóptero demostró su capacidad para abatir diversos tipos de objetivos sin necesidad de modificar el sistema de control de tiro original de la cabina.
En este sentido, la munición APEX mantiene una eficacia contrastada contra objetivos en superficie. Los mandos militares han confirmado que estos proyectiles resultan igualmente letales contra personal expuesto y vehículos ligeros, lo que amplía el abanico de misiones que el Apache puede ejecutar en una sola salida. Con una capacidad de carga de hasta 1.200 proyectiles, la aeronave garantiza una persistencia en combate muy superior a la de los sistemas basados exclusivamente en proyectiles guiados.
Esta actualización marca un punto de inflexión en la doctrina de la aviación de ataque. El Apache ya no se limita a ser el cazador de carros de combate heredado de la Guerra Fría; ahora se posiciona como el guardián del espacio aéreo táctico, capaz de neutralizar las amenazas asimétricas que definen los enfrentamientos del siglo XXI.