Los países europeos copian a Irán y se unen para fabricar un dron kamikaze de última generación
Seis potencias europeas sellan una alianza estratégica para desarrollar un sistema de drones suicidas de bajo coste capaces de alcanzar objetivos a más de 500 kilómetros de distancia
La arquitectura de la defensa en el Viejo Continente atraviesa una transformación sin precedentes. Tras décadas de dependencia tecnológica de Washington, un consorcio de naciones liderado por Francia, Alemania, el Reino Unido, Italia, Polonia y Suecia ha decidido tomar las riendas de su propia seguridad. El eje central de esta nueva estrategia es el programa European Long-range Strike Approach (ELSA), una iniciativa que pretende llenar el vacío crítico en las capacidades de ataque de precisión que actualmente padece la industria europea.
El conflicto en Ucrania sirvió como un catalizador determinante para este cambio de paradigma. La eficacia de los sistemas de ataque de un solo uso en el campo de batalla moderno demostró que la cantidad y el coste resultan tan determinantes como la sofisticación tecnológica. En este escenario, el proyecto ELSA se centra en el desarrollo de efectores de ataque unidireccionales, dispositivos que operan de forma similar a los drones suicidas pero con estándares de precisión muy superiores a los modelos actuales.
Europa quiere tener las mismas y poderosas armas que el enemigo
Según recoge el medio especializado HartPunkt, este nuevo sistema de armas está diseñado para superar los 500 kilómetros de alcance operativo, lo que permitiría a las fuerzas europeas golpear infraestructuras críticas o centros de mando enemigos muy por detrás de las líneas de frente. La firma de una carta de intenciones por parte de los ministerios de defensa de las seis naciones implicadas formalizó un compromiso que no solo es industrial, sino profundamente geopolítico. El objetivo consiste en armonizar los requisitos operativos para acelerar la adquisición y el despliegue de estas capacidades de forma conjunta.
HILO corto para interesados en blindados (un grupo reducido en las tierras argentas, las tierras del congelamiento del precio de la cebolla). Este video muestra un drone kamikaze pegando a un cañon autopropulsado Paladin Cal 155 mm (EEUU) en servicio con Ucrania. Vean el video... pic.twitter.com/PdNqCLY7GZ
— Guillermo Lafferriere (@glafferriere) November 4, 2022
La relevancia de ELSA reside en su enfoque de bajo coste. A diferencia de los misiles de crucero tradicionales, cuyo precio puede ascender a varios millones de euros por unidad, estos nuevos drones pretenden ser una solución económica y producible en masa. Esta capacidad de saturación resulta vital para contrarrestar los sistemas de defensa antiaérea modernos, que podrían verse desbordados ante un ataque coordinado de múltiples vectores.
El programa contempla otras áreas de desarrollo como sistemas de alerta temprana aerotransportada y lanzadores de misiles polivalentes, si bien el dron de 500 kilómetros captó toda la atención por su potencial disruptivo. Dinamarca y otras naciones del flanco oriental ya mostraron interés en sumarse a esta iniciativa, al considerar estos sistemas la herramienta idónea para fortalecer la disuasión frente a posibles amenazas estatales en la región.
Este movimiento supone un distanciamiento deliberado de la industria armamentística estadounidense. Hasta la fecha, gran parte de la capacidad de ataque profundo de la OTAN en suelo europeo descansaba sobre sistemas como el Tomahawk. Con el desarrollo de ELSA, Europa busca establecer una base industrial y tecnológica soberana que le permita actuar sin restricciones externas ni dependencias de terceros países.
La madurez de los proyectos actuales sugiere que el despliegue de estos sistemas podría ser mucho más ágil de lo habitual en los tiempos de la industria militar. Al centrarse en tecnologías ya probadas pero optimizadas para el largo alcance, el consorcio europeo espera tener listos los primeros prototipos operativos en un plazo reducido, garantizando que el continente no vuelva a quedar desprotegido ante los cambios en el orden mundial.