Una empresa estadounidense consigue un hito militar: ha lanzado un misil de una forma capaz de derribar un dron
La industria de defensa de Estados Unidos presenta una nueva arma polivalente contra la amenaza de los drones, un misil capaz de crear una cúpula de protección de 360 grados desde tierra, mar o aire
La proliferación de drones y otras amenazas asimétricas ha obligado a los ejércitos de todo el mundo a repensar sus estrategias defensivas. En este complejo escenario, la industria de defensa de Estados Unidos ha dado un paso al frente con un sistema de armas diseñado para dominar el campo de batalla moderno. Se trata del misil JAGM, una pieza de ingeniería que acaba de demostrar una polivalencia táctica sin precedentes en una prueba reciente. Este desarrollo responde a un escenario bélico cada vez más complejo, donde avances recientes permiten incluso a los pilotos de combate operar enjambres de drones mientras están en vuelo, multiplicando las amenazas.
De hecho, la novedad no reside tanto en el misil en sí, sino en la forma en que ha sido disparado. El gigante aeroespacial Lockheed Martin ha completado con éxito el primer lanzamiento vertical del JAGM desde un vehículo de combate 6x6. Al ser disparado en un ángulo de 90 grados, el sistema es capaz de crear un escudo defensivo de 360 grados, una capacidad crucial para proteger plataformas como los buques de guerra frente a ataques que pueden llegar desde cualquier dirección. La creación de un 'escudo' de estas características se ha convertido en una tendencia global, como demuestra el esfuerzo de países como Turquía por desarrollar su propia cúpula de hierro para la defensa nacional.
Un arma para todo: de blindados a lanchas rápidas
La clave de su eficacia, sin embargo, reside en un sofisticado buscador de modo dual que combina la precisión de un láser semiactivo con la autonomía de un radar de ondas milimétricas. Según informa una nota de prensa de Lockheed Martin, es este radar el que le otorga la codiciada capacidad de «dispara y olvida», permitiéndole perseguir blancos móviles de forma autónoma sin importar las condiciones meteorológicas o la visibilidad del entorno.
With his Golden Dome announcement today, @POTUS outlined a bold vision for layered defense to safeguard the homeland. We are ready now to support this mission with combat-proven systems and an open systems architecture that integrates the best of American technology. pic.twitter.com/vxVgiH85zA
— Lockheed Martin (@LockheedMartin) May 20, 2025
En este sentido, el diseño modular del misil, con designación oficial AGM-179, le permite operar desde una enorme variedad de plataformas, ya sean aéreas, terrestres o marítimas. Su versatilidad le permite neutralizar un amplio abanico de objetivos, desde vehículos blindados y sistemas antiaéreos hasta pequeñas embarcaciones de ataque, tanto si se encuentran estáticos como si están en pleno movimiento. Esta flexibilidad es clave para contrarrestar la modernización de fuerzas terrestres, donde incluso unidades de infantería como el ejército español están incorporando drones como parte de su equipamiento estándar.
Por otro lado, esta potencia de fuego no está reñida con la precisión quirúrgica. Sus diferentes modos de guiado han sido desarrollados para minimizar el riesgo de daños colaterales, un requisito cada vez más exigido en los teatros de operaciones actuales, donde la protección de la población civil y las infraestructuras críticas se ha convertido en una prioridad estratégica y política para cualquier gobierno.
En definitiva, la culminación de esta prueba no solo es un logro técnico para su fabricante, sino que afianza al JAGM como una herramienta fundamental para las Fuerzas Armadas estadounidenses. Su capacidad para hacer frente tanto a amenazas convencionales como a los nuevos desafíos, como los enjambres de drones, lo convierte en una pieza clave en la estrategia de defensa de la Administración Trump para los próximos años.