Desde hace años, las baterías de ion litio se han posicionado como la principal alternativa para entender la movilidad eléctrica en los próximos años. La estandarización del coche sostenible en términos de emisiones está ligado a la inclusión del litio, un componente que podría llegar a sustituir a los motores de combustión interna en el largo plazo.

¿Está preparado el mercado para la introducción de esta variante? Por el momento, cualquier otra solución no ha conseguido convencer a los fabricantes de automóviles, pero esto podría cambiar en el corto plazo tras el descubrimiento de un desempeño especialmente destacado de las baterías de metal aire. ¿En qué consiste una nueva solución que podría revolucionar el mercado de la automoción?

Las baterías de metal-aire podrían sustituir a las de ion litio en el largo plazo

Al parecer, tal y como se puede leer en el portal New Electronics, el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), ha conseguido reducir prácticamente en su totalidad el principal problema que había penalizado la llegada en masa de esta tecnología. La eliminación de esta debilidad podría hacer posible que en los próximos años los fabricantes decidiesen apostar por esta tecnología.

¿Cómo funciona? ¿En qué casos se podría considerar su desarrollo para la automoción convencional? La firma de contratos de suministro de litio podría hacer que su demanda sea menor en el futuro, pero aquellos fabricantes que todavía no se encuentran en una buena posición para encarar la transición hacia el mercado eléctrico, sí podrían aprovecharse de ello.

Así pues, veamos cómo las baterías de metal-aire podrían tener un largo desarrollo en movilidad sostenible. Su contribución a este segmento podría incentivar la sustitución de mecánicas tradicionales basadas en combustibles fósiles por otras soluciones más ecofriendly. ¿Será viable esta solución en los próximos años? Pasemos a analizarlo.

Así son las baterías de metal-aire y por qué no han tenido tirón

La industria de la automoción ha optado por las de ion litio en cuanto al coche eléctrico. No obstante, esto no es más que la punta del iceberg, ya que existen otras opciones con un largo potencial. ¿Quién no ha escuchado hablar de las baterías de estado sólido? ¿Y las de grafeno? Estas tecnologías no han cuajado por los altos costes de fabricación.

La batería metal-aire podría tener un fuerte desarrollo en los próximos años en la automoción. Electrive

La batería de metal-aire cuenta con una ventaja respecto a todas las opciones nombradas anteriormente. Entre sus cualidades, llama especial atención su mayor densidad que las de ion litio, lo cual permitiría ofrecer al automóvil una mayor autonomía por ciclo de carga. De esta manera, se conseguiría solventar el principal obstáculo que vive actualmente este sector.

Un problema de corrosión ha provocado su estancamiento todos estos años

No obstante, la carencia más destacada está relacionada con el deterioro que sufren los electrodos metálicos, los cuales se corroen con mucha facilidad si el vehículo no se mueve durante un cierto tiempo. Esto provoca que el usuario deba estar siempre utilizándolo con el objetivo de evitar que este proceso tenga lugar. Como es lógico, esto no era viable, por lo que su desarrollo estaba paralizado.

Ahora, en cambio, se ha conseguido mantener las virtudes de esta tecnología evitando que el proceso corrosivo no tenga lugar. De esta manera, se podría disfrutar de una mayor densidad de batería. ¿Imaginas destinar un menor espacio y menos peso para disfrutar de más autonomía y capacidad de carga? Esto es, precisamente, lo que conseguiría esta alternativa.

Una tecnología con un gran porvenir en los próximos años

Las baterías de metal-aire podrían tener una fuerte inversión por parte de los fabricantes de automóviles en los próximos años. Su desarrollo permitiría a la industria disponer de 2 tipos de batería al público. Al fin y al cabo, esto sería algo parecido a lo que ocurre en la movilidad tradicional con el diésel y la gasolina.

El coche eléctrico será una constante los próximos años para entender la movilidad futura. Chemistry World

Según se puede leer en el portal citado anteriormente, la innovación está relacionada con la inclusión de una especie de barra que cuenta con un aceite especial. De esta manera, además de permitir una recarga del conjunto de baterías completa, se consigue suministrar al sistema eléctrico toda la electricidad destinada al desplazamiento.

Las baterías de metal-aire podrían reducir el consumo del coche eléctrico

Los próximos meses podrían ser cruciales para entender la llegada de las baterías de metal-aire al mercado. Como es de esperar, la intervención de materiales como el aluminio contribuiría, además, a una reducción del peso de todo el bloque, lo cual tendría especial impacto sobre los consumos energéticos.

Habrá que esperar un tiempo, por tanto, para ver si esta novedad permite incrementar las posibilidades de las mecánicas eléctricas en la movilidad. De ello podría depender la estandarización de una opción que está viendo cómo sus obstáculos naturales están penalizando la transición de la industria.