El coche eléctrico está a la vuelta de la esquina. No queda mucho para ver cómo cada vez habrá más alternativas en el mercado. Los precios, al incrementarse la competencia y disminuir los costes para los fabricantes, se reducirán, haciendo mucho más atractivas estas mecánicas.

Aquellos que se muestran reticentes de la alternativa eléctrica se han podido dejar llevar por aquellos que son completos desconocidos de esta tecnología, lo que ha provocado que su retraso en el mercado se haya pronunciado durante todos estos años.

El coche eléctrico requiere un menor mantenimiento que la mecánica tradicional

Afortunadamente para los más defensores del medio ambiente, el coche eléctrico ha contado como primer abanderado a Tesla, la compañía que lo ha hecho mucho más atractivo. Aun así, hay muchos que aseguran que lo eléctrico supone un mayor mantenimiento y, sobre todo, que cuenta con una menor vida útil.

Ante esta situación, por tanto, conviene saber qué cuidados requiere el conjunto de baterías que incorpora todo coche eléctrico. ¿Conviene recargarlas hasta el 100% de su capacidad? ¿Hay que tener especial cuidado con temperaturas altas o excesivamente bajas?

Lo mejor que puedes hacer si estás interesado en adquirir un automóvil con esta tecnología es seguir estos prácticos consejos para evitar sustos en averías. Al fin y al cabo, es importante tener en cuenta que el sistema eléctrico es, con diferencia, **lo más caro del coche del futuro.

No cargar hasta el 100% de la autonomía

Cargar las baterías en un ciclo completo reduce su vida útil. Las cualidades del litio sufren un deterioro continuado con el paso del tiempo, lo que provoca una reducción de la autonomía o prestaciones, o ambas consecuencias al mismo tiempo.

El Renault ZOE es uno de los modelos eléctricos más vendidos. Autofácil

Sin embargo, es posible reducir estas pérdidas de energía evitando la carga completa. Lo mejor que se puede realizar es seguir un mismo patrón de forma habitual, es decir, realizar recargas de hasta, quizás, el 80%, con el objetivo de dejar un margen considerable.

Esto no quiere decir que no se pueda realizar una carga completa de forma esporádica, pero sí que se tiene que evitar efectuarlas de forma continua. Lo mejor será, pues, disponer de la autonomía completa cuando vayamos a realizar un viaje largo o cuando preveamos que es probable que lo necesitemos cargado en las próximas horas por alguna urgencia.

No te acostumbres a aprovechar la autonomía al máximo

Descargar la batería es más peligroso que cargarla completamente. Esto es así porque el litio sufre un deterioro excesivo al intentar prorrogar la autonomía.

A modo de evitar este problema, lo más aconsejable, por tanto, es mantener un rango situado entre el 20% y el 80% de la capacidad la mayor parte del tiempo. Esto permitirá mantener el máximo posible de autonomía teniendo en cuenta la pérdida que se produce en base a la amortización que se produce de su vida útil.

Es más, la técnica más efectiva para evitar este problema es la utilización continua de cargadores, ya que la tecnología basada en el ion-litio no tiene efecto memoria, es decir, no sufrirá un progreso de su deterioro por el uso continuado del enchufe.

Las temperaturas extremas no favorecen al coche eléctrico

Las baterías sufren con los climas adversos, por lo que su uso no es el más recomendado en aquellos lugares en los que las temperaturas se sitúen, en los meses de invierno, por debajo de los 0°C. Lo mismo ocurriría en el sentido contrario para temperaturas que partiesen de los 40°C.

Es cierto que Tesla acaba de lanzar al mercado una solución que consiste en el precalentamiento de las baterías, pero esto es una solución que solamente los modelos de la marca podrán disfrutar por su complejo sistema de actualizaciones vía OTA.

Ante esta situación, es importante tratar con especial dedicación a las baterías durante los primeros kilómetros del recorrido. Del mismo modo, deberíamos priorizar el aparcamiento en zonas de sombra si la temperatura exterior es especialmente alta y, por el contrario, buscar zonas en la que incidan los rayos del sol para evitar una excesiva pérdida de temperatura.

Recarga rápida, ¿sí o no?

Hay disparidad de opiniones. Es uno de los debates que están presentes encima de la mesa en torno al desarrollo del coche eléctrico. No existe una demostración empírica que afirme con datos analíticos que una recarga de un 80% de la baterías en solo media hora **atisbe daños al conjunto de baterías.

Sin embargo, hasta que no exista una opción tecnológica que asegure su correcto funcionamiento, lo mejor que se puede hacer es no abusar de este práctico uso. Sí, será mucho menos eficiente recargar las baterías en menor tiempo, pero ante la duda, si se puede, opta en la mayoría de las ocasiones por el método normal.

Aun así, es importante mirar el ejemplo de Tesla para comprobar, cómo en un principio, no debería ser este, un problema de fuerza mayor.