Seamos sinceros, la carga eléctrica tal y como la contemplamos hoy día, no es lo más eficiente en la industria del automóvil. Entre que debemos esperar como mínimo una media hora para contar con una autonomía pasable y tener que conectar un cable de por medio, hace que la experiencia de uso no sea la más atractiva.

Tesla, hace un tiempo, sorprendió a todos con la disposición de un sistema que acercaba automáticamente el conector hasta la toma de corriente de un Model S. Pese a lo ingenioso que resulta, la maniobra tarda demasiado como para considerarse el próximo paso a la hora de recargar las baterías del coche eléctrico.

No es la primera vez que la carga inalámbrica se debate en el sector

Sin embargo, lo que ya no se ve con malos ojos es la recarga a través de una serie de placas dispuestas en el piso. La carga inalámbrica, pese a que aún no es capaz de transmitir la potencia a la misma intensidad que de forma directa, está comenzando a ganar adeptos por lo cómodo que resulta.

BMW es consciente de que puede llegar a ser este el momento para innovar en esta dirección, por lo que hace un tiempo comenzó un proyecto para posibilitar que algunos de sus modelos puedan recargar sus baterías mediante este novedoso sistema.

Ahora, tras haber completado la primera etapa de esta nueva línea de negocio, acaba de presentar el producto. Para ello, ha decidido utilizar uno de los símbolos de la nueva era de la firma germana, el 530e iPerformance, un híbrido enchufable que combina la versatilidad de un motor de combustión con la eficiencia de uno eléctrico.

Carga por inducción, la revolución que ya llega

Es un sistema mucho más cómodo. En un futuro, los automóviles eléctricos no necesitarán disponer de cable alguno para conectarse a la red. Pensándolo bien, será una ventaja. Dados los diferentes tipos de conectores que existen en el mercado, es un engorro tener que llevarlos todos encima.

La utilización de un sistema estándar como el que plantea BMW permitirá realizar una recarga de baterías mucho más cómoda y eficiente. El sistema planteado por la firma alemana se ha denominado BMW Wireless Charging y podría llegar al mercado en 2018 tras pasar unos meses en proceso de pruebas.

Tal y como ha denominado la propia compañía en el vídeo promocional, el sistema estaría conectado siempre a la corriente del hogar. Al posicionarse el automóvil encima, automáticamente comenzaría a transmitir energía eléctrica de forma inalámbrica.

Antes de que esto suceda, es importante destacar que el coche debe posicionarse justo en el lugar exacto en el que se realiza el proceso de carga. Para ello, una vez se llegue al lugar de destino, la pantalla de la consola central guiará al conductor para tener una referencia.

La pantalla de la consola central guiará al conductor

En la imagen digital estará representada la estación de carga dispuesta en el suelo y la posición actual del vehículo. La propia centralita irá determinando la distancia que queda para que el conductor sepa el lugar en el que debe frenar y apagar el motor.

Según se puede ver en el vídeo anterior, este punto corresponde al momento en el que el círculo se pone de color verde, el cual indica que ya está dentro del espacio por el que se producirá el envío y recepción de electricidad.

Por último, el conductor deberá cerrar el coche. Este paso es necesario para que el sistema comience a trabajar, necesitándose un total de 3 horas y media para finalizar la recarga completa.

Una tecnología que esconde alguna que otra sombra

Según se puede leer en Xataka, este novedoso sistema comenzará a comercializarse a lo largo del año que viene. No se sabe aún fechas concretas, pero se piensa que Estados Unidos y Canadá serán los primeros países en disfrutarlo.

BMW ya está probando su propio sistema de carga inalámbrica en el nuevo Serie 5. coches.net

Ahora bien, hay algo extraño en esta innovación. A sabiendas de la división i de BMW, ¿por qué utilizar un híbrido? La respuesta es sencilla. La capacidad de las baterías de un 530e iPerformance es muy inferior a la de un i3 o un i8. Esto, por supuesto, incide en el tiempo de recarga de las baterías.

Si te dijesen que estos modelos últimos se podrían cargar en tan solo 3 horas y media, es posible que de poderlo reservar, ya se habrían agotado las existencias, ¿verdad? Ahí está el foco de la polémica.

La capacidad de batería de un híbrido y un eléctrico distan mucho entre sí

La capacidad de baterías de un híbrido iPerformance es muy inferior a la de un coche eléctrico puro, por lo que el dato del tiempo que necesita para cargar las baterías no debería servir para explicar la eficiencia de la carga eléctrica de BMW.

Según se ha podido saber, el resto de la división híbrida de la compañía germana podría disfrutar muy pronto también de este tipo de innovación. En última instancia, también serán los i3 e i8 los que podrán adherir esta curiosa opción que aún debe mejorar.