El transporte de mercancías en un futuro seguirá basándose en el mismo concepto que el actual, pero con una serie de importantes diferencias. En unos años, chocará de bruces con los sistemas de conducción autónoma, o sino, que se lo digan a Tesla, que ya está implantando en los recovecos más adecuados del Semi sus cámaras inteligentes.

En la actualidad, estamos ante un sector muy competitivo en la industria de la tecnología autónoma. De hecho, en el corto plazo podríamos subir un escalón muy importante, abriendo la veda del nivel 3. En este sentido, algunas funciones se realizarán automáticamente por la centralita, pero aun así, el papel del conductor seguirá siendo muy importante.

La cabina podría desaparecer del camión del futuro al poseer conducción autónoma

El automóvil del futuro será eléctrico y autónomo, por lo que es sencillo imaginar que la composición de los habitáculos también sufrirá importantes modificaciones. Si sometemos el mismo debate en cuanto al transporte protagonista del artículo, podría pensarse que la cabina no tendrá ningún sentido, por lo que podría eliminarse y sustituirse por otra alternativa.

En Volvo Trucks han trazado un primer boceto que podría representar lo que ocurriese en las próximas décadas. Eso sí, es importante tener en cuenta que esto solamente tendría sentido si se valorase un sistema de conducción autónoma completamente eficiente, es decir, enmarcado dentro del nivel 5. ¿Cuándo podría lograrse este rango?

Los fabricantes están incluyendo soluciones muy avanzadas en la materia, pero lo cierto es que no solo aspectos tecnológicos influirán en la decisión. Las decisiones morales en cuanto a accidentes o los términos legales de este tipo de productos servirán como barreras de entrada, así como la inclusión de la variable precio, un condicionante a su desarrollo.

Vera, así se llama el concepto autónomo de Volvo

La compañía con sede en Suecia ha publicado el concepto con el que pretende entrar de lleno en la carrera por la movilidad sostenible y sin presencia de conductor. Tal y como podrás ver a continuación, el diseño está especialmente pensado para aprovechar el coeficiente aerodinámico y prescindir del peso extra que supone disponer de una cabina tradicional.

Volvo Trucks ha presentado unos camiones sin cabina. New Atlas

Como es lógico, ante la ausencia de esta pieza clave en la época actual, se podría definir de nuevo el la forma del remolque con el objetivo de reducir al máximo la resistencia del aire. A fin de cuentas, ante las debilidades de las mecánicas eléctricas en materia de autonomía, soluciones como la reducción del peso o la mejora del diseño son las herramientas más utilizadas.

Su diseño es muy disruptivo en relación a otros prototipos presentados

Pese a ser considerado un camión, lo cierto es que la cabeza tractora nos recuerda más a otros elementos de transporte, tales como los vehículos que operan especialmente en puertos y aeropuertos. La estética está focalizada, en este caso, a su completo rendimiento en viajes de recorridos intermedios entre este tipo de espacios y los centros de distribución.

El Nivel 5 de autonomía, no obstante, se mantendrá como su principal freno en el desarrollo de nuevas plataformas. El Vera no verá la luz, al menos, durante la próxima década. No obstante, sí que podría competir con una futura generación del Tesla Semi, el modelo de la firma de Palo Alto que llegará para revolucionar el sector del transporte de mercancías.

Un mercado en el que ya se está potenciando importantes inversiones

Las mecánicas eléctricas llegarán en los próximos años a este segmento, el cual había sorteado hasta ahora esta tecnología mediante fórmulas alternativas que sustituían a los combustibles tradicionales. No obstante, según se puede leer en el artículo publicado por New Atlas, se espera que a largo plazo los fabricantes se planteen utilizar esta estrategia.

El prototipo Vera de Volvo Trucks podría ser una realidad si la conducción autónoma despega. Fleet Owner

Todo estará supeditado a la llegada de la conducción autónoma completa. Para ello, además, deberá haberse estandarizado esta innovación sobre el concepto tradicional de vehículo más popular, el de los automóviles. Solo cuando haya una cierta conexión entre toda una red de unidades que compartan información será posible su llegada al segmento más competitivo.

El camionero tradicional seguirá mucho tiempo ligado al sector del transporte

Mientras tanto, el papel del camionero clásico estará garantizado. De hecho, todavía habrá una oportunidad para mantener sus puestos de trabajo. En el paso anterior a la eliminación del papel del conductor se realizarán controles por motivos de seguridad. En ese momento, desarrollarán funciones de vigilancia para evitar que se lleven a cabo situaciones de peligro en pruebas piloto.

Se puede garantizar, por tanto, que la próxima década seguirá siendo la base de la competitividad la gestión del conductor. El largo plazo nos conduce a pensar que se eliminará el papel del transportista actual, pero lo cierto es que todavía queda mucho tiempo para que las empresas puedan encontrar en esta tecnología una fuente de diferenciación.