Echando un vistazo a la historia espacial, podemos observar cómo son muchas las victorias que ha conseguido el ser humano en busca de vida extraterrestre, planetas con una configuración parecida a la Tierra, búsqueda de los orígenes del universo, etc.

A todos estos motivos para explorar cuáles son los confines del espacio hay que sumar uno más; la necesidad de conseguir minerales en el futuro. Es una estrategia que requerirá inversiones multimillonarias y una tecnología específica para poder llevarse a cabo las extracciones, pero sería básica para nuestro objetivo marcado basado en la sostenibilidad.

El coche eléctrico requerirá de fórmulas basadas en la reutilización de materiales

La movilidad del futuro está sostenida bajo varios puntales. El coche eléctrico es el eje principal, sobre los cuales pivotan una producción menos contaminante y un uso intensivo de materiales reciclables. Es difícil conseguir todo ello en el corto plazo, pero será la tónica que impere en el mercado.

El mercado del coche alternativo está en plena escalada. Aún posee cuotas de mercado residuales en la gran mayoría de países, por lo que se espera que su demanda en los próximos años sea mucho mayor que la actual. ¿Cómo harán los fabricantes para contar con sus reservas de materiales como el níquel o el litio?

Quizás no exista un problema de abastecimiento en las próximas 2 o 3 décadas, pero… ¿Qué ocurrirá cuando haya escasez de estos insumos en la producción de baterías? Esto nos haría, inevitablemente, recurrir al espacio exterior.

El espacio como despensa de recursos del coche eléctrico

Este debate ya ha sido planteado en numerosas ocasiones. Existen algunos asteroides ya analizados que cuentan con reservas cuantiosas de minerales básicos que se requieren en la industria del automóvil. Según se puede leer en el portal Daily Mail, el apodado como 241 Germania serviría como un buen ejemplo para defender esta alternativa.

Un cargador público para coches eléctricos. Autobild

Esta masa rocosa que navega por el espacio dispone de nada más y nada menos que minerales por valor de valor del PIB anual de toda la Tierra en su conjunto. De hecho, su principal fuente de elementos en litio y cobalto, 2 de los materiales empleados en el desarrollo de las baterías eléctricas.

Hasta ahora, lo que se conoce como minería de asteroides ha sido un campo que no ha dado pruebas a programas piloto ni acciones encaminadas a la realización de experimentos. Sin embargo, ante la futura escalada de la producción de vehículos con motorizaciones eléctricas, podría contemplarse esta nueva línea de obtención de materiales básicos.

Ahora bien, ¿qué barreras hay en la materialización de un programa dedicado al minado de este tipo de asteroides? Según se ha podido desvelar gracias a un informe elaborado por Goldman Sachs, tal y como se puede leer en Business Insider, aspectos psicológicos, económicos o tecnológicos son lo que aún no ha puesto en marcha proyectos de estas características.

Si bien la barrera psicológica para la minería de asteroides es considerable, las barreras financieras y tecnológicas reales son mucho más accesibles. Las sondas de prospección pueden construirse por decenas de millones de dólares cada una y Caltech ha sugerido que una nave espacial con asteroides podría costar en torno a los 2.6 mil millones de dólares.

Y en términos legales, ¿cómo podría materializarse este tipo de prospecciones en el espacio? Según la Ley de Competitividad de Lanzamiento de Espacio Comercial de los Estados Unidos, se reconoce la posesión de una porción lunar o un asteroide. Siguiendo esta curiosa afirmación contenida en la legislación, la persona que dispusiese de un terreno podría, por tanto, sacar rendimientos que produjese este.

Elon Musk podría, otra vez, ser el primero en el mercado

En 2012 adelantó por la derecha a todos los fabricantes tradicionales en el segmento de los coches eléctricos. El Tesla Model S aterrizó ofreciendo unas características a la altura de berlinas de representación que llevaban años dominando en el mercado.

Elon Musk es, quizás, el magnate con las ideas más claras del mundo empresarial actual. Sus ideas de negocios se basaban en el pago por medios electrónicos, la disposición de una movilidad futurista basada en la sostenibilidad y, por último, en la conquista del futuro.

En la edición Motor de Urban Tecno deberíamos, lógicamente, elogiar la postura de la conducción alternativa que ha desarrollado en los últimos años. Sin embargo, hoy toca hacer un rápido análisis de SpaceX, la empresa que podría servir, por qué no, para la extracción de minerales de los asteroides como el 241 Germania comentado anteriormente.

El objetivo principal de la compañía liderada por el magnate sudafricano es acercar los viajes comerciales a Marte o a la Luna. Sí, son objetivos que no son viables en el corto plazo, pero sí que es cierto que ya se han hecho las primeras pruebas con despegues y aterrizajes realmente llamativos.

SpaceX es capaz de hacer aterrizar a sus naves espaciales no tripuladas

Según se puede observar en el vídeo anterior, SpaceX consiguió ser la primera empresa a nivel mundial en lograr un aterrizaje de un cohete enviado al espacio. ¿Conseguiría recolectar minerales en los próximos años? De esta forma, conseguiría pasar a competir en el sector primario, fortaleciendo su enfoque en toda la cadena de valor.

Mucho nos tememos que no veremos alguna prueba piloto en la próxima década. Mirándolo bien, significará que las reservas de materiales como el litio o el cobalto seguirán sin ser escasa para entonces.