Cada vez están siendo más los fabricantes de automóviles que están apostando por los vehículos eléctricos como alternativas a los vehículos propulsados por motores de combustión. Estos últimos son aquellos que, obviamente, funcionan gracias a los derivados del petróleo como gasolina o gasóleo.

Desde hace unos años, hemos visto cómo las marcas empiezan a presentar versiones eléctricas de algunos de sus modelos más conocidos. Sin embargo, las que más repercusión están teniendo optan por crear gamas de vehículos diferenciadas.

El mercado de coches eléctricos avanza despacio, pero con determinación

Poco a poco estamos viendo cómo los niveles de ventas de este tipo de motorizaciones alternativas van tomando un impulso. Es lento, pero sostenido, lo que nos hace replantearnos si de verdad estamos preparados para afrontar la conversión del parque automovilístico.

Antes de lanzarnos a la piscina y comprar un coche eléctrico, es necesario conocer cuáles son sus ventajas y desventajas frente a los vehículos propulsados por motores de combustión. Vamos, por tanto, a analizar estos dos apartados.

La no emisión de partículas contaminantes como elemento diferencial

Las dos principales ventajas de un coche eléctrico son el coste por kilómetro y las inexistentes emisiones a la atmósfera durante la conducción.

El coste por kilometro es sustancialmente inferior a los vehículos de motor de combustión tal y como destaca Autobild. Con un precio situado alrededor de 1 euro cada 100 kilómetros (dependerá de la tarifa contratada), es una opción para tenerla muy en cuenta. Nada que ver con el consumo de un coche de motor de combustión, al que además hay que sumar un combustible cada vez más caro.

El Volkswagen Golf GTE pertenece a la nueva generación de coches eléctricos de la firma alemana. CochesEléctricos365.com

Por otro lado, es vital destacar la no emisión de partículas contaminantes. Al no consumir combustibles fósiles, no emiten a la atmósfera CO2. Bien es cierto que debería tenerse en cuenta la contaminación emitida procedente de la energía con la que cargamos este tipo de vehículos.

Además, también se elimina la contaminación acústica, algo que no se tiene mucho en cuenta, pero que es un problema mayor en las grandes ciudades llegando a afectar a la salud, tal y como destaca contaminacionacustica.

Otros aspectos favorables a destacar son la rebaja de impuestos y menores gastos que pesan sobre estos vehículos frente a sus homólogos de gasolina.

La póliza del seguro será más barata y el coste de mantenimiento inferior respecto a los coches con motores de combustión interna, tal y como te mostramos hace unos días.

La red de carga y su autonomía son su talón de Aquiles

Los coches eléctricos también tienen sus desventajas, algunas de ellas dadas por la novedad y su inmadurez en el mercado. La temprana fase de desarrollo en la que se encuentran y la falta de adaptación a este tipo de tecnología son algunos de los motivos por los que no hayan triunfado desde el inicio.

Uno de los principales problemas es la falta de puntos de recarga para cargar las baterías de los coches. Pese a que no para de crecer la instalación de nuevos puntos, siguen siendo insuficientes.

Los supercargadores de Tesla son capaces de cargar las baterías a muy alta potencia. InsideEVs

Con el paso de los años y el aumento de este tipo de infraestructura esto no debería ser un problema, pero a día de hoy son contados los puntos de recarga de los que podemos disponer, más aun si lo comparamos con el número de gasolineras presentes en las carreteras.

También debemos tener en cuenta que además de la compra del vehículo, tenemos que adaptarnos a él y adquirir una infraestructura para su recarga en casa. El disponer de un cargador rápido es una necesidad, y actualmente una instalación de este tipo tiene un coste considerable, en torno a los 2.000 euros dependiendo del fabricante.

Además, hay que tener en cuenta que deberemos adaptar nuestro contrato con el proveedor de energía eléctrica, ya que es primordial aprovechar las tarifas de tipo discriminación horaria.

Otro de los problemas asociados al coche eléctrico está relacionado con la batería. Ésta no ofrece aún una autonomía que pueda equipararse con la que cuentan los vehículos de combustión, ya que suelen disponer de autonomías del orden de los 200 o 300 km en los productos generalistas.

El cuadro de instrumentos del Nissan LEAF ofrece toda la información referente a la autonomía. Pistonudos

Hay modelos, como el Tesla Model S que ofrecen ya hasta algo más de 600 km de autonomía máxima, aunque son cifras con cierto truco. ¿Por qué? Es algo teórico. Para lograr tal kilometraje habría que rodar bajo unas condiciones muy restrictivas.

El rendimiento de los motores eléctricos en cuanto a velocidades máximas no es tampoco equiparable a los vehículos propulsados por motores de combustión. Además, su conducción no se parece en nada a la alternativa que todos conocemos. Desde su maniobrabilidad hasta la aceleración, que es casi instantánea y continua, pasando por la forma de frenado.

Las innovaciones que llegan serán completamente disruptivas en la conducción

Este es un aspecto que no es negativo, pero que sí que puede echar para atrás a posibles compradores, ya que requiere un cierto periodo de adaptación. ¡Por no hablar de innovaciones relacionadas con el coche eléctrico como el e-Pedal del nuevo Nissan LEAF!

A pesar de estos inconvenientes, las ventajas son muchas, y las expectativas de crecimiento de este tipo de vehículos son considerables. Más aun cuando se cuenta con el respaldo de cada vez un mayor número de marcas, incluyendo, por supuesto, a las denominadas premium.

Los vehículos eléctricos parecen estar ligados al futuro de la automoción, y por ello, os tendremos al tanto de todas la novedades que vayan saliendo en este segmento.