Toyota es una de las compañías que más tiempo lleva investigando sobre el coche eléctrico. Pese a que todavía no ha lanzado su automóvil sin emisiones contaminantes, lleva más de 2 décadas ligado a la sostenibilidad a través de las variantes híbridas. El Prius de primera generación fue lanzado en la segunda mitad de la década de los noventa. Desde entonces, muchos avances se han producido.

Al contrario que su principal competidor a nivel nacional, Nissan, estamos ante un fabricante que sigue sin confiar en una opción puramente eléctrica. De hecho, no parece que vaya a cambiar este panorama en el corto plazo a tenor de las campañas de publicidad que están continuamente lanzándose desde la firma. Ahora bien, ¿puede que veamos más ayudas tendentes a esta innovación?

Los paneles solares podrían ser tendencia en la automoción en los próximos años

Uno de los programas de desarrollo que está teniendo un mayor recorrido es el de la instalación de paneles solares en la carrocería. Es cierto que esta idea no es nueva en la automoción; a la vista está el Lightyear One. Sin embargo, los fabricantes están trazando estrategias diversas para obtener energía eléctrica sin necesidad del uso de cableado.

La mejora de la tecnología fotovoltaica está permitiendo obtener soluciones más baratas y eficientes y con un peso más reducido. De esta forma, se puede conseguir disfrutar de ciertos kilómetros sin dejar huella de carbono en todo el proceso de gestión energética. En el caso de Toyota, todo hace pensar que el Prius podría ser el candidato número 1 para disfrutar de esta innovación.

Veamos, por tanto, qué supone la disposición de este producto en el mercado, cuáles son las posibilidades de éxito reales de esta tecnología y, por supuesto, cómo podría repercutirse al usuario el uso de las placas fotovoltaicas en el ámbito de la automoción. ¿Estamos ante un producto que será tendencia en el medio y largo plazo?

La dificultad de instalación de paneles solares en el coche

La automoción todavía está en busca del método que mejor corresponda para la instalación de los paneles solares. El principal problema está relacionado con la propia superficie disponible. Debido a la posición curva del techo del vehículo, la eficiencia en la obtención de la energía es baja en comparación con los niveles presentes en la solución destinada a la vivienda.

Los paneles solares ya están siendo probados por Toyota en el Prius. PV Magazine

Esto provoca que no siempre se cuente con el ángulo más efectivo para captar los beneficios de esta fuente energética sostenible. En el caso del Prius, se está trabajando en diversas facetas para incrementar la autonomía completamente eléctrica. La instalación de paneles de apenas 0.03 milímetros de grosor permite la reducción del peso de forma muy notable.

De hecho, a pesar de que en la imagen anterior se observa la colocación de paneles únicamente en la parte central, los estudios han incluido el área del capó y la parte trasera como elementos susceptibles de inclusión de paneles. Así, las posibilidades de obtener carga eléctrica se incrementan de forma notable.

Tal y como se puede leer en el blog oficial de Toyota, el Prius que está siendo probado es el PHEV, por lo que se presume que se seguirá apostando por una variante que mantendría el tradicional motor de combustión interna. En este caso, eso sí, disfrutará de una autonomía de unos 50 kilómetros en modo eléctrico sin necesidad de utilizar un cargador eléctrico.

La mejor respuesta para mantener las variables híbridas enchufables

La hibridación quedará obsoleta en unos pocos años. La mejora de las expectativas de las mecánicas eléctricas está provocando que disfrutar de un híbrido no sea suficiente para entender la movilidad de los próximos años. Los denominados PHEV o híbridos enchufables parece que también terminarán siendo cosa del pasado. Ahora bien, ¿y si esta alternativa extendiese su vida útil?

El techo del Toyota Prius cuenta con paneles solaes de un grosor de 0,03 milímetros. Autoevolution

Disponer de autonomías por encima de los 50 kilómetros solamente con la exposición al sol podría hacer que esta variante pudiese contar con un cierto mercado. Al mismo tiempo, esta tecnología involucraría a los fabricantes, ya que la tenencia de un motor de combustión interna garantizaría la disposición de ingresos en el medio plazo en términos de averías o mantenimiento.

Los paneles solares pueden popularizarse en el medio plazo en la automoción

Es pronto para determinar cuál será el alcance de la innovación basada en paneles solares aplicados a la movilidad sostenible. Sin embargo, esta alternativa lleva coqueteando en los departamentos de I+D de los fabricantes desde hace mucho tiempo. Puede que haya llegado el momento de ir un poco más allá en la materia.

Opciones más drásticas como el Lightyear One parecen estar todavía a un nivel mucho más optimista. Sin embargo, todo será cuestión de inversión y, sobre todo, apuesta. Si el usuario demanda alternativas como esta en el medio plazo, lo lógico sería disfrutar de variantes así en el futuro.