Desde hace unos años, las mecánicas eléctricas se han convertido en una de las tecnologías con mayor proyección en la industria del automóvil. La aparición de soluciones más eficientes a nivel de autonomía ha provocado que cada vez sean más los fabricantes que están apostando por la introducción de baterías en sus correspondientes catálogos. ¿Hay soluciones alternativas al respecto?

El hidrógeno, una de las tecnologías que se antojaba como un referente frente a los combustibles fósiles, parece haber quedado rezagado. La aparición de Tesla, sin duda alguna, ha servido para inclinar la balanza en favor del coche eléctrico. Ahora bien, ¿y si los motores de combustión interna tuvieran un gran porvenir en el futuro? Varios son los argumentos que hay.

Están apareciendo nuevos combustibles para extender los motores de combustión interna

¿Hay cabida a otras alternativas? Los combustibles sintéticos son, sin duda alguna, la parte restante de la ecuación. Desde hace un tiempo, los fabricantes están realizando importantes inversiones con el objetivo de encontrar fuentes de energía alternativas. El objetivo es claro, luchar contra algunas de las principales debilidades que posee la tecnología eléctrica en la actualidad.

Empresas como Audi o Porsche están realizando importantes esfuerzos en busca de una solución. La clave es conseguir un producto diferencial que consiga paliar los defectos que posee una mecánica eléctrica y, al mismo tiempo, obtener una huella de carbono mucho más reducida que la que ofrecen los derivados del petróleo actuales. ¿Es posible? Importantes adelantos se han realizado en la materia.

Veamos en qué consisten estas nuevas tecnologías, por qué pueden tener un gran desarrollo en el medio y largo plazo y, por supuesto, qué puede suponer para la industria la llegada de estos productos diferenciales. ¿Y si estamos ante una nueva generación de motorizaciones alternativas a las clásicas de gasolina o diésel o las que se alimentan puramente de electricidad?

Una apuesta revolucionaria venida directamente desde Porsche

Hace un tiempo te mostramos cómo Audi estaba diseñando una innovación centrada en la reducción de las emisiones contaminantes. Ahora, le ha tocado el turno a otra de las patas del grupo Volkswagen, Porsche. La compañía con sede en Stuttgart está en busca de otro combustible alternativo para extender la vida del motor convencional.

Porsche se ha posicionado como una de las principales compañías en innovación. Porsche

El objetivo podría estar ligado a lo que ha supuesto el GLP para el público, pero extendido para que su utilización fuesen mucho más provechosa. Este anuncio tuvo lugar hace unos días con motivo de la presentación de la variante GT3 del mítico Porsche 911. En la conferencia de prensa, Frank Walliser, vicepresidente de la división Motorsport y GT, ofreció algunos detalles al respecto.

Los combustibles alternativos podrían extender la vida útil del motor convencional

Según se puede leer en el portal especializado Motor1, el uso de este tipo de combustible permitiría reducir las emisiones contaminantes referidas al dióxido de carbono hasta en un 85%. De esta forma, se conseguiría equiparar, de forma notable, el cómputo de emisiones respecto a la producción y uso de un coche eléctrico.

A estos efectos, es importante tener en cuenta que la comparativa entre la contaminación de un coche eléctrico y uno de combustión interna debe ir desde el proceso de producción hasta su uso a lo largo de la vida útil. En la actualidad, producir un coche eléctrico es más contaminante debido, principalmente, a la ausencia de economías de escala. ¿Estamos ante un cambio de tendencia?

Nuevas tecnologías con un objetivo centrado en la eficiencia energética

Esta nueva variante sintética, denominada internamente como eFuel, podría ser utilizada en los modelos producidos por la compañía. De este modo, adquirir un 911 de nueva generación, por ejemplo, es compatible con la potencial movilidad del futuro si este tipo de tecnología tuviere el suficiente recorrido como para estandarizarse en el mercado.

Las variantes GT3 son un icono en el seno de la firma de Stuttgart. Porsche

Estos resultados son, todavía, más sorprendentes, teniendo en cuenta que la firma únicamente lleva investigando en relación a esta tecnología, durante apenas un año. Se espera que los avances llevados a cabo a lo largo de este periodo permitan a la firma mantener las inversiones pese a la crisis económica provocada por la Covid-19. Es un momento cumbre en el sector y esto podría ser determinante.

El Porsche Taycan es el emblema del grupo Volkswagen en cuanto al coche eléctrico

Porsche está liderando la movilidad sostenible dentro del grupo Volkswagen. La presencia del Taycan entre sus filas, junto a la variante Cross Turismo, hace que estemos ante la filial que determinará la forma de competir del grupo a lo largo de los próximos años. Aun así, es pronto para asegurar a disposición de esta tecnología en el medio plazo.

Todo dependerá de la apuesta que realice la firma al respecto. ¿Sería capaz el grupo de hacer posible que las demás empresas del holding fueran compatibles con este último avance? Habrá que esperar un tiempo todavía para saberlo.