En los últimos años, nos estamos acostumbrando a ver cómo se acortan los tiempos en las carreras de aceleración.

Ya se puede disfrutar de numerosos coches en el mercado que se encuentran en la horquilla de 3-5 segundos en el 0-100 km/h. Obviamente, numerosos factores influyen para conseguir dichas marcas como la potencia, el peso y el coeficiente aerodinámico (Cx), entre otras variables.

Es vital contar con una capacidad de patada por parte del motor. Trátandose de motores de combustión interna, se necesita que la aguja llegue al volumen de revoluciones óptimo para que dote de la potencia máxima expresada en caballos de motor (CV).

¿Conoces la expresión ‘quítame un kilo antes de darme un CV’ como aparece, por ejemplo, en este artículo de Diariomotor? Tiene toda la razón del mundo.

El coche que mejor reúne las anteriores características es el Koenigsegg One:1. Tal y como detalla el medio Muy Interesante, ofrece una potencia de 1.360 CV de fuerza y otros 1.360 kilogramos de peso, ofreciendo una relación peso-potencia unitaria, ¡algo muy poco común en el mercado!

El Launch Control contribuye a mejorar las aptitudes del coche

Con el paso del tiempo, han surgido nuevos dispositivos y mejoras a nivel de software y componentes. Éstos han logrado incrementar la eficiencia y la consecución de mejores registros para adaptarse a los tiempos actuales.

Como la mayoría de las innovaciones dirigidas al desempeño, estas innovaciones comienzan a aplicarse en la práctica en los modelos más representativos y con mayor precio.

Además, dado que todo tiene un precio, poder disfrutarlos en el equipamiento de serie es algo que merece la pena probar, puesto que *en la mayoría de ocasiones no ocurre así.

Una innovación que ha escapado a esta tendencia de aplicarlo como opción es el denominado Launch Control. Gracias a este sistema, se produce una mejora de las prestaciones en los primeros metros. Esto tiene supone fijar unos mejores tiempos frente al cronómetro, tal y como establece Reprosport.

Así es cómo funciona el Launch Control, un sistema muy específico

Es una ayuda electrónica que permite al conductor no perder tracción al apretar el acelerador ante una salida que debe realizarse desde parado.

Es un software que actúa sobre el acelerador teniendo en cuenta la configuración del motor del vehículo. Es capaz de determinar la potencia adecuada que el propulsor debe enviar al eje motriz si es tracción a dos ruedas o a los 2 ejes motrices si se está ante un vehículo 4×4.

Es un programa muy eficaz para conseguir una salida sin derrapaje, evitando la pérdida de adherencia en los primeros metros. Esto permite, por tanto, lograr acelerar más rápido y con una mayor eficiencia y gestión.

El Launch Control sirve para no perder adherencia al acelerar a fondo desde parado. Diariomotor

Por otro lado, gracias al Launch Control, se produce un menor desgaste de los neumáticos, ya que al no derrapar, no se produce un exceso de fricción en las gomas.

Este sistema, al igual que numerosas innovaciones, ha sido trasladado del mundo de la competición al coche de calle. Marcas como Porsche, Ferrari o Lamborghini llevan años empleándolo en sus modelos.

Pese a llevar algunos años en funcionamiento, aún está teniendo un crecimiento lento entre los coches populares. Aun así, este software está llegando cada vez más a segmentos más bajos, como por ejemplo, a los Alfa Romeo Giulietta y Mito Quadrifoglio verde (QV), del modo que informa Alfa Romeo en su propio espacio web.

El Launch Control es un eficaz software que provoca una aceleración desde parado de forma eficaz y eficiente.

Se ha convertido en una pieza fundamental para cualquier vehículo que tenga como objetivo acelerar rápido desde el momento en el que se pisa el acelerador, sin perder adherencia en los primeros metros.

De forma personal, no creemos que sea necesario introducirlo en categorías o segmentos que no tengan un afán de competición o, al menos, se trate de versiones aspiracionales.

Es positivo que tenga su efecto en la lucha del Honda Civic R y los rivales Renault Megane RS Trophy-R o el Seat León Cupra, por poner un ejemplo, pero que este sistema aparezca en el resto de la gama tiene más tintes estratégicos a nivel de marketing que operativos y útiles en la conducción.

Una solución que tiene fecha de caducidad

Los motores de combustión interna no disponen de la potencia total desde el momento que clavamos el pie sobre el pedal del acelerador. Deben conseguir un régimen de revoluciones determinado para ofrecer la máxima potencia, por lo que se pierde tiempo en dicha transición.

Las motorizaciones eléctricas, tal y como se puede leer en Foro Coches Eléctricos, disponen de la potencia total desde el primer momento.

Esta es una de las claras ventajas de la tecnología eléctrica frente a la tradicional. El Launch Control, ante la previsible electrificación del parque automovilístico, dejaría de ofrecerse en el futuro, ya que no tendría ningún sentido.