La conducción autónoma se ha posicionado como una alternativa ya no tan futurista. Hemos comprobado cómo compañías ajenas al mundo de la automoción se han adueñado de algunos de los principales proyectos que están llevándose a cabo.

Google y los Lexus RX que utiliza para probar sus últimas actualizaciones o Baidu, uno de los principales buscadores chino, son 2 buenos ejemplos que demuestran que el futuro va ligado a la ausencia de conductores al volante.

En la actualidad, el sistema Autopilot que Tesla, el cual incluyó en una de las actualizaciones del año pasado, es la alternativa más atractiva del mercado.

El Autopilot será recordado como la primera apuesta de conducción autónoma

Que sea legal en la gran parte de los países no es una casualidad. Valiéndose por un marco legislativo claro o, simplemente, haciéndose valer de los resquicios que llevan a confusión, lo cierto es que han sabido analizar, en tráfico real, cómo funciona.

Es cierto que ha habido algún que otro accidente mortal relacionado con el Autopilot, pero en términos generales, es una innovación que está en continuo crecimiento y desarrollo.

Ahora bien, ¿cómo podemos catalogar qué nivel de conducción autónoma posee un coche? Tal y como podrás imaginar, no es lo mismo dejar que el volante gire por sí solo que podamos echar una cabezadita hasta llegar al lugar de destino, ¿verdad?

Existen 6 niveles para poder evaluar cómo son los sistemas de conducción autónoma que están implementando y patentando los fabricantes y empresas tecnológicas.

Del 0 al 5 separa un mundo de innovación tecnológica

Es importante calificar y distribuir entre estos niveles para lograr descomponer en qué punto puede estar el desarrollo de una u otra tecnología.

Saber diferenciar en qué situaciones debe actuar el conductor y en cuáles debe ceder el testigo a la centralita del coche es básico para saber si estamos ante un sistema maduro o si tenemos entre manos uno puramente experimental con sus posibles fallos.

La circulación a muy poca velocidad en atascos, en el ámbito urbano o, simplemente, en carretera, nos puede valer para categorizar en qué lugar se encuentra cada sistema. Por ello, vamos a analizar los sucesivos niveles en 6 apartados que van del 0 al 5 en función de lo que requieren.

Nivel 0, nada nuevo que añadir a lo tradicional

Es puramente, cualquier coche, manual o automático, capaz de circular solamente por la respuesta que obtiene del conductor. La conducción, como explica Motorpasión, depende completamente de la voluntad del conductor.

En este nivel, no se ofrecen ayudas por parte de los sistemas del automóvil dirigidos a la automatización de cualquier maniobra, ya sea en el ámbito urbano o por carretera.

Como podrás imaginar, pese a que son 6 niveles, es lógico que se establezca en el 0 y no en el 1, ¡no tendría ningún sentido!

Nivel 1, cámaras y radares entran en acción

La disposición de material gráfico permite al automóvil reconocer objetos materiales, tal y como describe Xataka.

La aparición de este tipo de información dota al coche de herramientas de reconocimiento de obstáculos y otra serie de elementos de las vías.

El reconocimiento de señales y la adaptabilidad de la velocidad pertenecen al nivel 1. km77

De la misma forma, el reconocimiento de señales de tráfico, con la correspondiente limitación de la velocidad de forma automática, equivaldría a poseer una tecnología de este nivel.

Otro ejemplo que serviría para explicar este nivel de conducción autónoma sería la adaptabilidad a la velocidad del coche que circula justo delante en el mismo carril.

Nivel 2, el comienzo de la iniciativa autónoma para la toma de decisiones

En este punto, el automóvil es capaz de reaccionar en situaciones específicas en la conducción, tal y como detalla Autobild. El mejor ejemplo visual se da en un atasco, donde el automóvil es capaz de saber cuándo frenar y cuando volver a ponerse en marcha de nuevo.

En este punto podría decirse que el automóvil es capaz de segmentar cuántos carriles tiene un sentido de la carretera. Sabe detectar, a través de las cámaras, si se trata de una línea discontinua o continua para evitar despistes en la carretera.

A nivel de seguridad, también está relacionado con el ejemplo que se aplica a continuación y que tiene a Volvo como protagonista.

Para evitar atropellos en ciudad, una serie de radares están continuamente captando información para frenar ipso facto si de repente hay algo inusual que ocurre. Como es lógico, este tipo de sistemas suelen actuar principalmente en el medio urbano, a bajas velocidades.

Nivel 3, la conducción semiautónoma se hace patente

A modo de ubicarnos, tal y como defiende Autocasión, Tesla debería pertenecer a esta modalidad por su sistema Autopilot.

Según podrás ver a continuación de la mano de Saúl López, un poseedor de un Model S, este tipo de automóviles son capaces de circular sin la interacción del conductor. Basta con activar el modo en vías de alta velocidad para que el sistema lo haga todo por ti.

Como puedes comprobar, el protagonista suelta las manos del volante, cogiendo el testigo inmediatamente la innovadora centralita que incorpora Tesla en su berlina premium.

El nuevo Model 3, del cual sorprendieron algunas novedades el día de su presentación, también incorporará el software actualizado con la última versión del Autopilot.

Nivel 4, ya no se necesitan órdenes del conductor

Es importante destacar que hoy por hoy, no existe una alternativa en el mercado que se adecue a las condiciones para enmarcarse en este punto. Es cierto que existen pruebas piloto que se llevan a cabo en circuitos cerrados pero son simples proyectos.

Waymo es, quizás, el mejor ejemplo de todos. Según las informaciones de El Economista, el proyecto de Google sigue evolucionando en aras de comercializar, algún día, los resultados de su investigación.

Parece que asaltar el nivel 4 en el corto plazo será difícil pero, teniendo en cuenta las ingentes inversiones que se están realizando en torno a esta materia, no sería de extrañar que surgiese una alternativa en el plazo de un par de años.

Nivel 5, la idea futurista que aún tardará en llegar

En este último punto, el conductor podría dejar de ser llamado así. De hecho, podría considerarse simplemente como un pasajero más.

Tan solo habría que indicar la dirección a la que se desea ir para que el vehículo te trasladase de forma autónoma.

InMotion, el primer vehículo eléctrico con conducción autónoma de nivel 5. ielektro

El InMotion, según ielektro, presentó en la feria CES de Shanghai un prototipo que contaría con este nivel de conducción autónoma en combinación con una motorización eléctrica, los 2 pilares fundamentales del futuro de la movilidad.

Un problema para los amantes de la conducción

Aún quedan unos años para llegar al coche, sentarse y disfrutar de otras actividades mientras el coche te lleva plácidamente a tu destino.

Sin embargo, echando un vistazo unos 5 años atrás, podemos comprobar que jamás nos hubiésemos imaginado encontrarnos en el punto en el que estamos.

¿Qué será del próximo lustro? Hipotéticamente, podríamos trabajar de camino al trabajo para reducir la jornada laboral en la oficina o quién sabe, disfrutar de nuestro tiempo libre de otra forma.