La tecnología eléctrica ya es una realidad en el sector de la automoción. Ha costado, pero tras años de falsas esperanzas, toda reconocer el esfuerzo que están realizando algunas compañías para ir dejando atrás las tradicionales motorizaciones de combustión interna, sobre todo, la diésel.

Ya son varias las compañías que han decidido, de entrada, descartar la producción de más bloques bajo esta mecánica por el abrupto descenso de matriculaciones. En este sentido, una todavía pequeña parte de este mercado lo está consolidando el auge de las mecánicas eléctricas y las que disponen de configuraciones híbridas enchufables, la solución más práctica en el corto plazo.

El paso de los meses nos está dejando un crecimiento en el número de modelos eléctricos

Ahora bien, ¿está comenzando a haber una oferta destacada si combinamos estas 2 opciones? No sería descabellado pensarlo, ya que la mayoría de los fabricantes dispone, en las diferentes gamas, este tipo de alternativa. Dicho lo cual, podría decirse que eso de poseer un conjunto de baterías de ion litio está dejando de ser especial, ¿verdad?

Pues bien, en este sentido, algunos de los fabricantes están comenzando a incluir aspectos personales propios de cada marca con el fin de diferenciarse del resto de compañías. Uno de los puntos sobre los que se ha basado esta apreciación está relacionado con la recarga de los propios vehículos.

Las clásicas postas de recarga, rompiendo con la frialdad que transmiten este tipo de vehículos, se han rejuvenecido de pronto, incluyéndose diseños modernos propios de la movilidad del futuro. ¿Cuáles son los que nos han despertado mayor curiosidad? Aquí los tienes.

Tesla y su clásico y sencillo punto de recarga

La firma de Palo Alto dispone de su propia red Supercharger, pero también se puede instalar un Wallbox oficial. Tan solo hay que ponerse en contacto con la firma o con cualquiera de los distribuidores con los que la compañía tiene acuerdo de colaboración y que, además, está presente en el territorio.

El Tesla Model X cargando sus baterías en un emplazamiento diseñado por la compañía. Tesla

Tal y como se puede observar en la imagen anterior, dispone de un sencillo, pero elegante diseño. Está creado a conciencia con uno de los colores que mejor se identifican con la compañía, un tono grisáceo propio del Tesla Semi presentado hace unos meses en un evento de dio la vuelta al mundo.

Uno de sus puntos fuertes, sin duda, es su reducido espacio, lo que demuestra la inversión que ha realizado la firma de coches eléctricos en relación con la disposición de un aparato que cumple con todos los requisitos para convertirse en un superventas.

Porsche, la opción que se lo juega todo al negro

La compañía alemana se ha convertido en uno de los fabricantes que más está apostando por la conducción eléctrica. Pese a que, de momento, solamente se ha atrevido con las mecánicas híbridas enchufables, lo cierto es que introducirá en el corto plazo un nuevo integrante completamente eléctrico, el Mission E, una berlina de altos vuelos que servirá de competencia del Model S.

Porsche producirá a finales de 2018 el Mission E, su primer concepto eléctrico. Electrive

Esto acentuará la introducción de un segmento en el que ya podrá competir contra fabricantes como Tesla o Jaguar, empresa que para entonces ya habrá entregado unidades del nuevo I-Pace.

En referencia al cargador, llama la atención cómo la compañía ha preferido optar por una opción más sólida, la cual disfruta de un mayor tamaño. Esto, de confirmarse en los próximos meses, se debería a la inclusión de una tecnología que le permitiría transferir a potencias superiores a los 300 kW.

Bentley, la última opción en apuntarse a la moda

Bentley ha sido la última compañía que ha asumido la situación actual del mercado y ha terminado por rendirse a la hibridación. Como consecuencia de ello, tal y como se puede leer en el portal Atlántico.net, el Salón de Ginebra ha servido para dar a luz al primer modelo bajo esta configuración.

El Bentley Bentayga híbrido enchufable ha sido una de las novedades más destacadas del Salón de Ginebra. laSexta

Además de las virtudes del SUV de la compañía filial del grupo Volkswagen, ha llamado la atención el cargador que llevaron a juego durante la presentación. Esta alternativa, con forma de óvalo, es la que más choca con lo que los fabricantes nos tenían acostumbrados.

Dispone de un diseño completamente innovador, pensado al más milímetro para ir a juego con la decoración del resto del garaje. Y te preguntarás, ¿cómo puede estar decorado un espacio que solamente está pensado para guardar el automóvil?

Estamos ante un modelo que supera ampliamente los 200.000 euros en su versión básica, por lo que es de esperar que cada unidad no comparta espacio con elementos típicos que habría en cualquier cochera, tales como bicicletas bajo unas mantas o estanterías repletas de herramientas.