Jaguar se acaba de posicionar como una de las opciones a tener en cuenta en el segmento eléctrico. Desde hacía meses veníamos viendo cómo la firma del felino llevaba en secreto un programa para dar como resultado la producción de una alternativa sin emisiones contaminantes.

Presentado oficialmente en el Salón de Ginebra de este año, se ha posicionado en un nicho de mercado que no cuenta todavía con competidores, de ahí que solamente se haya podido comparar con el Model X, el cual está fijado en un segmento superior. Desde entonces, se ha dicho mucho sobre el primer automóvil de producción completamente eléctrico en Jaguar.

El Jaguar I-Pace ha nacido para rellenar un nuevo hueco en el mercado eléctrico

Con un precio de 79.100 euros, la gama alternativa de la marca podrá ser rival de las opciones más destacadas del concepto SUV premium de fabricantes como BMW, Audi o Mercedes. No obstante, para aquellos a los que les gusta una mayor definición de las líneas exteriores, el diseño le parecía un tanto sobrio.

Para solucionarlo, la firma británica quiso llamar la atención de los asistentes al certamen llevando un prototipo que contaría con la firma de Special Vehicle Operations (SVO), la división que se encarga de la inclusión de los paquetes más deportivos de la marca. Ahora bien, ¿por qué han presentado un proyecto completamente disruptivo que choca con el tradicionalismo de la marca?

La solución a esta pregunta nos lleva directamente al mundo de la competición. La eTROPHY, un campeonato monomarca de coches eléctricos que se disputará a lo largo del año, ha sido la clave para prever la posible implementación de una futura versión deportiva. ¿Tiene sentido o iría contra la propia concepción del coche eléctrico?

Jaguar I-Pace en versión deportiva, ¿tendría futuro?

Observando la actual parrilla de coches eléctricos existentes en el mercado, pocos son los que cuentan con detalles estéticos destinados a acentuar la deportividad del conjunto. A fin de cuentas, la autonomía es relativamente baja, por lo que las modificaciones visuales penden de un hilo.

Jaguar I-Pace SVO es la apuesta por la compañía para radicalizar su primer producto completamente eléctrico. Jaguar

El concepto eléctrico es, pese a estar incrementando sus posibilidades de conducción, dispone aún de autonomías insuficientes. Siguiendo el ejemplo de automóviles como el Model S podría entenderse por qué no tendría sentido la disposición de un pack deportivo en un coche como el I-Pace.

El Tesla Model S apenas deja incluir opciones que afecten al exterior

Observando la configuración de la berlina de la compañía estadounidense, se puede observar cómo únicamente el juego de llantas es la opción disponible para hacer más personal el diseño exterior de nuestra unidad. ¿Por qué? Los packs deportivos que solamente contribuyen a la apreciación de una mejora estética suelen penalizar en exceso las cifras de autonomía.

A todos nos gusta más un Model S con llantas de 21′ que con 18′, pero la diferencia en términos de consumo se disparan. ¿Merece la pena? Viendo cómo son las actuales capacidades de baterías, puede que no tenga sentido la inclusión de opciones que reduzcan el número de kilómetros a realizar por cada ciclo de carga.

Lo eléctrico y deportivo todavía no casa

Existen modelos como el Rimac Concept_One o el recientemente presentado Concept_Two, pero estos ejemplos tienen una clara concepción creada desde el principio para superar registros prestacionales. En cambio, una opción pensada para el transporte de pasajeros en un uso más corriente se verá perjudicada por la inclusión de estas modificaciones.

La eTROPHY será una competición monomarca en la que solamente participarán modelos bajo la enseña I-Pace. Jaguar

El I-Pace se ha convertido en el mejor ejemplo de atrevimiento a tantear un terreno completamente desconocido. De hecho, tiene todavía mayor mérito el hecho de haber producido un automóvil directamente desde 0, no electrificando uno de la gama de vehículos que posee la marca para el mercado de combustión interna.

No obstante, la inclusión de novedades estéticas para potenciar las virtudes del vehículo en cuanto a diseño todavía no se ha descartado, tal y como se puede leer en InsideEVs.

El clásico logotipo SVR se podría ver en un futuro próximo sobre el I-Pace

¿Habrá una versión con las clásicas siglas SVR en su parte trasera? Habrá que esperar todavía un tiempo para comprobarlo, pero podría provocar una pérdida de autonomía crucial en un periodo en el que se esperan incrementos sustanciales en esta variable.

Sea como fuere el resultado del análisis de mercado, la teoría nos deja muy clara su baja idoneidad. ¿Primará la disposición de un pack deportivo como reclamo publicitario? Sin lugar a dudas, a sabiendas del factor visual a la hora de optar por un coche, el SVR lo convertiría en una de las opciones más destacadas del panorama alternativo.