El coche eléctrico es la mejor alternativa que se ha creado por el momento para suplir las motorizaciones tradicionales, las cuales están contribuyendo enormemente al cambio climático. Ahora bien, ¿seguirá valiendo la actual concepción que tenemos por coche eléctrico?

Es importante recordar que las mejores alternativas que existen apenas suponen, en tráfico real, los 400 kilómetros de autonomía. Además, su principal problema es el precio, y es que modelos como el Tesla Model S en su versión 100D no son variantes accesibles para la inmensa mayoría de los mortales.

El mercado está valorando alternativas a la batería de ion litio

Entonces, ¿hacia dónde debe virar el mercado? ¿Es sostenible la oferta actual de coches eléctricos? Para resolver este tipo de preguntas, quizás, debemos hacer un rápido análisis del mercado y contemplar qué otras alternativas tenemos ante nosotros para mejorar la eficiencia del principal medio de transporte del presente.

Los fabricante están valorando propuestas como las baterías de grafeno o las de electrolito sólido. Esta última está ganando cada día un mayor número de adeptos. Tan solo hay que echar un rápido vistazo por la red para encontrarse decenas y decenas de líneas de investigación.

Ahora bien, ¿en qué consiste esta supuesta revolución en materia de la alternativa a la producción de las baterías de ion litio? Para encontrar la respuesta, lo mejor que podemos hacer es analizar cómo puede este tipo de batería presentarse como una solución.

Electrolito sólido, una alternativa con cada vez más apoyos

Hyundai, Toyota o Samsung son algunas de las empresas que están realizando fuertes inversiones para descubrir qué beneficios pueden tener las de electrolito sólido en el mercado, incluyendo, por supuesto, la automoción.

El mercado de las baterías, durante los años en los que se han incrementado el despunte de la tecnología móvil, ha sufrido un fuerte crecimiento. Por ello, no es extraño ver cómo fabricantes dedicados exclusivamente a la creación de dispositivos móviles (o proveedores de la industria de telefonía) hayan dado al salto a la automoción.

El conjunto de baterías de un Nissan LEAF de producción de 2013. Foro Coches Eléctricos

Según se puede leer en el portal especializado Movilidad Eléctrica, este tipo de tecnología estaría compuesta por un ánodo, un cátodo y un electrolito. Este último sería el encargado de transferir partículas cargadas con electricidad de un electrodo al otro.

Siguiendo esta fórmula, se podría conseguir una mayor eficiencia durante el proceso por el cual se induce el movimiento. Ahora bien, ¿está tan lejana esta innovación como para ser introducida ya en el mercado? ¿Sería más eficiente y resistente a las inclemencias del tiempo?

El electrolito sólido mejoraría la durabilidad de la batería

Tal y como se puede leer en la misma fuente, una batería bajo esta nueva configuración podría ser más duradera que la actual. Al no existir degradaciones por procesos químicos, se podría evitar una degradación excesiva con el paso de los años.

Por otro lado, se conseguiría un mejor rendimiento en condiciones extremas de calor o frío. Al depender físicamente del desplazamiento físico del electrolito, no habría que tener una reducción de las prestaciones en función de temperaturas extremas, las cuales pueden llegar a penalizar autonomía actualmente.

Por último, aunque las probabilidades de incendio son bajas, sí que es cierto que el sobrecalentamiento ya no tendrá lugar al no producirse, como en el caso anterior, mezcla química de por medio. Del mismo modo, en caso de accidente grave que afectase a las baterías, estas no sufrirían mayor riesgo de prenderse fuego.

La batería de estado sólido, para principios de la década próxima

Tal y como se puede leer en el medio Foro Coches Eléctricos, entre los años 2018 y 2020 podría estar situado el horizonte temporal que será clave en conducción eléctrica.

Toyota uBox, el prototipo de Toyota que incluía tecnología de batería de estado sólido. Design Engineering

Se espera que este tipo de tecnología tenga su aparición en los coches a partir del año que viene, momento por el cual comenzará una continua puesta a punto para ver, de forma definitiva, su instalación en la mayoría de los modelos eléctricos para 2020.

Teniendo en cuenta que la mayoría de los fabricantes producirán al menos un coche eléctrico en los próximos años (la formada por Renault, Mitsubishi y Nissan producirá hasta 12 modelos en 5 años), es importante destacar cómo puede tener repercusión la innovación de las baterías de estado sólido.

Dyson podría esconder bajo la manga una revolución en las baterías

Las especulaciones giran, no obstante, en Dyson, el fabricante de aspiradores y otro tipo de productos dedicados al hogar. La firma podría contar, tras meses y meses de dedicación, con una idea próxima a la eficiencia en baterías de estas características.

Por ello, habrá que estar atentos para ver si en las próximas fechas anuncian o aportan más datos de cómo será el coche eléctrico que pretende producir para comienzos de la próxima década.