Desde el desarrollo de programas como los llevados a cabo por Mercedes, Waymo, Uber o Tesla, entre muchas otras compañías, la tecnología autónoma ha dado un salto exponencial en calidad y rendimiento. Teniendo en cuenta que apenas un lustro es lo que ha pasado desde las primeras pruebas satisfactorias, muchas son las preguntas que se han estandarizado.

¿Cómo será la relación entre los automóviles convencionales y los que equipen sistemas de conducción autónoma? ¿Qué ocurrirá con los episodios de tráfico presentes en los accesos y centros de las grandes ciudades? ¿Cómo utilizarán las compañías los datos que compartiremos respecto a ubicación y movimientos? Todas estas cuestiones deben ser resueltas.

El objetivo es lograr el nivel 5 de autonomía en la conducción

Para ello, es necesario destacar en qué punto se encuentra en este momento la tecnología. En relación con los niveles de conducción presentes, es importante destacar cómo fabricantes como Tesla o Audi, entre otros, ya están coqueteando con el Nivel 3, el cual permite desatender la conducción en breves periodos de tiempo. Esto, no obstante, no es suficiente.

Para la conquista del Nivel 5, el más avanzado, se debe lidiar todavía con algunos obstáculos. La gestión de los datos recopilados por los automóviles será fundamental para que la inteligencia artificial pueda tomar decisiones de gran calado. Entre otros aspectos, esto permitirá una mejor control sobre el tráfico, ya que se podrá volver a calcular distancias más eficientes.

La Universidad de Cambridge, con el objetivo de contribuir a estas innovaciones, ha creado un circuito al que ha añadido toda una serie de vehículos autónomos. Una red Wi-Fi es la que conecta a todas las unidades, algo que podría conseguirse en un futuro con la llegada de las soluciones 5G. Veamos, por tanto, cómo funciona.

Un circuito creado para probar soluciones autónomas a pequeña escala

Las imágenes que se muestran a continuación podrían servir para explicar a la perfección cómo se comporta la solución basada en inteligencia artificial. Compartir información sobre las rutas y posición permitirá saber cuáles son las rutas más eficientes para llegar a nuestro destino. Esto, de hecho, funcionará como un sistema diseñado para reducir la congestión.

Tal y como se puede observar en las imágenes anteriores, la activación de una red Wi-Fi sirve para conectar todos los vehículos del circuito, el cual está compuesto por 2 diferentes carriles. De hecho, he aquí donde radica el trabajo que se ha conseguido realizar a través de la conexión entre todos ellos. ¿Qué ocurre si alguna de las unidades agota la batería o se avería?

Compartir información con el resto de usuarios será fundamental para el coche autónomo

En tiempo real, enviará una señal a los demás automóviles con el objetivo de avisar sobre su situación exacta. De esta forma, se consigue realizar una rápida comprobación sobre vías alternativas. En este caso, dicha vía sería el cambio voluntario de carril para proseguir la marcha. Esto es posible gracias a la comunicación existente al compartir una red.

Lo más curioso es ver cómo, gracias al rastreo de la posición de todos los vehículos, se consigue una sincronización perfecta a la hora de cambiar de carril ante la aparición de un obstáculos. Según se puede ver en la prueba mostrada anteriormente, los coches saben guardar la distancia de seguridad y respetar su turno. ¿Será aplicable a la movilidad convencional?

Incluirá más información en las sucesivas pruebas que llegan

Se espera que a lo largo de los próximos meses se incluyan más situaciones para ir mejorando un programa que está diseñado para contribuir a la llegada de la movilidad sin conductor. Ahora bien, ¿cuáles son los principales objetivos de esta movilidad? A priori, significaría una pérdida masiva de empleos en el mercado del transporte. ¿Dónde estaría, por tanto, el beneficio?

El coche autónomo se convertirá en la principal alternativa en movilidad en un futuro. Nobbot

El primer motivo está especialmente relacionado con la seguridad. La mayor parte de accidentes que se producen cada día, el factor humano es uno de los que más influye. Eliminar esta variable a través de un sistema que ha sido testado durante años y ha aprendido de múltiples situaciones, podría reducir drásticamente las cifras de heridos y fallecidos.

En un futuro, el coche en propiedad dejaría de tener sentido

Otro componente fundamental será la llegada de un concepto de movilidad basado en el carsharing. En el largo plazo, se espera que el número de vehículos producidos caiga drásticamente. De hecho, mantener uno en propiedad no será lo más recomendable teniendo en cuenta la oferta disponible en el mercado.

Esto, en su conjunto, nos plantea un nuevo orden en una industria que se encuentra en plena revolución. Es pronto para garantizar la circulación de alternativas bajo el Nivel 5 de autonomía en la conducción. Sin embargo, este concepto está mucho más próximo si se tienen en cuenta todos los detalles que están teniendo lugar en los proyectos de las grandes firmas tecnológicas.