Tesla siempre se ha mantenido como un referente en lo que se refiere a movilidad sostenible. La firma más laureada en conducción eléctrica ha tejido a lo largo de los últimos años toda una serie de innovaciones que le han permitido gozar de una ventaja competitiva diferencial. Ahora bien, ¿tiene aún un margen de mejora esta diferenciación? La clave la tiene su red Supercharger.

Desde la llegada de las primeras unidades del Model S al mercado, la marca con sede en Palo Alto ha apostado por una continua mejora de su red de carga propia. Cada año, se introducen importantes novedades con el objetivo de posicionar su sistema de carga de baterías un escalón por encima de la competencia. Tanto es así que las opciones V3 ya ofrecen una potencia de 250 kW.

Tesla siempre ha sido tajante en su modelo de explotar la red Supercharger

Esto permite en menos de una hora, que un modelo con autonomía superior a 400 kilómetros pueda disfrutar de todos ellos en menos de una hora. ¿Es o no es interesante la apuesta de la marca comandada por Elon Musk? Este movimiento de la compañía hace que uno se plantee otras alternativas. ¿Por qué la marca no obtiene una rentabilidad permitiendo el uso de las postas a otros usuarios?

Esta es una de las posibilidades que han tenido lugar desde hace años. Sin embargo, la firma se ha mantenido siempre en la misma posición. Con el objetivo de evitar que haya una saturación en las estaciones de carga que dispone la empresa por todo el mundo, solo los vehículos de la firma son los que pueden conectar sus automóviles. ¿Ha llegado el momento de abrirse al mercado?

Un error en las estaciones europeas ha provocado, de nuevo, el surgimiento del debate. Tal y como se ha comprobado a través de una serie de usuarios, la red de estaciones de la marca en Europa, la cual comparte conector CCS con otros muchos puntos de carga ajenos a Tesla, ha estado operativa para cualquier otro modelo eléctrico de la competencia. ¿Qué es lo que ha ocurrido exactamente?

Una apuesta errónea por la cesión de las estaciones de carga

Todo comenzó con un usuario que pudo cargar en una de las estaciones de carga. Tras unas horas, muchos más propietarios de automóviles ajenos a Tesla mostraron en la red cómo sí era posible disfrutar de las ventajas que ofrece el fabricante a través de este sistema de recarga. De hecho, una importante empresa de transporte compartido ha mostrado esta posibilidad a través de su flota eléctrica.

Tesla se ha convertido en un referente en el coche eléctrico gracias a su ventaja competitiva. The Verge

Nextmove, que es como así se llama dicha empresa, probó cómo sí funcionaba la carga de sus automóviles hasta en un total de 8 modelos diferentes. Estos fueron los siguientes: Volkswagen e-Golf, Volkswagen ID.3, BMW i3, Opel Ampera-e, Hyundai Kona eléctrico, Hyundai IONIQ eléctrico, Renault Zoe y Porsche Taycan. ¿Imaginas la cantidad de usuarios que se verían favorecidos por el fallo?

Tesla ha conseguido solucionar el problema de forma remota con una actualización

La compañía, tras la realización de una serie de ajustes a nivel de software, ha conseguido solucionar este fallo. De esta forma, la compañía ha conseguido volver a la normalidad, es decir, permitiendo en exclusiva el sistema de carga para modelos de la firma. De hecho, esto supondrá unas pérdidas para la compañía, puesto que el pago solo se efectúa a través de la cuenta abierta en Tesla.

No obstante, muchas son las cuestiones a plantearse debido a este suceso. Teniendo en cuenta que la infraestructura está disponible con tan solo modificar algunos parámetros de forma online y remota, parece claro que la firma podría optar por una nueva forma de obtener ingresos muy sencilla de aplicar. ¿Cuáles son los escenarios que se abren para los próximos meses?

Una potencial ventaja competitiva a explotar en un futuro más próximo

La marca, por el momento, continuará apostando por su sistema actual de carga, es decir, seguirá premiando al usuario de la marca que adquirió, en su momento, un modelo con el logo de la firma. Esto, en el medio y largo plazo, podría cambiar. Entre las variables que podrían hacer cambiar a la marca está, sin duda, el posible aumento de tecnologías previstas como medio de carga.

Tesla está haciendo todo lo posible para incrementar la rentabilidad en el segmento eléctrico. Engadget

Un crecimiento en el parque automovilístico sostenible podría provocar un aumento de la demanda de carga, con su consecuente apuesta por sistemas de recarga de alta potencia. Esto permitiría al usuario de Tesla tener más alternativas que la que ofrece en exclusiva la propia marca. Solo un aumento considerable de la oferta podría hacer a la marca plantearse abrir a otros su sistema de carga.

Para ello, no obstante, todavía queda un tiempo. Únicamente alcanzándose niveles previstos en áreas como Noruega podría hacer a la firma abrir su sistema de carga a nivel general. Mientras tanto, comprar un Tesla seguirá teniendo como ventaja competitiva disfrutar de unas estaciones de carga de gran potencia sin miedo a que haya una saturación de demanda.