Es un coche volador y deportivo: el Switchblade obtiene más de 2.000 reservas en 57 países de todo el mundo

Este coche volador permite surcar los aires a una altura de 13.000 pies a 320 km/h para luego plegar sus alas, guardar su cola y circular por carretera como un coche convencional

Es un coche volador y deportivo: el Switchblade obtiene más de 2.000 reservas en 57 países de todo el mundo
El Switchblade ya ha completado su vuelo inaugural y la compañía está recaudando fondos para entrar en la fase productiva de su coche volador
Publicado en Motor

Dentro de la industria del automóvil, un sector cada vez más amplio, se están fraguando todo tipo de batallas para ser referencia en las nuevas 'aristas' de la movilidad. Esto incluye carreras a nivel tecnológico que no se hubieran podido predecir hace apenas unos años. Con algunos pequeños fabricantes como protagonistas, una de estos duelos es el que se mantiene en torno al coche volador. Un enfrentamiento en el que Samson Sky parece estar ganando poco a poco la partida a Alef Aeronautics y su Model A, al menos a tenor de los pasos que ha dado recientemente con el Switchblade.

No es la primera vez que os hablamos de este coche volador, entre otras cosas porque hace no mucho el Switchblade completó su vuelo inaugural alrededor del aeropuerto internacional del condado de Grant en Moses Lake, Washington. Ahora que ha quedado patente que este coche puede volar, la compañía ha obtenido hasta 2.300 reservas de su vehículo provenientes de un total de 57 países distintos. Sin embargo, para poder llevar a cabo su producción en masa, Samson Sky necesita dinero y es por eso que ha iniciado un proceso de financiación colectiva.

Nueva fase para el Switchblade

A raíz de su primer vuelo, Samson Sky ha iniciado un proceso de financiación colectiva para empezar la fabricación del Switchblade y atender así a las reservas que ha recibido por su coche volador la compañía. El objetivo de este 'crowdfunding' es impulsar la nueva etapa de la compañía y potenciar de alguna forma la participación también de pequeños inversores que quieran apostar por esta tecnología de vanguardia y que quizá no tengan la opción de hacerlo en otros proyectos donde los grandes inversores imponen su ley.

Desde Samson Sky se señala que participar en este 'crowdfunding' no sólo tiene implicaciones a nivel monetario, ya que además de las recompensas financieras que se puedan obtener si el Switchblade es un éxito, los inversores podrán formar parte de una tecnología de vanguardia y ayudar a marcar el comienzo de un nuevo futuro en la movilidad. Entre otras cosas porque el Switchblade se aleja de otras propuestas de movilidad aérea personal, tanto por funcionalidad como a nivel tecnológico. Cabe recordar que el Switchblade no deja de ser un vehículo híbrido que funciona con gasolina sin plomo convencional, en lugar de combustible de aviación.

En este sentido, el Switchblade no sólo ha capturado la atención de entusiastas de todo el mundo, sino que también ha generado una atracción real, que al final es lo que cuenta en un proyecto de estas características. Con más de 2.300 reservas de 57 países, la compañía afirma que existe una demanda tangible para este deportivo volador. Una cuestión a tener en cuenta ya que el precio de este coche volador es de 170.000 dólares y las reservas alcanzan un valor de 472 millones de dólares. En lo que al 'crowdfunding' se refiere, la compañía ha recaudado ya más de 10 millones de dólares.

Con este éxito en ciernes, Samson Sky ha implementado una estrategia global de patentes para proteger su creación innovadora de imitadores, obteniendo múltiples patentes en varios países. Este movimiento estratégico tiene como objetivo inhibir a posibles imitadores y establecer el Switchblade como una fuerza pionera en el transporte personal. Al final, este coche volador permite surcar los aires a una altura de 13.000 pies y a velocidades superiores a los 320 km/h para luego plegar sus alas, guardar su cola y circular por carretera como un coche convencional. Casi nada.

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