Esta empresa de coches deportivos sorprende a todos: acaba de presentar su automóvil eléctrico más rápido
Una compañía británica presenta un prototipo de coche que pesa menos de 900 kilogramos y que cuenta con unos sorprendentes 900 caballos de potencia
En el marco del Consumer Electronics Show que se está celebrando en la ciudad estadounidense de Las Vegas, una casi desconocida compañía parece que ha decidido ir a contracorriente en el segmento de los coches eléctricos. Su nombre es Longbow y ha presentado un deportivo que no presume de tecnología de última generación ni de excelsas autonomías, sino de algo mucho más simple: pesar poco y hacer disfrutar al volante con una potencia desatada.
El deportivo que adelgaza para correr más
El prototipo, denominado Speedster, está construido sobre la plataforma Featherweight Electric Vehicle, que podría traducirse como Vehículo eléctrico de Peso Pluma, y este es un nombre que no solo es marketing. Y decimos esto porque se sabe que el vehículo pesa menos de 900 kilogramos, algo muy extraño para el sector de la movilidad eléctrica. Para conseguirlo, la empresa Longbow ha quitado todo lo que no es esencial.
El resultado es un deportivo sin techo y que está equipado con cuatro motores eléctricos integrados en las ruedas, que han sido desarrollados por la empresa Donut Lab. Esos motores, en conjunto, son capaces de entregar hasta 900 caballos de potencia. Ambas características se traducen en una relación peso-potencia de uno a uno, algo que solamente se suele ver en los denominados hiperdeportivos más extremos.

Estas son algunas de las especificaciones del nuevo vehículo eléctrico de Longbow
Mark Tapascott, fundador de Longbow, ha asegurado al medio Interesting Engineering que "este coche pesa 894 kilos, menos de 900 kilos". Y esta no es una simple afirmación, sino que es una referencia directa al vehículo mostrado en el CES 2026. Si bien el coche no es un anticipo directo de lo que podría llegar a producirse, sí parece ser una demostración de hasta dónde puede llegar la compañía.
Para Longbow, el gran problema de la industria actual es el sobrepeso. Los coches son cada vez más grandes y, además, están cargados de sistemas y funciones que muchos conductores apenas usan. Según el propio Mark Tapascott, al reducir la masa del coche se mejora la aceleración, la frenada, la eficiencia y el impacto ambiental, ya que se necesitan menos materiales y las baterías son más pequeñas.
Eso sí, para llegar al mercado, el planteamiento tendrá que ser más contenido. La marca apunta a unos 300 caballos para futuros modelos del Speedster, que serían capaces de acelerar de 0 a 100 kilómetros por hora en 3,5 segundos. Realmente, lo que la empresa busca son nuevas sensaciones y eso se nota en el interior. Este deportivo incorporaría una palanca de cambios de estilo tradicional, que no cumple una función mecánica, pero sí una emocional.
Longbow cree que ahora es el momento de recuperar el placer de conducir, sin renunciar a la parte eléctrica. Y la compañía espera entregar sus primeros vehículos a clientes antes de que termine este año. Este Speedster presentado en Las Vegas no es solo un prototipo que llama la atención, sino que es toda una declaración de intenciones sobre un futuro eléctrico más ligero, más directo y, sobre todo, más divertido.