Desde hace unos años, en ciertas áreas geográficas se ha popularizado una política común; la restricción al paso de los automóviles de combustión interna. De pronto, parece que soluciones como las diésel han dejado de tener sentido en la movilidad actual. ¿Estamos ante el fin anunciado de las mecánicas tradicionales de combustión interna?

En las últimas semanas, se han producido nuevos anuncios que vienen a corroborar cómo la tendencia nos conduce a un panorama sin automóviles que requieran carburante. Esta transformación del parque automovilístico en continentes como Europa podría verse potenciada a través de la intervención del Estado. La contaminación, sin lugar a dudas, será una variante a tener en cuenta.

Europa se ha convertido en uno de los centros neurálgicos de la contaminación

¿Por qué el Viejo Continente se ha convertido en una de las áreas más peligrosas para la movilidad convencional? La cartografía de sus principales capitales demuestra cómo se ha fomentado la creación de entornos urbanitas muy concentrados. Al contrario de lo que ocurre en países como Estados Unidos, se ha preferido fijar edificaciones de una gran altitud.

Esto, como es lógico, hace que la congestión del tráfico sea mucho mayor, lo cual provoca un incremento exponencial de las emisiones contaminantes. Esto ha provocado que se hayan multiplicado las políticas que buscan reducir el número de vehículos que cuenta con su correspondiente motor térmico, ya sea diésel o gasolina. Ahora bien, ¿cuáles han sido las últimas noticias al respecto?

España, por un lado, ha pronosticado el fin de la comercialización de los motores de combustión interna para 2040. En otro sentido, ciudades como París ya están poniendo coto, principalmente, a la que genera emisiones de óxido de nitrógeno, es decir, la alternativa diésel. ¿Será este el momento más idóneo para impulsar el coche eléctrico?

España, el país que aboga por cortar el grifo a la gasolina en 2040

Ayer nos encontrábamos con estas informaciones, las cuales se podían leer en medios de comunicación como El País. Al parecer, el Gobierno está pensando en limitar a 2040 el permiso a los fabricantes para comercializar automóviles con estas mecánicas. Al mismo tiempo, la propia ley que impulsaría esta medida incluiría otras soluciones como fomentar las renovables y prohibir el ‘fracking’.

Los coches que funcionan con combustibles fósiles son los que más contribuyen a la contaminación. Preitv

Esta medida afectaría por igual a los coches y vehículos comerciales cuya circulación fuese posible gracias a la gasolina, diésel o gas natural. Dentro de este apartado habría que incluir, además, a las alternativas híbridas, una solución que en la actualidad está sirviendo para no disparar las emisiones contaminantes en los núcleos urbanos.

2020 se plantea como uno de los años en los que más impulso podría tener el coche eléctrico

El objetivo que baraja el Gobierno con esta medida es deducir hasta en un 20% la contaminación presente respecto a los datos que se registrarán en 2020, un desafío que solo será posible mediante el impulso de las opciones eléctricas y la realización de políticas tan disruptivas como la que se está manejando.

La inclusión de estas medidas sigue la tónica que está teniendo lugar en países como Reino Unidos y Francia, donde ya se están introduciendo propuestas de ley todavía más restrictivas de cara los próximos años. En este sentido, es importante recalcar que España es uno de los países a la cola de Europa en materia de sostenibilidad.

El modelo de los países escandinavos será la guía de Europa

Desde hace unos años, Noruega se ha erigido como el principal estandarte en movilidad ecológica en todo el mundo. A pesar de contar con uno de los niveles más altos en materia de reservas de petróleo, se está impulsando un modelo que apuesta por el coche eléctrico. De hecho, su impacto en el mercado energético ya está produciéndose por la disminución de la demanda de este recurso.

La boina de contaminación que cubre Madrid se ha convertido en una estampa tradicional. Público

Algunas capitales de Europa, como es el caso de Madrid, han tenido que introducir medidas descritas en los protocolos anticontaminación para contener la polución. París, por ejemplo, tomará medidas todavía más drásticas, prohibiendo la circulación de cualquier modelo diésel matriculado con anterioridad al 31 de diciembre del año 2000 en la ciudad.

Francia se ha convertido en uno de los países más restrictivos en cuanto a movilidad

Este modelo será también utilizado por otras áreas urbanas de destacada relevancia en Francia, por lo que no habría que descartar su implantación en otros países europeos. ¿Están en serio riesgo las mecánicas diésel? Esta tecnología, en el pasado, sí era una auténtica máquina de polución, pero el desarrollo continuado de innovaciones ha posibilitado reducir los niveles de emisiones.

Pese a ello, todas las alarmas parecen estar encendida con el objetivo de acabar con esta motorización. La gasolina convencional podría tener vivir un escenario parecido, pero el crédito se les está agotando. ¿Ha llegado el momento de comprar un coche eléctrico? Los incentivos y las ayudas públicas podrían tener su última palabra.