Lo primero que hay que hacer para valorar si está realizándose una buena política en Noruega o no es ver cómo se encuentra el precio del petróleo en estos momentos.

La política llevada a cabo por Noruega desde hace unos años, cuando se estaba en plena recesión, llamó la atención de expertos en diversas áreas. Economistas y profesores de materias financieras se llevaban las manos a la cabeza.

Por otro lado, defensores de políticas a largo plazo aplaudían, sin dudar, la opción escogida por la administración del país nórdico.

Haciendo un primer énfasis sobre el precio mundial del petróleo, puede observarse que estamos ante una tendencia plana.

La cotización del petróleo está viviendo sus peores momentos en el último lustro. Investing

A priori, analizando estos datos sobre el precio del barril de Brent, es sencillo creer que no es el mejor momento para vender. Entonces, ¿por qué Noruega está llevando la contraria a las recomendaciones?

Todo tiene su explicación y, aunque parezca difícil de entender, tiene mucho sentido.

Noruega, un caso verdaderamente curioso y digno de estudio

Lo primero que hay que hacer para entender la política llevada a cabo por el país europeo es asimilar hacia dónde mira el sector. Es importante destacar qué sectores podrían hacer uso del conocido como oro negro.

¿La industria plástica? ¿El sector de la automoción como combustible? Es cierto que la primera de ellas seguirá utilizando componentes del petróleo para la producción, pero lo cierto es que ya están investigándose otras formas de fabricación de productos para no depender de este combustible fósil.

La contaminación y asegurar la innovación en el transporte es una prioridad para Noruega

En relación a su segunda fuente de utilización, debía aparecer algún día la aplicación de la electricidad en el transporte privado. Es cierto que se ha implementado en numerosos medios de transporte, pero desde hace unos pocos años, hay marcas de automóviles que ya confían en esta tecnología.

El mejor ejemplo de ello es Tesla. De hecho, esta empresa se fijó como una de sus principales metas llegar al público del país del norte de Europa. Un gran poder adquisitivo podría hacer frente a la compra de un Model S y, por supuesto, esta compañía fue acogida de inmediato.

Ahora bien, ¿qué sentido tiene que triunfe el mercado de automóviles eléctricos en un país que está en el Top 10 de países exportadores de crudo? La respuesta la encontraremos si miramos hacia el futuro.

Una sencilla y rápida píldora de economía para entender este extraño fenómeno

Desde junio de 2014, el precio del petróleo sufre un letargo continuado. Ante esta situación y, según expuso El Economista en su día, algunos países exportadores decidieron reducir la producción con el objetivo de incrementar el precio.

Sin embargo, a tenor del gráfico que se expone anteriormente, no ha surtido el efecto esperado. Por ello, Noruega ha querido adelantarse al resto para evitar caer en la trampa de la dependencia en un recurso fósil y, sobre todo, agotable.

El Nissan LEAF es uno de los automóviles eléctricos más vendidos en Noruega. El País

Es cierto que las nuevas prospecciones y técnicas como el fracking incrementan algunos años más las reservas para los próximos años, pero depender de este producto se plantea algo así como cavar su propia tumba. ¿Solución? Deshacerse de ello y aprovechar la recaudación para modificar el tejido empresarial.

Mejorar la productividad en el medio plazo es una de las razones de esta política

¿Qué decir de la movilidad? La productividad en un país es muy importante, vital de hecho. Como es lógico, el transporte de mercancías y personas deben incluirse en esta mágica ecuación. Por ello, tanto desde el sector privado como público, están llevándose a cabo políticas para abandonar el combustible tradicional.

Hace unos días, ForoCochesEléctricos informaba sobre la propuesta que estaba valorándose en el sector del transporte de mercancías. Al parecer, están probándose camiones que funcionan con pila de hidrógeno para reducir la contaminación y, además, abaratar los costes de producción.

En el campo de la movilidad, por otra parte, se incentiva la compra de vehículos alternativos con importantes subvenciones para incentivar la compra de automóviles con tecnología ajena a los motores térmicos.

Por qué Noruega es el verdadero centro de operaciones de Tesla o Nissan

Según informa Libre Mercado, la mitad de las matriculaciones de coches en Noruega corresponde a coches eléctricos e híbridos. Lógicamente, son los incentivos fiscales y el alto poder adquisitivo lo que permite a este negocio ser competitivo frente a lo tradicional.

Según el World Economic Forum, en el país nórdico hay en circulación unos 100.000 automóviles eléctricos para una población total de unos 5,2 millones de personas.

En ciudades como Oslo no es extraño cruzarse con coches eléctricos

Esto, en escala, equivaldría a unos 1,9 vehículos alternativos por cada 100 habitantes, un registro muy superior al resto de países en los que se comercializan coches de estas características.

Otro de los incentivos de los fabricantes para comercializar coches basados en energías limpias es la restricción que se impondrá en unos años en materia de circulación. Mientras que Reino Unido prohibirá la venta de vehículos con motor térmico en 2040, Noruega lo hará en 2025, una década y media antes.

Como has podido comprobar, el referente en materia innovadora en movilidad es el país escandinavo. ¿Podremos ver mismas políticas en otros países europeos en el medio plazo? Puede ocurrir que cuando se quieran implementar medidas anticontaminación ya sea demasiado tarde.