Golf, el término, quizás, que más se puede relacionar con Volkswagen en la industria del automóvil. Muy posiblemente, este modelo es el que ha permitido a la firma alemana tener la posición actual que dispone en el mercado. Generación tras generación, ha sido siempre un modelo clave para poder seguir siendo líderes en la industria. ¿Era necesario una versión puramente eléctrica?

Desde hace unos años, algunos fabricantes han apostado por el aprovechamiento de un modelo convencional para disfrutar de tecnología puramente eléctrica. ¿Es este movimiento una opción lógica? Lo cierto es que no. De ello hablaremos un poco más adelante. Entonces, ¿qué tiene que ver el Golf en todo esto? La producción del e-Golf, su versión eléctrica, ha llegado a su fin.

El I.D. 3 ha acabado con la producción de la versión eléctrica del Golf

Este paso parecía que algún día, de un modo u otro, tendría lugar. Este momento llega al mismo tiempo que la compañía pretende situarse como uno de los principales referentes en movilidad sostenible. La presencia en el catálogo del I.D. 3 ha provocado que la firma haya decidido eliminar esta versión, una variante básica para entender el proceso de electrificación de Volkswagen.

¿Quién no recuerda la estrategia de la firma lanzada en 2017? Por aquel entonces, en pleno Salón de Suttgart, saltó la noticia. La compañía comenzaba una nueva etapa que tenía como principal referencia el desarrollo de modelos completamente eléctricos. La división I.D dio lugar a opciones tales como el I.D BUZZ o el I.D CROZZ. ¿Tenía sentido seguir con el e-Golf en producción?

Varios son los motivos que han determinado su mantenimiento en la industria y continuar su fabricación pese a las limitaciones comerciales. Todo comenzó con el e-Golf, pero a partir de ahora, todas las miradas se centrarán en el futurista I.D. 3. He aquí las claves de esta decisión.

Una mirada al pasado para entender el fin a su producción

Hace un tiempo, Urban Tecno visitó la Factoría de Cristal que Volkswagen posee en la ciudad alemana de Dresde. Allí, lugar de producción del majestuoso Phaeton, tuvo lugar la fabricación del e-Golf hasta el día de hoy. Tras el fracaso de la berlina de alta representación, la firma confió este espacio para ofrecer un servicio de producción más reputacional y refinado.

El Volkswagen e-Golf se produce en la conocida como Gläserne Manufakter. InsideEVs

Con un suelo basado en láminas de parquet, el e-Golf se ha producido en un lugar muy alejado de la concepción tradicional de una cadena de producción. Aquí, cada etapa de producción tenía un tiempo mucho mayor que el dispuesto en cualquier otra fábrica de la firma. ¡Hasta el ruido presente en el interior no daba la impresión de estar en una compañía de estas características!

Volkswagen dejará de producir el e-Golf en aras de favorecer la del I.D. 3

Para hacerte a la idea sobre la concepción del programa de producción, tan solo salían de la cadena de montaje unas pocas decenas de unidades cada día con el objeto de atender la demanda en Europa. Esto es así porque Volkswagen, tan solo, buscaba obtener activos reputaciones por su fabricación. La llegada del e-Golf ha provocado que esto no sea posible desde el punto de vista económico.

El e-Golf desaparecerá para hacer todavía más visible el enfrentamiento que se producirá en un futuro entre la tecnología tradicional de combustión interna y las innovadoras soluciones puramente eléctricas. ¿Estamos ante una canibalización potencial? Esto es justo lo que se espera que se produzca a lo largo de los próximos años, tal y como se puede leer en Electrek.

Nuevos tiempos que prometen una electrificación en el medio plazo

Sabiendo que el e-Golf ha dejado de producirse por los motivos mencionados anteriormente, ¿tenía sentido su fabricación? Lo cierto es que hay algunas dudas al respecto. La gran parte de la problemática está relacionada con el diseño del vehículo. La plataforma MEB de nueva generación de la firma sí está conceptuada para equipar los automóviles con baterías y motores eléctricos.

Factoría de Volkswagen en Dresde donde se fabrica el e-Golf.

Un automóvil diseñado, creado y confeccionado para ser eléctrico siempre será más eficiente que uno adaptado para incluir baterías y resto de componentes que dan vida a un coche eléctrico. Un buen ejemplo de ello nos lo muestra el EQC de Mercedes-Benz. ¿Por qué debe tener un túnel central que reduce la disposición de espacio en el asiento trasero? Esta anomalía es fruto de esta estrategia.

Este ejemplo muestra alguna de las debilidades del uso de la electrificación mediante la apuesta de automóviles convencionales. Volkswagen ha reparado en ello y, por eso, se ha decidido prescindir de la mecánica eléctrica sobre un modelo creado para incorporar mecánicas de combustión interna. La Factoría de Cristal, no obstante, seguirá siendo un espacio diferente para Volkswagen.