Estamos ante uno de los momentos más delicados en plena recuperación económica. La economía mundial parecía que había dejado atrás una de las peores crisis de la historia, pero todavía podría producirse una recesión por la inestabilidad política.

El Gobierno de Donald Trump, como bien sabemos, lleva criticando las políticas contrarias al proteccionismo. Una de las razones que defienden esta política es la inclusión de barreras arancelarias a productos que vengan de otros países. Esto no es nuevo, pero el hecho de haber pasado a la acción hace escasamente unos días no ha sentado bien a la comunidad internacional.

La situación actual muestra una dificultad añadida a proyectos como el de Tesla

Uno de los países más afectados por la puesta en escena de una mayor presión fiscal es China, la cual verá reducidas sus exportaciones al país norteamericano. A modo de contrarrestar esta complicada situación, no se ha hecho más que añadir leña al fuego. De esta manera, el país asiático ha decidido incrementar también aranceles a productos venidos de Estados Unidos.

Esta situación, ¿qué relación podría tener con el mercado de la automoción? Los coches eléctricos no disponen de cuotas de mercado amplias, por lo que es muy importante destacar que su producción pende de un hilo en la actualidad, más aún cuando este tipo de medidas no hacen más que dificultar la estandarización de compañías en estos mercados.

El mejor ejemplo de ello nos lo muestra Tesla, empresa que debe continuar lidiando para poder establecerse en el país. El actual tipo impositivo que está vigente en este automóvil es de un 25% en China, un porcentaje que podría incrementarse si las tensiones diplomáticas continúan en ascenso.

Tesla es la principal damnificada en esta etapa

Al Gobierno de Trump, inmerso en una tirantez jamás antes vista anteriormente durante la legislatura con la potencia asiática, no le ha temblado el pulso para subir los impuestos a la importación de miles de productos. Era de esperar una respuesta del Gobierno chino, pero hay que ir más allá para ver qué consecuencias pueden provocar sobre este mercado.

El Tesla Model 3 podría ser el principal perjudicado de la guerra crisis comercial actual entre Estados Unidos y China. Car and Driver

Tesla, tal y como ya te mostramos, está en continuas negociaciones para establecerse en el país más grande del mundo. El objetivo de la firma de Palo Alto es aterrizar con establecimientos, fábrica y autonomía completa. Las Autoridades chinas, no obstante, le animan a la firma a que busque un socio del país para competir.

El modelo de negocio basado en las joint ventures es muy popular en el país, un sistema que les garantiza adquirir de manera gratuita know-how, experiencia y, sobre todo, competitividad en aquellos mercados en los que apenas tiene protagonismo la economía del país asiático. Según Reuters, esto le permite al país conseguir una mejora de su tecnología a coste 0.

Cada coche vendido de Tesla en China se enfrenta a un pago extra del 25%

Las negociaciones estaban en un punto muerto, pero esta crisis de las relaciones diplomáticas podrían significar la anulación de los planes de Tesla. ¿Qué implicaría esta renuncia? Cada unidad de Tesla, cualquiera que sea el modelo vendido, deberá hacer frente a 25% de importe adicional por ser un producto importado.

De esta forma, si un Tesla Model 3 de primera hornada dispone de un precio de unos 45.000 dólares (unos 36.770 euros al cambio actual), en este país debería venderse por 56.250 dólares (45.964 euros al cambio actual), es decir, una diferencia de 11.250 dólares o casi 9.200 euros.

Tesla necesita producir en China para reflotar en bolsa

Tesla vive de las múltiples rondas de financiación que ha lanzado al mercado en los últimos años. El proyecto, impulsado por la apertura de reserva del Tesla Model 3 y su presentación a mitad de 2017 catapultaron la acción hasta los 389 dólares, tal y como se puede leer en PcBolsa. Ahora, tras 9 meses, su valor cotiza con un descuento del 35% respecto a aquel techo logrado por el hype.

El Tesla Model 3 está especialmente enfocado para atender una demanda enmarcada en la clase media. Tesla Weekly

Desde entonces, a sabiendas de que el futuro pende de diversos factores, las posiciones cortas se han nutrido de ganancias a costa del continuo goteo del valor, alimentado especialmente por las noticias llegadas en relación a los volúmenes de producción del Model 3, los plausibles fallos del Autopilot y, en última instancia, la inestabilidad que ha despertado la guerra comercial.

La situación de Tesla solamente mejorará si la tensión internacional se reduce

¿Conseguirá Tesla ceder a las argumentaciones del equipo de gobierno de Xi Jinping? Todavía podrían pasar unos meses para saber si finalmente se llega a un acuerdo de producción, pero lo que es seguro es que la inestabilidad ha llegado para quedarse durante, al menos, unas semanas más.

Todo ello descontando la cumbre internacional que reunirá a Donald Trump con Kim Jong-un, una cita que podría tener lugar en abril. ¿Estamos ante una desproporcionada apuesta por las prácticas proteccionistas? De confirmarse esta tendencia, el mercado de la movilidad eléctrica, impulsado estos años por Tesla, podría tener mucho más difícil su crecimiento.