El mercado del coche eléctrico, todavía en la sombra en la mayor parte de los mercados más desarrollados, continúa ampliando su red de modelos venidos desde diferentes fabricantes. En este sentido, aun disponen de ciertas dificultades de visibilidad por parte del público, pero cada mes que pasa encontramos nuevas propuestas y versiones alternativas.

En este sentido, Hyundai es uno de los fabricantes que más esfuerzos está destinando al segmento eléctrico. Buena prueba de ello es la disposición en su parrilla de hasta 2 modelos sin emisiones contaminantes; el Ioniq y el Kona. El primero de ellos se ha convertido en una de las opciones más destacadas del mercado, mientras que el segundo hará su estreno en las próximas semanas.

Países como noruega están realizando fuertes apuestas por el coche eléctrico

Por el lado de la demanda, el consumidor medio de países como Noruega, están comenzando a entender cómo la movilidad puede verse desde el punto de vista eléctrico. Por este motivo, las cuotas de mercado de este tipo de productos están superando cada vez más a las versiones que equipan tan solo motorizaciones de combustión interna.

Por el contrario, desde la posición de la oferta, lo cierto es que los fabricantes se han encontrado de bruces contra una demanda demasiado creciente para sus capacidades. ¿Cuál es el resultado? Fabricantes como Tesla o Hyundai se han encontrado con dificultades para abastecer el número de pedidos, hasta el punto de tener que renunciar a más reservas en algunos casos.

En el caso del fabricante surcoreano, esto ha ido un poco más allá. Si hace unas semanas se sabía que el volumen de producción del Kona será solo de 13.000 unidades este año, la nueva polémica está relacionada con el tipo de producción que podría emplearse para dar cobertura a los pedidos. ¿Será la subcontratación la opción que garantizará la entrega de las unidades?

Un coche eléctrico de una marca fabricado por una subcontrata

Según se puede leer en el portal Reuters, la subcontratación podría ser la solución que habrían valorado en Hyundai para dar salida más rápidamente a la producción de coches eléctricos. Como es lógico, el objetivo primordial estaría relacionado con la reducción de costes.

El Hyundai Kona ofrece un diseño basado en modelo de combustión interna. Autobild

Ahora bien, todavía existen dudas sobre qué tecnología será la que sea objeto de dicha subcontratación. Algunas fuentes indican que lo más conveniente sería dar el testigo de producción a terceras empresas para que produjesen modelos de combustión interna. De esta forma, podrían dedicarse mayores esfuerzos a la producción de coches eléctricos, la tecnología del futuro.

Hyundai valorará la subcontratación de su producción en las próximas semanas

Por el otro lado, hay quienes afirman que podría cederse a un tercero la fabricación de coches eléctricos (Ioniq y Kona por el momento) con el objetivo de reducir los costes operativos y ofrecer el producto a un precio más competitivo. Sea como fuere, lo cierto es que los próximos meses Hyundai podría convertirse en una compañía en la que se centren todas las miradas.

Del modelo de producción del fabricante surcoreano podría tejerse el futuro de la movilidad eléctrica. Por ello, el precio de partida de los futuros Kona podrían servir de base para saber si la apuesta realizada por la compañía asiática tiene margen de aplicación para los competidores del mercado automovilístico.

Una estrategia que acercará el coche eléctrico al mercado

La subcontratación de los medios de producción a terceras empresas le permitirá a la empresa gozar de una posición dominante en el mercado respecto a aquellas compañías que decidan no ceder sus cadenas de montaje. No obstante, está a punto de producirse una inestabilidad en relación al empleo y riesgos laborales en el fabricante.

El Hyundai Kona eléctrico comenzará su producción en las próximas semanas, llegando al mercado en la segunda mitad del año. Carnovo

Los primeros movimientos ya han comenzado a intensificarse. Los sindicatos han mostrado su preocupación por la situación laboral de los empleados de sus diferentes factorías. No obstante, es importante destacar cómo este movimiento podría tener sus correspondientes repercusiones en otras compañías de la automoción.

El coche eléctrico ofrece un margen de venta menor que uno de combustión interna

¿Está abocada la industria de la automoción a una reducción de los derechos laborales? El coche eléctrico es más caro de producir, sobre todo en estos primeros compases, por lo que el margen de contribución podría canalizarse a través de estas medidas.

Es pronto para ver cómo se desarrollará la producción de los automóviles con mecánicas eléctricas a gran escala. Lo que ha quedado claro es que la intensificación del modelo productivo basado en la robótica no parece tener cabida, así lo constató Tesla hace tan solo unas semanas.