La carga del coche eléctrico en las farolas será necesario para ser popular en las grandes ciudades
Las farolas se han convertido en la mejor de las soluciones para el coche eléctrico en las grandes ciudades. ¿Y si se pudiera utilizar su estructura como cargadores?
El coche eléctrico está incrementando su cuota de mercado de forma exponencial, pero los objetivos de reducción de opciones basadas en combustibles fósiles no son realistas. Para poder acomodar los plazos indicados, debe incrementarse mucho la oferta de puestos de carga en las grandes ciudades. Una de las alternativas que puede tener un mayor potencial en la industria es la apuesta por la instalación de estaciones en las propias farolas. ¿Es posible llevar a término esta propuesta? He aquí un modelo que puede ser diferencial.
La instalación de puestos de carga en farolas y sus potenciales aplicaciones
La tecnología de carga de baterías de los coches eléctricos requiere de una serie de inversiones que, poco a poco, están comenzando a producirse. El uso de las farolas se ha convertido en una de las opciones que puede tener un mayor recorrido en los próximos años. Voltpost es un ejemplo que sirve para explicar el potencial de un sector que podría atender una buena parte de las necesidades de los usuarios con coches eléctricos. En las ciudades, no todos los propietarios de automóviles tienen acceso a un estacionamiento privado en el que cargar.

La inclusión de puestos de carga en las farolas fomentará el uso del coche eléctrico en las ciudades. Wikipedia
La inclusión de este tipo de tecnología favorecerá la electrificación del parque automovilístico, una cuestión prioritaria en muchos de los grandes municipios. El uso de farolas como puestos de carga ya está siendo popularizado en ciudades como Nueva York, Chicago o Detroit, entre otras. Una de las claves que explican el potencial éxito de esta tecnología es el tiempo necesario para disfrutar de una estación de carga, ya que su instalación requiere de tan solo una hora. Además, no deben realizarse obras en las proximidades para la inclusión del equipo.
Además, en cada farola se pueden agregar hasta un máximo de cuatro puntos de carga, por lo que puede dar cobertura a vehículos situados en las proximidades del estacionamiento. Cada uno de los postes dispone de manguera con seis metros de longitud, lo cual permitirá cargar a varios coches al mismo tiempo. Se trata de una alternativa muy interesante desde el punto de vista de la innovación, ya que habrá muchos más usuarios dispuestos a pasarse a la movilidad eléctrica mediante vehículos urbanitas.
En el plano digital, se disfrutará de una tecnología que medirá la potencia de carga que se está imprimiendo en el vehículo, así como el ahorro medioambiental que se consigue y toda una serie de ventajas adicionales. Desde la propia app, además, se podrán materializar reservas y, por supuesto, efectuar el correspondiente pago por uso del servicio. Entre las ventajas del coche eléctrico se encuentra su mayor utilidad en el plano urbano, una cuestión que puede llevar a la inclusión de más limitaciones a la circulación de automóviles térmicos.