La industria de la automoción está viviendo cómo en los últimos años organizaciones lucrativas y públicas están entrometiéndose en el mercado. El objetivo es lógico, la diferenciación como base para obtener un rendimiento.

A fin de cuentas, todo lo que rodea a la industria de la movilidad, y más concretamente la de la automoción, genera cada año miles de millones de beneficios, algo muy suculento que hace entrar a nuevas compañías. El ejemplo más claro lo podemos encontrar en la conducción autónoma, donde gigantes tecnológicos como Waymo, Apple o Baidu disponen de sus propias líneas de investigación.

En la automoción existen proveedores dedicados exclusivamente a determinadas piezas

Ahora bien, ¿por qué hay miles de proveedores en la industria? Los fabricantes comparten suministro de compañías que, a la vez, también ofrecen sus productos a otras. Esto es así porque la inversión necesaria para producir un vehículo se convertiría en algo insostenible.

Ahora bien, ¿qué incentivos podría tener una empresa de la talla de la NASA para proporcionar algún producto innovador con un potencial futuro en el mercado? Este organismo invierte cada año miles de millones en investigación y, en ocasiones, los resultados de dichas prospecciones dan como conclusión un producto podría tener validez en la automoción.

El último de los desarrollos que podría tener tirón en el mercado del automóvil está relacionado con una rueda producida en titanio. Está pensada para poder superar obstáculos en una hipotética misión en el espacio, por lo que lo lógico sería pensar que tendría mercado, principalmente, en el segmento off road.

Un neumático que podría ser el principio de una revolución

Los juegos de neumáticos han experimentado una mejora tecnológica muy destacable en las últimas décadas. Pese a ello, los fabricantes de compuestos continúan invirtiendo con el objetivo de mejorar la adherencia, durabilidad, agarre, etc. Ante esta situación, ¿cómo íbamos a pensar que una solución venida de la NASA podría mostrar la innovación más avanzada?

Tal y como se puede observar en las imágenes, estas ruedas de titanio poseen unas cualidades perfectas para el desempeño de la conducción off road. Este proyecto está siendo llevado a cabo con el fin de mejorar la movilidad de los robots que trabajarán en las próximas en misiones espaciales.

Este en especial posee unas cualidades que lo hacen diferente respecto a otras alternativas presentes tiempo atrás. Este, aunque parezca mentira, podría tener recorrido en la industria del automóvil. ¿De qué forma? Incluyéndose en el proceso productivo de los compuestos actuales.

Entre sus principales cualidades cabe destacar su flexibilidad, resistencia y su capacidad de tracción. En primer lugar, según se puede leer en el portal Computer Hoy, este neumático producido por una aleación de níquel y titanio es capaz de deformarse hasta en un 10% sin que pierda su condición natural. Esto es debido, principalmente, al proceso de producción, el cual se lleva a cabo a muy altas temperaturas.

La vida útil de estos neumáticos es muy extensa

En segundo lugar, este material ofrece una larga vida útil a consecuencia de la presencia del material metálico. La superficie homogénea permite superar grandes baches y obstáculos sin necesidad de hacer fuertes correcciones al volante.

Por último, este nuevo compuesto ofrecería un gran desempeño en conducción off road, tal y como se ha podido apreciar en las imágenes anteriores. Ahora bien, ¿qué lo convertirían en algo capaz de batir a los compuestos actuales? Su capacidad para traccionar buscando el punto para continuar con el ascenso.

Un neumático que servirá de base en las próximas misiones espaciales

Pese a una potencial cabida en la automoción, lo cierto es que iría dirigido, en caso de su acondicionamiento para el consumidor, a un público objetivo muy especializado. ¿Tendría sentido a sabiendas de la inversión que ha debido realizar la NASA al respecto?

Las ruedas de titanio de la NASA que han sido producidas podrían tener mucho recorrido en el mercado. Wwwhatsnew

Lo cierto es que no, por lo que su futuro más probable seguirá estando ligado a la carrera espacial. Ahora bien, ¿podría sufrir alguna serie de modificaciones para adecuar la idea general del proyecto a la automoción? Esta nueva línea de investigación sí que podría estar barajándose.

Los fabricantes de compuestos como Michelin, Bridgestone o BF Goodrich podrían utilizar la combinación de níquel y titanio con el objetivo de fortalecer el interior de un neumático que, a fin de cuentas, estaría relleno de caucho. Siguiendo este proceso, perdería su adherencia extrema, pero mejoraría su flexibilidad para afrontar mejor los obstáculos y baches del terreno.

al disponer de un menor peso podría mejorar sus condiciones de desempeño

Debido a su peso tan liviano al no disponer de cámara de aire, podría contribuir a un descenso del consumo del vehículo, lo cual le permitiría, por otro lado, mejorar su desempeño en la conducción, tanto a nivel off road como la practicada sobre el asfalto.

Habrá que esperar aún para ver si alguno de los fabricantes se lanza a la búsqueda de una nueva aplicación sobre el neumático desarrollado por la NASA. ¿Cuándo podrá materializarse una solución práctica? Es pronto para saberlo, por lo que hasta que pase, puedes entretenerte viendo cómo innova actualmente esta industria.