Tesla es, sin lugar a dudas, la compañía que más interés ha mostrado en la automoción en la última década. Al fin y al cabo, su ventaja competitiva, pese al paso de los años, sigue estando vigente. Autonomías lógicas para recorrer largas distancias y la inclusión de una tecnología de alta potencia de carga son algunos de los motivos principales por los que comprar una unidad.

Aun así, la compañía con sede en Palo Alto tiene, todavía, varios ases guardados bajo la manga. El mejor ejemplo de ello nos lo muestra el Roadster, un modelo presentado hace ya un tiempo y que, sin embargo, no ha comenzado su andadura en la cadena de montaje. El motivo es claro, hay otras muchas prioridades en el seno de la firma de coches eléctricos, tales como el Cybertruck o el Semi.

Elon Musk quiere que el Roadster se eleve del suelo en el modelo de producción

Pese a ello, cada cierto tiempo obtenemos nuevas informaciones sobre el biplaza más esperado del mercado. El hype que rodea a este producto es, sin lugar a dudas, máximo. Se sabe que sus prestaciones serán ridículamente escandalosas, pero esto solo es la punta del iceberg. A tenor por las palabras del propio Elon Musk, se espera la creación de un modelo jamás antes visto en el pasado.

Entre las disparatadas ideas que circulan alrededor del pequeño de la familia Tesla, cabe destacar la posibilidad de erigirse algún que otro metro del suelo. Esto sería posible, según se puede leer en el portal tecnológico Electrek, gracias a un exclusivo equipamiento denominado SpaceX. Sí, tarde o temprano, las sinergias iban a tener su protagonismo.

Veamos, por tanto, en qué consistiría esta solución dinámica, por qué puede ser una realidad en menos de 2 años y, por supuesto, qué implicaciones puede tener en el mercado una tecnología de estas características. ¿Está la sociedad preparada para ver flotar automóviles antes de la mitad de la década que acabamos de comenzar?

SpaceX, un equipamiento para el Roadster del futuro

Tesla buscará conseguir diferenciación a través de nuevas propuestas. Es consciente de que la ventaja competitiva irá reduciéndose tras la inyección de miles de millones de dólares en investigación de una serie de fabricantes. Por ello, toca buscar fórmulas alternativas para conseguir manteniendo la diferenciación. Para ello, recurrirá a SolarCity y SpaceX.

Todas las miradas están centradas en la futura producción del Tesla Roadster. Tesla

En el día de hoy, queremos destacar cómo podría producirse la primera colaboración entre la firma de cohetes y el fabricante de automóviles. Al parecer, además de la posibilidad de agregar un equipo de propulsores de aire frío para incrementar la potencia del biplaza, Elon Musk afirma estar investigando, junto a un equipo de profesionales, cómo poder elevar el automóvil algún que otro metro.

Esta idea alocada está lejos de asemejarse a la concepción de coche volador

Se trata de una solución con apenas implementaciones dinámicas, pero sí ha mostrado la posibilidad de circular a una poca altura a una velocidad prudencial. Ahora bien, ¿quiere decir esto que estamos a punto de ver volar a los coches? Lo cierto es que no. De hecho, esta primera idea busca no destrozar la suspensión ante un posible desfallecimiento del sistema.

Además, se sabe que esta solución iría alojada tras la fila de asientos del conductor y copiloto. De hecho, si se optase por montar el hipotético paquete SpaceX, estaríamos ante una pérdida de los asientos traseros, por lo que dejaría de ser un 2+2 al uso. Esto, sin embargo, no parece que vaya a ser un inconveniente que pudiese afectar a las comercializaciones del modelo.

Una propuesta que choca contra la propia competitividad

Los excesos de Tesla no parecen tener fin. Sin embargo, eso no les ha penalizado en absoluto a nivel de capitalización bursátil. La última oportuna idea fue la inversión en Bitcóin, algo que ya reporta más beneficios que su propia comercialización de automóviles. ¿Estamos ante la nueva firma más destacada del mercado por todo lo que supone? La clave está en sus próximas apuestas.

Tesla está cambiando las reglas de la movilidad. InsideEVs

La compañía de Palo Alto es una de las empresas más competitivas del mercado, de eso no hay duda. Desde el comienzo de la comercialización del Model S, ha demostrado ser una gran apuesta de cara a la estandarización del coche eléctrico. Tras aquellos primeros pasos a gran escala en 2012, se ha erigido como uno de los fabricantes más punteros a nivel de inversión tecnológica.

¿Dónde está el fin? Lo cierto es que parece que esto no ha hecho más que empezar. La llegada del modelo a producción del Roadster marcará un antes y un después en Tesla. De ello dependerá la inclusión de novedades disruptivas al resto de la plataforma. Es ahí donde podrá comprobarse si estamos ante un cambio de la movilidad a nivel mundial.