El fabricante nipón Infiniti, filial el grupo Nissan, opera en el mercado desde principios de la década de los noventa del siglo pasado. Teniendo en cuenta la historia de otros fabricantes mucho más longevos, podemos destacar que esta compañía es, aún a día de hoy, un ‘yogurín’ en el mercado.

Con tanta empresa fortalecida en el mercado, no es fácil lograr un público leal y fiel. Es cierto que basan su liderazgo en la nobleza de sus modelos de corte tradicional, pero es su tecnología de origen japonés lo que llama la atención de sus clientes.

Infiniti puede haber dado el primer paso en materia eléctrica

Ahora bien, ¿cómo puede construirse la pasión partiendo de cero? ¿Cómo crear un producto innovador, con su propio estilo, enfocándolo a un público muy específico? Este tipo de cuestiones parecen ser fáciles de contestar, pero no es así.

Es vital saber llegar al mercado y que los propios consumidores detecten que ese producto que están viendo en un anuncio está hecho para ellos. Infiniti, ahora, quiere dar el salto a lo eléctrico formulándose una serie de cuestiones.

De la mano de Alfonso Albaisa, según se puede leer en Motoropasión, nació una idea que será presentada a partir del próximo 20 de agosto bajo un concepto extraño y, sorprendentemente, llamativo.

¿Y si encontramos un coche, en la zona sur de Japón, enterrado en un establo y oculto a los ojos de todos durante 70 años?

¿Y si en este coche encontramos la semilla de la pasión plantada durante nuestro primer Gran Premio de Japón y el poder y el arte actual de Infiniti? ¿Cómo sería este descubrimiento?

Sí, el primer prototipo debería estar enfocado al mundo de la competición en sus tintes más clásicos. Además, no debería llevarse a cabo el proyecto sobre cualquier monoplaza, no. Debería haber participado en una prueba que hubiese tenido una repercusión mundial.

Llegaron a la conclusión, por tanto, de que debía ser el modelo que se detalla a continuación. El Prototype 9, que es como así se llama, participó en el primer Gran Premio que se disputó en la isla de Japón y que cuenta con nada más y nada menos que más de 70 años de historia.

El Pebble Beach Concours d’Elegance en California como primer homenaje

De manera inconfundible, el primer prototipo de Infiniti dispone de una carrocería de competición pura y dura, de las de antaño. No se ha modificado la parte exterior para mantener intacto el espíritu de un bólido de carreras.

El Prototype 9 dispone de la tecnología, según ha informado Motor Trend, más revolucionaria desarrollada por la firma nipona. De hecho, podría contar con el equipo de baterías y tren de potencia que poseerá la próxima generación del Nissan LEAF, el cual será presentado en sociedad el próximo 6 de septiembre.

Infiniti ha elegido este extraño concepto para presentar su prototipo eléctrico. Electrek

Según se ha podido saber, este increíble prototipo retro pesa un total de 889 kilogramos. Por este motivo, sería capaz de alcanzar los 100 km/h en tan solo 5,5 segundos, un tiempo que define la deportividad que esconde su casco.

Su velocidad máxima, limitada electrónicamente por cuestiones de seguridad, estaría limitada a unos 209 km/h, una cifra sorprendente teniendo en cuenta que el Nissan LEAF apenas supera los 130 CV de potencia.

Un apetitoso aperitivo para lo que llega

Es sencillo imaginar que el futuro se presenta y antoja eléctrico. Infiniti, bajo el mismo paraguas que Nissan, dispondrá de motorizaciones eléctricas para no perder la batalla en el mercado.

Por tanto, podemos anticipar que esto no es más que el principio de una tecnología que irá introduciéndose, poco a poco, en toda la gama del fabricante japonés.

El Infiniti Protoype 9 dispone de la tecnología que tendrá el próximo Nissan LEAF. Electrek

Este modelo, que será presentado de manera oficial en el próximo Concurso de Elegancia de la localidad de Monterrey, sirve para anticipar la llegada de una línea de modelos con tecnología exclusivamente eléctrica.

Era de esperar que Infiniti diese el paso definitivo para ofrecer un modelo de estas características. Quizás no era de esperar que se configurase bajo la idea de un deportivo tradicional, de los años 50, pero sí que sirve como carta de presentación a lo que llega.

La actual gama del fabricante nipón ofrece tecnología híbrida con el objetivo de competir en el mercado con su principal rival, Lexus. Sin embargo, daría un golpe en la mesa desde el punto de vista tecnológico si ofreciese alguna alternativa puramente eléctrica, sin combinación de motorizaciones modernas y tradicionales.

El grupo Nissan, dispuesto a potenciar su flota eléctrica

Hace unos días se desvelaron las últimas novedades que afectaban al TeRRA. Este concepto, basado en la plataforma del LEAF, podría llegar en el medio plazo para convertirse en la segunda opción de la compañía en materia eléctrica.

El próximo paso, según se puede observar con este movimiento en Infiniti, podría dar lugar a una nueva estrategia en el fabricante.

El grupo Nissan ya ha demostrado su valía en las variantes eléctricas

Aún es pronto para anticipar una futura gama eléctrica en Infiniti, pero uno de los holdings más importantes de Asia podría sorprender en los próximos años con todas las sinergias que podrían producirse.

Lo que sí que está claro es que en Nissan poseen lo necesario para competir en el mercado del mañana. En numerosos mercados, el LEAF ya ha sabido plantar cara a otros fabricantes como Renault, en el caso del ZOE, y a nivel de ventas, llegando a superar a compañías de la talla de Tesla, tal y como ocurre en Noruega.