Dando un sencillo repaso a la historia de la automoción te vendrán a la cabeza, según tu edad y gustos por lo clásico, los modelos más representativos del pasado. Deportivos, superdeportivos, berlinas o, simplemente, compactos con los primeros turbos son los principales candidatos a aparecer en tu mente ahora mismo.

Sin lugar a dudas, si estrechamos el círculo y pusiésemos como principal restricción al país europeo por excelencia en la industria, Alemania, tendríamos que incluir en la lista de los más apetecibles el 911. Sea cual fuere la versión, ha contribuido enormemente al cambio en la industria.

El Porsche 911 siempre ha sabido adaptarse a los cambios guardando la compostura

La movilidad ha cambiado con el paso de los años, por supuesto, y buena prueba de ello ha sido el cambio de tecnología que ha imperado siempre en el sector. Existen aún coches que abogan por el tradicionalismo alejándose de las ayudas electrónicas y a la conducción, pero el comúnmente conocido como nueveonce no es uno de ellos.

El deportivo de la firma de Stuttgart siempre ha sabido adaptarse a los estándares del mercado, sin distinción entre tecnología de seguridad, aplicada al confort o la que afecta directamente a la enseña Porsche, las motorizaciones. De hecho, el último gran cambio, a nuestro pesar, fue la sustitución de las versiones atmosféricas por otras dominadas por la presencia del turbo.

Ahora bien, ¿está el público preparado para la hibridación? En Porsche son cautelosos y, por ello, han decidido, según se puede leer en InsideEVs, anunciar la producción del icónico deportivo con una versión híbrida enchufable para el año 2023.

Qué podemos esperar del híbrido enchufable del Porsche 911

Dejando a un lado el Campeonato Mundial de Resistencia de la FIA (WEC), competición en la que la firma de Stuttgart compite con el 919 Hybrid, este modelo no será el primer híbrido de la gama en su división aspiracional, ya que hay que recordar que el hiperdeportivo 918 Spyder sigue siendo su punta de lanza.

El Porsche 911 GTR Hybrid fue un proyecto de la firma alemana que dio luz a un modelo híbrido en 2010 que no fue llevado a producción. EVO

La hibridación es muy importante en Porsche. Tanto es así que parte de su gama ya cuenta con alternativas que combinan motorizaciones tradicionales con mecánicas eléctricas, las cuales disponen de su correspondiente juego de baterías de ion-litio.

El mejor caso que representa cómo Porsche está dando un paso de gigante en la industria es ver qué ocurre con el curioso caso del Panamera, la berlina de representación que parte de los 112.000 euros en su versión híbrida.

El Porsche Panamera E-Hybrid es la versión más vendida de la berlina

Según se podía leer en Motorpasión, la versión más ecofriendly de la gama se ha estado llevando hasta un total del 60% de las ventas, algo que predice que el público más elitista está por la labor de una transición hacia lo sostenible.

Ahora bien, ¿podemos creer que el 911 se rige por un público objetivo parecido? Es cierto que el target de este icónico modelo es más pasional que el de la berlina. De hecho, es seguro que buena parte de la clientela de la firma no haya valorado la adquisición de cualquier otro competidor. Esto nos hace, pues, dudar sobre si la apuesta conservadora de Porsche es adecuada o no.

Hibridación o no hibridación, he aquí la cuestión

Los costes de estructura, conforme se incremente el número de mecánicas híbridas en la fábrica, menor será su coste por término medio. Teniendo en cuenta que parte de la competitividad actual depende de lo que se ha hecho en el pasado, ¿por qué no aprovechar el tirón de la berlina?

El Mission E sirve de ejemplo para explicar lo mucho que está haciendo Porsche por la tecnología eléctrica. TechCrunch

Acabamos de hacer referencia a la distinción entre el público de un nueveonce y un Panamera, pero tenemos antecedentes que anticipan la pérdida del tradicionalismo que siempre ha caracterizado al deportivo y no ha pasado nada. La pérdida de los motores bóxer fue un golpe duro para el más acérrimo del deportivo, pero ni por esas se han reducido las ventas.

¿Ha llegado el momento? Se tiene la estructura, la tecnología y los medios para hacer un híbrido enchufable con mejores prestaciones que las versiones actuales S y 4S, ¿qué más se puede pedir?

Un Porsche 911 híbrido enchufable tendría su propio mercado

Es un momento perfecto para producir una versión híbrida sin renunciar al resto de la gama, incluyendo, faltaría más, las increíbles versiones Turbo y Turbo S. La política no acertada sería la de modificar por completo la parrilla, pero esto no entra en los planes de Porsche, por supuesto.

El Panamera y Cayenne con tecnología Hybrid y el futuro Mission E son lo más destacado del concepto que dominará el mercado de la automoción en los próximos años. El margen de la firma, uno de los más altos de la industria, ha servido para mantener un liderazgo en la transición hacia la movilidad sostenible. ¿Le ha llegado el turno a Porsche?

Esperar a 2023 es, quizás, un error, más aún a sabiendas de lo avanzados que están en materia híbrida y eléctrica. Es verdad que fabricantes como Ferrari no tendrán una versión eléctrica, pero a efectos prácticos, la tendencia dice que será una política suicida.