Un Range Rover es una de las mejores opciones actuales para practicar off road. No obstante, el fabricante ha sabido salvaguardar su prestigio tras muchos años de historia, lo cual demuestra el increíble trabajo que se ha realizado todos estos años. ¿Cómo ha podido el fabricante mantener su posición con una oferta tan competitiva?

La compañía, de hecho, ha sabido llevar a una nueva dimensión las aspiraciones de sus modelos todoterreno. El lujo ha sido uno de los apartados en los que más se ha centrado, logrando convertirse en la principal alternativa del segmento SUV premium. Ahora bien, ¿a quién le debe esta concepción? Desde las primeras generaciones se ha pulimentado esta imagen.

El primer Range Rover de producción marcó un antes y un después en el mercado

A comienzos de los años setenta vio la luz el primer modelo de la firma destinado al mercado premium. Lo más llamativo fue, sin duda, la combinación entre las dotes tecnológicas y la inclusión de mejoras a nivel todoterreno. De aquel modelo apenas queda el mantenimiento del estilo de carrocería, ya que por lo demás estamos ante un concepto completamente diferente.

No obstante, existe una única unidad que ha adelantado por la derecha a las versiones actuales en términos de tecnología aplicada a la conducción. La motorización eléctrica, mientras todavía se hace de rogar en Range Rover, ya se ha aplicado en uno que data del año 1972. Su conjunto de baterías eléctrico y su tren de potencia han terminado adhiriéndose a la unidad.

¿Cómo crees que podría resultar esta configuración? ¿Estará a la altura de las expectativas? El fabricante británico, perteneciente al grupo TATA, ya ha comenzado sus movimientos hacia la electrificación con el Jaguar I-Pace, pero lo cierto es que un equipo de aficionados a la movilidad eléctrica ya ha presentado un programa muy especial.

Un Range Rover eléctrico que data del año 1972

Esta unidad no está muy lejos de cumplir el medio siglo de vida, algo que no muchos propietarios tendrán el lujo de poder destacar. Por ello, tiene todavía un mayor sentido recalcar cuáles son las cualidades principales de un todoterreno que marcó el futuro de la movilidad fuera del asfalto.

El motor eléctrico que incorpora, según se puede ver en las imágenes, alcanza una cifra de potencia de hasta 130 CV. Pese a estas cifras discretas, se mueve con soltura por las pistas embarradas y superficies de difícil adherencia, lo cual es posible gracias a su sistema de tracción integral de origen.

Se eligió la opción de Tesla por contar con la mejor batería del mercado

El Range Rover protagonista de esta historia cuenta con una batería de 80 kWh, procedente de un Tesla Model S. Para esta sustitución, tal y como se destaca en Fully Charged, se eligió una fuente de almacenamiento que cubriese las expectativas, más aún teniendo en cuenta el peso que tiene la unidad por la tecnología disponible en aquella época.

La autonomía que se calcula que posee esta versión completamente eléctrica podría rondar los 280 kilómetros, lo cual se antoja suficiente para la práctica de conducción off road y la realización de desplazamientos de considerables distancias.

Un concepto retro que no es nuevo en la automoción

Algunos fabricantes están comenzando a instalar en modelos clásicos motorizaciones libres de emisiones contaminantes. Las restricciones en los núcleos urbanos podrían incentivar la promoción de estas prácticas en un futuro cada vez más cercano. ¿Cómo se presenta el mercado en los próximos años?

Existe un Range Rover de los años setenta con baterías de un Tesla. InsideEVs

En el caso de Range Rover, todo parece indicar que habrá cada vez más versiones eléctricas en los catálogos. Las opciones híbridas enchufables ya son una constante en la división del grupo indio TATA. ¿Afectará al desempeño eléctrico el crecimiento de las mecánicas limpias? Lo cierto es que contar con el máximo par desde el el inicio no hará más que potenciar las cualidades off road.

El coche eléctrico ahondará en su crecimiento en los próximos meses

Las motorizaciones alternativas serán el pilar fundamental de la movilidad en los próximos años, por lo que adaptarse a las normativas que están por llegar mejorará la competitividad de las compañías por anticipado. No obstante, se deberá lidiar con los retornos de la inversión en mecánicas diésel y gasolina realizadas en los años anteriores.

El coche eléctrico no parece tener freno en el medio plazo. Los volúmenes de producción de compañías como Tesla o Nissan así lo corroboran a diario. ¿Será Range Rover una de las referentes? Con solo unos meses de espera, podríamos conocer los movimientos que se producirán en el mercado.