Las nuevas tecnologías en materia de movilidad están produciendo que ciertas leyes hayan quedado posiblemente obsoletas en algunos puntos. El mejor ejemplo de ello es la proliferación de los patinetes eléctricos en las grandes ciudades o el desarrollo de tecnologías autónomas para los próximos años.

¿Requieren los Códigos de Circulación la introducción de actualizaciones para legislar las nuevas situaciones de la movilidad actual? Este debate se ha profundizado en los últimos años a raíz de los casos que han ido produciéndose conforme dichas novedades han ido causando pleitos judiciales. La jurisprudencia, en este sentido, ha sido la principal fuente del Derecho aplicable.

El coche autónomo será una realidad en el medio plazo para la mayoría de fabricantes

En materia de innovaciones autónomas, la legislación no tiene mucho margen de aplicación. No obstante, en los próximos años los sistemas de piloto automático serán la base de la movilidad en el ámbito urbano y en el extrarradio. Por ello, se requiere la intervención de una normativa que proteja los derechos de los ciudadanos.

Siguiendo con la base de la jurisprudencia, un ejemplo que ha tenido lugar recientemente en Reino Unido podría trazar las posibles interpretaciones de sucesos parecidos en el corto y medio plazo. Tiene como protagonista a un conductor de un Tesla Model S que ha sido pillado realizando un acto ilícito mientras ‘conducía’.

Las comillas no están por una simple coincidencia. Su disposición se debe a la interpretación que debe realizarse de la sentencia que ha tenido lugar recientemente y que vuelve a poner el debate del piloto automático en el centro de la polémica. ¿Está preparada esta tecnología para ser completamente eficiente y autónoma?

Un caso que puede abrir la veda a su regulación

Siguiendo el software de Tesla, para mantener el sistema de conducción autónoma Autopilot es necesario llevar, al menos, una mano sobre el volante. Un sensor es capaz de detectar la presencia de dicha sujeción, aunque tal y como comprobamos en su momento, era fácil su manipulación hace unos meses.

El Autopilot de Tesla solamente permanece conectado mientras el conductor sujete el volante con sus manos. Hipertextual

Según se puede leer en el diario Telegraph, un propietario de un Tesla Model S 60 fue filmado mientras se aprovechaba del sistema de conducción autónoma para cometer una infracción grave.

El conductor ha sido condenado a 18 meses de retirada del carné de conducir

Al parecer, las fuerzas de seguridad presentes en las intersecciones 8 y 9 cerca de Hemel Hempstead, en Reino Unido, le dieron el alto tras comprobar cómo no tenía las manos al volante mientras se desplazaba a los mandos de la berlina premium. El orden público ha condenado, tras una sentencia, a 18 meses de retirada del permiso de conducción.

De hecho, a ello hay que sumar el deber de realizar un total de 10 horas de servicios para la comunidad y el pago de una multa de 1.800 libras esterlinas, lo cual ha abierto el debate sobre la pena impuesta al conductor. ¿Pone de manifiesto este caso la necesidad de imponer una reglamentación específica?

Un caso que tiene como agravante la actitud del condenado

En este caso, el punto diferencial que se ha valorado para la inclusión de este castigo ha sido el hecho de que el conductor se puso en el asiento del copiloto. Esta actitud, pese a incluir el sistema de piloto automático, fue la clave para multarle.

La última actualización del Autopilot incluyó la activación de las cámaras laterales que poseen los diversos modelos de Tesla. Forbes

Ahora bien, esta sentencia, por tanto, sigue sin dar un resultado fiable de cara al juzgado de futuros problemas relacionados con la movilidad del futuro. ¿Podría castigarse a las compañías diseñadoras de sistemas de conducción autónoma por negligencias en el medio plazo? En este sentido, es importante hacer referencia al suceso tenido lugar en una carretera de California.

Tesla aportó pruebas para evitar la complicidad del Autopilot en el siniestro

Tan solo ha pasado algo más de un mes del terrible accidente mortal que tuvo como protagonista a un Tesla Model X. El Autopilot estuvo conectado en el momento del impacto contra un bloque de hormigón, lo que provocó que el conductor falleciese de camino al hospital unos minutos más tarde.

El caso trascendió a la prensa, lo que provocó que las acciones de la compañía con sede en Palo Alto sufriesen un desplome en precio durante esa jornada y siguientes. Aquel caso y el sucedido recientemente nos hace preguntarnos si el parque automovilístico actual y las infraestructuras están preparados para la disrupción que está próxima a producirse.