Desde hace un tiempo, la conducción autónoma nos ha permitido hacernos a la idea de cómo podría ser la movilidad en los próximos años. Hasta ahora, si nos desplazamos en nuestro coche, tenemos que buscar aparcamiento al llegar a nuestro destino, algo que no siempre es sencillo. De hecho, en la actualidad, la única ayuda son las recomendaciones existentes que nos ofrecen disponibilidad de una plaza.

La llegada de Tesla nos ha permitido ir un poco más allá gracias a la función Summon, una innovación que la marca está ultimando con el objetivo de hacer mucho más sencilla la recogida de nuestro modelo en un parking público o privado. ¿Y si esta alternativa dejase de tener sentido ante la aparición de soluciones un tanto más curiosas?

Han diseñado un robot capaz de aparcar nuestro automóviles por nosotros

Stanley Robotics es una compañía que nos propone otra alternativa. Nos plantea, directamente, si sería más factible que un robot se encargase de aparcar nuestro coche al llegar a nuestro destino. Esto se produciría de forma sencilla, ya que bastaría con la inclusión de una serie de sensores y cámaras para la realización de todas maniobras.

El funcionamiento sería muy parecido al de una grúa convencional. Sin embargo, no se requeriría operario alguno, ya que la cabina contaría con todo lo necesario para la materialización de todo el proceso mediante su propio sistema de conducción autónoma. De hecho, este programa ya está siendo probado, lo cual define lo avanzado del proyecto.

Veamos, por tanto, cómo funciona esta tecnología y dónde podría tener un mayor crecimiento. Al fin y al cabo, la instalación de una serie de medidores podría facilitar su inclusión en espacios en los que están bien definidas las plazas de aparcamiento disponibles. ¿Estamos ante la llegada de una nueva forma de entender el aparcamiento?

Una solución que podría irrumpir con fuerza en muchos aparcamientos

Esta nueva tecnología consiste, básicamente, en la introducción de una plataforma que se ancla al chasis del vehículo. La cabeza tractora estaría compuesta, básicamente, por el sistema de conducción autónoma, el cual guiaría al medio de transporte hasta el emplazamiento escogido. Veamos en imágenes cómo trabaja esta innovación.

Tal y como se puede observar en el vídeo anterior, su principal venta es la facilidad con la que se obtiene un estacionamiento. Bastaría identificarse y depositar el vehículo en un emplazamiento determinado. Para servirnos de guía, habría dispuesta una plataforma que nos indicaría si el vehículo está bien estacionado. Tras ello, bastaría con introducir los datos del usuario.

El robot es capaz de guiarse por el aparcamiento gracias a una serie de sensores

Tras este sencillo proceso, un robot que sirve de grúa recibirá una orden para acudir y realizar un nuevo servicio. Tras analizar la disponibilidad de plazas de aparcamiento, asignará una al coche que pretende recoger unos segundos más tarde. Solo así implementa el encargo, el cual se satisfará recogiéndolo como si de una grúa se tratase.

Para la recogida, el funcionamiento sería muy parecido, ya que el usuario podrá disfrutar de su coche tras introducir los datos en el sistema. Una vez completado este proceso, la unidad robotizada acudirá al coche gracias al código compilado y realizará el movimiento anterior en sentido contrario. ¿Qué oportunidades puede tener en el mercado convencional?

Los aeropuertos como principal línea de actuación

Esta tecnología está especialmente dispuesta para ofrecer un servicio en espacios en los que esté acotado un volumen de plazas de aparcamiento. Esta delimitación es básica para que el sistema actúe en función del aforo de vehículos. Según se puede leer en The Verge, el aeropuerto de Lyon ya dispone de esta curiosa tecnología.

Este robot ha sido creado para facilitar el aparcamiento en zonas privadas. Click Orlando

Este robot aparcacoches ya es capaz de realizar hasta 200 desplazamientos de vehículos en cada jornada de trabajo. Teniendo en cuenta que son varias las unidades que operan en las instalaciones, se puede gestionar el aforo sin ninguna dificultad. Tal es el resultado que se ha conseguido que el aeropuerto de Gatwick, en Londres, ya está pensando en la contratación del servicio.

Este robot ha conseguido reducir el coste del servicio a la mitad

Los primeros estudios afirman que el ahorro en personal es patente desde el comienzo. Si el coste por operario se enmarca dentro de la orquilla 100-110 euros, gracias a esta solución se consigue reducir el coste hasta los 54 euros, una diferencia que es fácilmente amortizable en el medio plazo.

Pese a lo avanzado del sistema, es importante destacar cómo algunos de los automóviles cuentan con alarmas que tienen una repercusión directa en el servicio. Los sensores, al detectar la suspensión del coche en el aire, pueden interpretar que está siendo robado. Por ello, debe mejorarse el sistema para que se evite esta apreciación en el futuro.