El coche eléctrico modificará nuestras pautas de consumo, las opciones de producción y, sobre todo, la calidad del aire en los centros urbanos de las ciudades. No obstante, todavía pasará un tiempo antes de que se produzca una completa renovación de los parques automovilísticos.

El proceso disruptivo ya ha comenzado, con todo lo que ello conlleva. Algunos fabricantes continúan empeñados en destacar que esto es algo transitorio, pero lo cierto es que el público cada vez es más consecuente con el medio ambiente y con todas las ventajas que dispone un coche eléctrico frente a uno tradicional.

Es importante concienciar sobre las muchas ventajas que tiene un coche eléctrico

De hecho, podría decirse que los consumidores saben que los beneficios de las mecánicas eléctricas cada vez son mayores que los que nos aporta la conducción tradicional. ¡Hasta un motor eléctrico requiere un mantenimiento mucho más barato que uno de gasolina o diésel! Pese a ello, todavía se deben realizar importantes esfuerzos para convencer a los más escépticos.

Ahora bien, ¿qué decir por el lado de los consumidores? La oferta de automóviles eléctricos todavía no sigue siendo viable para la inmensa mayoría de fabricantes. De hecho, hasta Tesla tiene dificultades para bajar un escalón y ofrecer un modelo con un precio inferior a los 30.000 dólares.

¿A qué se debe esta falta de competitividad? El precio que están alcanzando algunos de los materiales que se utilizan para la producción de las baterías están haciendo muy difícil para estandarización de las mecánicas eléctricas. De hecho, fabricantes como Samsung SDI, la rama de la compañía surcoreana para el desarrollo de baterías, ha decidido buscar otras alternativas.

El cobalto, una materia prima cada vez más cotizada

La extracción de materiales como el cobalto está provocando retrasos en las entregas o en la disposición de una mayor cantidad vehículos eléctricos e híbridos en el mercado. Esto es así, entre otros motivos, por el alto coste que está teniendo, por ejemplo, el cobalto.

El precio del cobalto ha sufrido una fuerte revalorización en los últimos meses por la expansión del coche eléctrico. El Economista

Tal y como se puede apreciar en el gráfico anterior, el precio del cobalto ha multiplicado su valor en los últimos meses. En este sentido, en tan solo 6 meses se ha incrementado en un 47%, lo que ha llevado a compañías como Samsung a modificar su estrategia en relación a la producción de baterías eléctricas.

Tanto es así, que la división SDI de la firma asiática ha decidido, según se puede leer en el diario local Korea Times, buscar otras alternativas para evitar que este incremento del precio afecta a la viabilidad de la producción de estos productos.

Algunos de los productores de cobalto son inestables en el apartado político o económico

Tal y como se indica en el medio citado, las inseguridad política y social de los principales países en los que las reservas de cobalto son las mayores del mundo, ha provocado que los sus Gobiernos inestables hayan introducido tasas a la exportación de las mismas, lo que ha llevado al fabricante a tomar una drástica decisión; la apuesta por otras alternativas.

Este nuevo movimiento podría servir de base para llevar a cabo programas de investigación y desarrollo para reducir gradualmente la cantidad de este metal utilizado, llegando, incluso, a poder carecer del mismo.

Una inversión que podría tener su cara y su cruz

El juego de la moneda podría servir, en este sentido, para explicar cómo Samsung SDI podría dar con la tecla respecto a la electrificación de la movilidad. En los próximos meses, las nuevas investigaciones que pondrán en marcha, podrían dar como resultado, la utilización de menores recursos para la proliferación de baterías más eficientes.

Samsung SDI buscará una alternativa al cobalto ante el incremento del precio de este recurso natural. WccTech

El actual programa que han puesto en marcha con el objetivo de reducir la cantidad de cobalto por unidad de batería ha mostrado unos resultados optimistas. De hecho, ya se han conseguido unidades que cuentan con tan solo el 5% de cobalto sobre el conjunto. Estos primeros ensayos no son concluyentes, pero en los próximos meses habrá otras nuevas pruebas que sí podrían ser determinantes.

El propio Jun Young-hyun, CEO de la filial Samsung SDI, ha querido mostrar cuál es la posición actual de la firma en torno a la inestabilidad que está produciéndose en relación a los precios del cobalto.

Para hacer crecer el negocio de la batería eléctrica, debemos reducir una serie de variables. Asegurar tecnologías diferenciadas y cadenas de suministro estables facilitará el camino para que aumentemos nuestra competitividad.

Estabilidad, esta es la clave de la productividad para garantizar un crecimiento sostenible del coche eléctrico. Las escaladas inflacionistas en el mercado de las materias primas hará menos viable la alternativa sostenible, ya que el precio seguirá siendo una de las variables más importantes a tener en cuenta en la compra de un automóvil.