Si nos dijesen hace una década que ya hay usuarios que confían en la tecnología que equipan sus automóviles hasta el punto de echar una cabezada en marcha, ¿lo hubieses creído? Pese a que muchas son las empresas que están en busca de una innovación para acabar con la figura del conductor clásico, lo cierto es que solo una de ellas está obteniendo datos como para mejorar exponencialmente.

Tesla, gracias a sus cientos de miles de usuarios en todo el mundo, recopila información de cada uno de los desplazamientos en los que su sistema de conducción autónoma es clave para llegar al destino. La política de privacidad de ubicación de la firma incluye una cláusula para permitir que Tesla monitorice ciertos datos para mejorar sus múltiples líneas de investigación.

El Autopilot es el sistema de conducción autónoma que ha desarrollado Tesla

El Autopilot, uno de los asistentes a la conducción más fiables del mercado, se ha convertido en una de las señas de identidad de la marca de Palo Alto. Gracias a la información analizada, el algoritmo basado en inteligencia artificial es capaz de anteponerse, con una mayor probabilidad, a cualquier posible imprevisto que haya en la carretera.

Esto es posible gracias a la combinación de la referida solución a nivel de software, la obtención de la información a través de las cámaras y sensores que incluye cada vehículo de la marca y, por supuesto, la eficiente gestión de una centralita diseñada para la lectura de datos y envío de órdenes a frenos, dirección y pedal de aceleración en unos pocos milisegundos.

¿Estamos ante el comienzo del fin de la conducción tradicional? El mejor ejemplo para entender esta suposición nos lo muestra el vídeo que adjuntamos un poco más abajo. Los hechos tuvieron lugar en las inmediaciones del parque nacional de los Glaciares, el cual se encuentra en Montana, Estados Unidos. ¿Qué lecciones podemos rescatar de un caso de estas características?

Se libra de un accidente por animales en carretera por el Autopilot

El denominado Autopilot ha sido objeto de desaprobación en muchas ocasiones. Las Autoridades están investigando varios accidentes en los que podría estar involucrado esta tecnología. Sin embargo, tal y como podrás ver a continuación, se puede observar cómo cumple a la perfección con una función esencial; garantizar la seguridad de los ocupantes y del resto de usuarios de la vía.

En esta ocasión, le ha tocado el turno a una osa y su camada. Tal y como ocurrió en el accidente de Uber que se cobró una víctima mortal, los sucesos tuvieron lugar en mitad de una noche oscura. El usuario Andrew Whittle, viajaba a bordo de su Tesla Model 3 Performance. Debido a las condiciones de la carretera, decidió aprovechar el momento para hacer uso del asistente a la conducción.

El Tesla Model 3 protagonista circulaba a 80 km/h por la carretera

El propio protagonista de esta historia ha indicado que circulaba a 50 mph, o lo que es lo mismo, unos 80 km/h. De repente, un obstáculo detectado por el sensor situado en el frontal del vehículo dio la orden a la centralita de reducir la marcha hasta detenerse completamente. Como es lógico en un paraje natural, ahí había una familia de osos invadiendo la carretera.

¿Qué hubiese ocurrido si el usuario se hubiese despistado un momento y no llevase conectado el asistente? Muy probablemente, todo hubiese derivado en un accidente. Ahora es justamente cuando te cuestionas que en el área en la que vives no viven estos mamíferos, ¿verdad? Lo mismo podría haber ocurrido con un conjunto de ciervos o jabalíes.

Unas imágenes que explican el proceso de aprendizaje continuo

El registro de esta información se ha incorporado a la base de datos que ha hecho posible un nivel de eficiencia clave en relación con el coche autónomo. Ahora bien, ¿estamos ante la llegada de esta solución en el corto y medio plazo? Es importante tener en cuenta que esta innovación acarreará destrucción de empleo debido a la reducción de costes laborales que supondrá a las empresas.

Tesla es uno de los fabricantes más avanzados en términos de coche autónomo. Hipertextual

En el largo plazo, ya se comienza a especular con la posible prohibición del derecho a conducir por la alta probabilidad de que las decisiones de una unidad robótica mejoren a las tomadas por el ser humano. Esto tendrá una mayor implicación todavía a medida que la tecnología 5G tenga un mayor recorrido en el mercado, algo que parece muy probable que suceda en los próximos años.

Aun así, es pronto todavía para especular respecto a qué ocurrirá en la automoción en el futuro. Sí es probable que las Administraciones Públicas vayan permitiendo una mayor flexibilidad a estos asistentes a nivel global a medida que se pueda constatar cómo su utilización tiene una implicación directa en la reducción de accidentes.