Durante décadas, las dos versiones de combustión interna se han repartido el pastel en todo el mundo. Sin embargo, desde la aparición de modelos como el Nissan LEAF o el Model S, hace ya más de un lustro, sus cuotas de mercado están mes tras mes reduciéndose en plena etapa disruptiva en la industria.

Los motores que funcionan con gasolina han sufrido el impacto de la realidad de diferente forma. De hecho, podría decirse que han servido de refugio ante las todavía dificultades de los coches eléctricos. En todo este embrollo es importante dejar fuera la versión híbrida por disponer de un precio algo mayor que los de combustión interna.

La tecnología diésel ha sufrido una importante reducción en ventas

El diésel, no obstante, ha sufrido un fuerte golpe tras el estallido del fraude de las emisiones, conocido popularmente como Dieselgate. De hecho, todo parece indicar que esta tecnología tiene los días contados en la industria.

Antes esta desgarradora situación, ¿se puede seguir confiando en motores que funcionen con combustibles tradicionales? Mazda está convencida de ello y, por este motivo, dispone de los conocidos como SKYACTIV-X, una tecnología propia con algunas características verdaderamente sorprendentes.

¿Cuántos años le quedan a los combustibles fósiles para agotarse? El fabricante japonés, obviamente, les pone fecha de caducidad, pero creen que aún quedan décadas de eficiencia para atrasar su agotamiento. ¿Cómo pretende conseguir un consumo de utilitario en una berlina media?

Motores SKYACTIV-X, el propulsor gasolina más eficiente

Seguro que has escuchado hablar de los motores apretados, ¿verdad? El conocido como downsizing se popularizó hace unos pocos años con el objetivo de reducir consumos. Dada su corta vida en el mercado, aún no es posible saber cómo son los primeros resultados en cuanto a fiabilidad.

El motor Skyactiv dispone de varias innovaciones para reducir el consumo. Autoblog

Sea como fuere, lo cierto es que Mazda prefirió hace unos años revolucionar la industria presentando un motor de origen propio y sin necesidad de reducir cilindros para bajar el consumo. Lo denominaron, tal y como explica el portal especializado Diariomotor, SKYACTIV y está llamado a ser, sin duda, un referente para los demás fabricantes.

Las mejoras de este propulsor comienzan nada más girar el contacto. El encendido por compresión es algo que solo dispone este tipo de tecnología. En este caso, es el pistón el que se encarga de darle vida con la mezcla del aire y el combustible.

Los futuros SKYACTIV-X garantizarán mejores prestaciones y un menor consumo

La versión X, la próxima generación, dispondrá de motorizaciones que serán, de media, un 20% más eficientes a la hora de entregar el par. Todo ello sin necesidad de incrementar la potencia del motor de origen gracias a una apuesta por los motores sobrealimentados, algo que se ha vuelto bastante frecuente en la industria los últimos años.

Por su parte, los motores diésel mejorarán, en parte, las innovaciones empleadas en la última generación. De esta forma, los consumos se reducirán en torno a un 20% y 30% en función de la motorización que se trate. De este modo, Mazda vuelve a confiar, de nuevo, en una propulsión de origen diésel cada vez menos contaminante.

¿Seguir apostando por la combustión interna es un suicidio?

Viendo cómo Mazda carece de opciones híbridas o eléctricas en su catálogo y cómo siguen apostando por su propia línea de motores, todo hace pensar que siguen su propio criterio pese a la aparición de compañías como Tesla o la inversión de otros fabricantes como Volkswagen en lo referente a lo eléctrico.

Los Mazda de 2019 serán hasta un 30% más eficientes en términos de consumo

Según El Diario, la compañía cree que para el año 2035 seguirá habiendo un parque automovilístico tradicional en torno al 85%, por lo que van a continuar mejorando en línea con lo realizado durante los últimos años.

Según los primeros datos aparecidos en los medios de comunicación, la futura variante gasolina que dispone de la modalidad X podría contar con 2.000cc y 190 CV, mejorando el consumo respecto al modelo actual en un 30%.

Siguiendo esta tónica, la compañía podría estar cumpliendo las expectativas expresadas en el Visión 2030, el rumbo a seguir fijado por la compañía de cara a la estrategia futura.

¿Es viable la posición tomada por Mazda o podría quedar relegada a la cola del mercado si finalmente la electrificación se hace patente en el medio plazo? Teniendo en cuenta que hasta 2030 prevé que el motor de combustión será básico en el sector, ¿se está tomando una posición ingenua? El tiempo lo dirá.