La Fórmula E nació hace unos años como modalidad eléctrica del mítico campeonato de Fórmula 1. No pretendía hacer sombra a la prestigiosa modalidad de competición, pero una serie de acontecimientos ha provocado que esta primera le haya robado un cierto protagonismo.

En principio, debería ser algo que no tendría por qué quitarle seguidores. Sin embargo, una continua modificación del reglamento de la modalidad reina que ha restado competitividad y un cambio de dueños de por medio ha hecho que se haya producido un revés en sus perspectivas de crecimiento.

¿Podemos decir que la Fórmula E se ha equiparado a lo que se ha considerado siempre como el campeonato más importante del mundo del motor? Quizás, no ha llegado aún al mismo nivel, pero de seguir así la situación, bien podría hacerlo en unas pocas temporadas más.

La Fórmula E ha ganado enteros para quitar protagonismo a la Fórmula 1

Teniendo en cuenta estas consideraciones, ¿cómo es posible que Tesla no esté involucrada en el proyecto? Es la compañía más puntera en materia eléctrica y, por ende, debería llevarse las carreras de calle, ¿verdad?

La historia nos dice que esto no funciona así. Por poner un ejemplo, Fernando Alonso, con Ferrari, pasó de ganar unas carreras una temporada a no pasar de la Q2 en clasificación el siguiente año. ¡Ojo! Estamos hablando de un fabricante que única y exclusivamente se dedica a producir deportivos radicales!

Tesla, una compañía que parece no apostar por la competición

La compañía de Palo Alto, desde siempre, se ha mantenido fiel a su filosofía. Su principal objetivo, a juzgar por su política de mercado, consiste en ir copando segmentos en aras de mejorar su cuota de mercado.

Al contrario de otros fabricantes, destina partidas residuales al desempeño en circuito. No obstante, el Ludicrous Mode, tal y como describe la BBC, es capaz de alcanzar los 2,7 segundos en llegar a los 100 km/h. ¿Quién diría que no apuesta por la velocidad?

Es importante destacar que la firma que fundó Elon Musk tampoco ha pasado olímpicamente de los circuitos. De hecho, en enero Autonoción ya informó de que participaría en la Fórmula E siendo el suministrador de los Safety Car.

Revozport ha hecho posible radicalizar la berlina premium para ser Safety Car en la Fórmula E. Ravozport

Aparecer como coche de seguridad no implica que participe como tal por lo que no debería contar. Ahora bien, ¿podemos afirmar con rotundidad que no se compite? Lo cierto es que no.

Ya se ha confirmado que Tesla participará en la Electric GT, una competición en la que solo participarán modelos eléctricos, tal y como informó Xataka hace unos meses.

Esta nueva prueba estará dentro del marco de la FIA y contará con la presencia de hasta 20 coches configurados dentro de 10 equipos. ¿Lograrán captar parte de la audiencia que aboga por las carreras alternativas? El tiempo lo dirá.

Por qué Mercedes, BMW o Audi sí que apuestan por la Fórmula E

Según el medio especializado en tecnología eléctrica Electrek, el trío de marcas premium formado por Audi, BMW y Mercedes, sí que se han sentido atraídas por la Fórmula E.

Son conscientes de que en la próxima década esta competición podría conseguir muchos más seguidores, algo que les aportaría valor. ¿Es, por tanto, una estrategia de marketing?

Mirándolo desde este punto de vista, tendrían un aliciente para investigar en la mejora de baterías al mismo tiempo que obtienen un reconocimiento mundial gracias a la participación en un campeonato de prestigio.

Quizás, Tesla, no necesita de dicha publicidad porque el público ya es consciente de que ofrece un producto único a día de hoy. Dispone de una ventaja competitiva prolongada en el tiempo y posibilidades de seguir siendo pionera en los próximos años, lo cual parecen ser suficientes motivos para no invertir ingentes cantidades en una opción de estas características.

Al final, todo dependerá de lo que quieras ganarte en reputación

Tesla es la firma más puntera en materia eléctrica, así lo lleva demostrando desde que en 2012 lanzó al mercado la berlina que ha revolucionado el parque automovilístico mundial.

El Model S sirvió para explicar que una alternativa eléctrica es posible. Ofrece todo lo necesario que cualquier otro sedán premium con una diferencia primordial; no emite partículas contaminantes.

Todo parece indicar que se trata de una campaña de marketing orquestada

¿Necesita Tesla la participación en este tipo de pruebas? Lo cierto es que no. Al contrario que los otros fabricantes sobre los que nos hemos referido anteriormente, la firma de Palo Alto está cumpliendo con lo que todos sabíamos, la llegada del vehículo eléctrico.

Ahora parece que entran las prisas y ha pillado a los fabricantes asentados un tanto desprevenidos. ¿Cómo solucionar esta situación? Llevándose todos los aplausos con algún que otro campeonato del mundo.

Para eso aún quedan algunos años pero, teniendo en cuenta las diferencias existentes en materia tecnológica, se puede presagiar que la inversión en la Fórmula E por parte de estas compañías será, ante todo, relevante.