El coche eléctrico se ha enfrentado, en multitud de ocasiones, a los dardos lanzados por los consumidores que defienden a ultranza las motorizaciones tradicionales. Pese a que estos grupos se han salido con la suya durante todo el siglo XX y la primera década del XXI, lo cierto es que está produciéndose un cambio de tendencia que está virando hacia lo alternativo.

Los fabricantes hace ya un tiempo que han entendido cómo está produciéndose una transformación silenciosa del parque. Primero fueron las mecánicas híbridas las que comenzaron a popularizarse de la mano de modelos como el Toyota Prius. A comienzos de esta década, el Nissan LEAF de primera generación fue el que hizo generalista al coche eléctrico. ¿Qué será lo próximo?

El Tesla Model S supuso un antes y un después en la movilidad alternativa

Las compañías automovilísticas, en su mayoría, están llevando a cabo proyectos e inyecciones de capital para investigar cómo mejorar la autonomía del coche eléctrico o cómo reducir el tiempo de carga de las baterías. Aun así, las comercializaciones ya están disparándose desde que en 2012 apareciese el verdadero propulsor de esta filosofía, el Model S de Tesla.

Es precisamente la firma de Palo Alto la que ha demostrado de un concepto eléctrico también puede ser fiable, prestacional, seguro y, sobre todo, interesante en términos de diseño. Para ello, el mejor ejemplo nos lo trae directamente el Model X, un crossover con puertas bajo el formato de alas de halcón. Y te preguntarás, ¿por qué podemos afirmar que estamos ante un modelo fiable y duradero?

Una de las miles de unidades que ya han sido entregadas acaba de superar la friolera cifra de las 300.000 millas en el odómetro virtual, o lo que es lo mismo, más de 480.000 kilómetros. Lo más curioso de todo es que salió de la factoría de Freemont en agosto de 2016. Tal y como era de esperar, esto solo lo podría conseguir un operario de Tesloop.

Una agencia de taxis con una flota de modelos Tesla

¿Imaginas recorrer varias ciudades estadounidenses a ‘lomos’ de un Tesla? Tesloop nació hace unos años aprovechando que el fabricante de Palo Alto comenzó a instalar los famosos Supercharger. Es importante recordar que estas instalaciones ofrecen, como principal reclamo, recarga gratuita para los poseedores de un Model S o un Model X.

Una de las unidades que están operativas para los usuarios acaba de lograr superar los 480.000 kilómetros recorridos en menos de 2 años, lo cual ha servido para conocer en qué estado se encuentran actualmente las baterías que incorpora desde que salió de la cadena de producción.

Este Tesla Model X solo ha visto reducida su autonomía en un 10%

Según se puede leer en la información ofrecida por Tesloop a través de la red social Twitter, esta unidad se corresponde con la versión 90D, la opción más estandarizada en la actualidad. Al parecer, tras todo este tiempo, aún consigue ofrecer el 90% de la capacidad de sus baterías en un ciclo de carga completo.

No obstante, lo más trascendental de este hito está relacionado con el sistema utilizado en cada recarga. Al utilizar toda la red de Supercharger que Tesla instaló en las zonas en las que opera Tesloop, se puede decir que casi siempre se ha optado por el sistema de recarga rápida. Hay que recordar que no se recomienda optar por esta modalidad para no degradar en exceso las baterías.

La ruptura de un mantra que siempre ha lastrado al coche eléctrico

Son los propios fabricantes los que desaconsejan utilizar en exceso los sistemas de recarga rápida. La degradación de las baterías es uno de los principales problemas que pueden aparecer en el medio plazo y, teniendo en cuenta que este componente es el más caro de reparar, se aconseja tener especial precaución.

Gran parte de la flota de Tesloop está formada por unidades del Model X por su amplia habitabilidad. Medium

El mejor ejemplo de este problema ha tenido lugar en las últimas semanas teniendo como protagonista al Nissan LEAF con la batería de 40 kWh. Al parecer, una serie de unidades considerable habría visto reducida su autonomía hasta en un 30% en solo unos pocos años a consecuencia del uso continuado de la recarga rápida. ¿Afectará de igual modo a todos los fabricantes?

Cada una de las postas de una estación Supercharger transfiere energía a 120 kW

Es importante hacer especial referencia al sistema de recarga empleado por Tesla a través de las estaciones Supercharger. Cada una de las postas ofrece, hasta nueva orden, una capacidad de transmisión energética a 120 kW, lo cual permite recargar hasta un 80% de la batería de un Model X en una media hora.

Esto nos dice que no tendría porqué haber correlación entre la degradación excesiva de la capacidad de las baterías y el sistema de recarga elegido. A la vista está, prácticamente recargando a 120 kW y una pérdida de solamente un 10% de autonomía tras 480.000 kilómetros recorridos. ¿Sería igual de fiable una opción tradicional de combustión interna?