Desde hace unas semanas, la industria del motor ha visto cómo la producción de vehículos ha caído de forma estrepitosa. Esto es así debido a la llegada a mansalva de casos de Covid-19. El virus ha provocado, de hecho, que muchas compañías hayan tenido que modificar su producción para adaptar la línea de montaje para la fabricación de respiradores y demás material sanitario.

Tesla se ha convertido en uno de los principales referentes en la materia. En Urban Tecno te mostramos hace unos días cómo es el prototipo de respirador que ya está produciendo en sus instalaciones de Freemont. Estos días debía mantenerse el ritmo de producción del Model 3 y comenzar a atender los pedidos del Model Y. Sin embargo, las necesidades ahora son otras.

Tesla podría salir reforzada tras la pandemia provocada por el Covid-19

Es cierto que en un momento como el actual, es muy difícil pronosticar en qué momento se volverá a la normalidad. ¿Cuándo volverá a producir automóviles en su máxima capacidad? Teniendo en cuenta que Estados como el de Nueva York están registrando datos de crecimiento de casos en tasas de doble dígito, es imposible fijar una fecha. Ante esta situación, poco más se puede hacer al respecto.

Lo que sí se puede hacer es ver cómo puede salir reforzada una u otra empresa cuando esta situación se normalice. ¿Tendrá sentido el coche eléctrico ante el increíble aumento de desempleo que se espera para los próximos meses? ¿Será la recesión el motivo que provocará la muerte de toda una serie de compañías ligadas a este segmento? Como es lógico, esto podría ser así, pero hay que hace un análisis más profundo.

Veamos por qué puede ocurrir completamente lo contrario, hasta qué punto la historia nos puede delatar qué tendencia podría tener el mercado a posteriori y, sobre todo, en qué grado quedará Tesla en relación con el resto de fabricantes. ¿Se producirá una convergencia o se abrirá una brecha aún más grande entre las compañías?

Confianza en el sector automovilístico en el segmento eléctrico

En periodos de crisis económica, la industria automovilística es una de las que más sufre sus efectos. Al fin y al cabo, estamos ante un producto que, en términos generales, es el segundo más costoso para la mayoría de las familias tras la vivienda. ¿Por qué Tesla y, principalmente, el coche eléctrico, no podrían verse tan afectados por esta contracción de la economía? La clave está en la anterior recesión.

En plena crisis de deuda en una parte de países de Europa, con España a la cabeza, una firma comenzó a producir una berlina con un coste próximos a los 100.000 euros que fue ganando protagonista. En 2015, todavía en pleno crecimiento de la mayor parte de las economía, un crossover todavía más caro fue robando protagonismo a los fabricantes tradicionales.

La firma de Palo Alto seguirá mejorando su tecnología pese a la crisis económica

Tesla rompió con toda una serie de convencionalismos ligados a la industria de la automoción. Tanto a nivel de producto como por servicio que ofrecían y pasando por la introducción de canales de comercialización jamás antes vistos. Estamos en 2020 y, tal y como muestra el portal especializado Electrek, la ventaja competitiva sigue muy estable.

Ahora bien, ¿dónde radica su principal competitividad para los próximos meses respecto a las marcas que todos conocemos? Sus planes de inversión, en su conjunto, están completamente ligados al segmento eléctrico. Esto no es así para el resto, por lo que se verán obligados a reducir sus partidas de gasto en innovación, precisamente, en dicha tecnología.

Planes de inversión fijados sobre una misma mecánicas

Una de las principales cualidades de Tesla es que emplea el mismo tipo de mecánica en todas sus variantes. El equipo de baterías es un elemento común en la línea de producción de los diferentes modelos, algo que sirve para entender hasta qué punto está asegura la integración de este elemento esencial. Por ello, todo lo demás está relacionado con el diseño o estética.

Tesla se ha convertido en una de las compañías a vigilar con lupa en esta pandemia. Tesla

El mercado de combustión interna es diferente. No es lo mismo crear un bloque motor para un utilitario que para una gran berlina o berlina de representación. Por ello, se deben mantener planes de producción e innovación para atender todos los segmentos en los que se compiten. Esto provoca que, ante un momento en que se requiere reducción de costes, se deba recortar en todas proporcionalmente.

Habrá que esperar todavía unos meses para conocer hasta qué punto Tesla sabe comprender la realidad actual. De ello dependerá su sostenibilidad para los próximos años. De hecho, esta prueba de fuego será esencial para saber hasta qué punto estaba preparada la compañía y, sobre todo, el segmento eléctrico, para afrontar una crisis como la que se espera que tenga lugar. La innovación, sin lugar a dudas, tendrá un papel fundamental en ello.