Tolerancia cero: China impone estrictas normas a los fabricantes de baterías eléctricas
Una nueva norma convierte la seguridad de las baterías en una obligación legal y no en una recomendación
China ha decidido endurecer las reglas para los coches eléctricos y ha empezado por su aspecto más delicado: las baterías. Dentro de poco se exigirá que las baterías de los vehículos eléctricos no puedan incendiarse ni explotar. Y esto no es una meta a largo plazo, sino toda una obligación. Hasta ahora existían normas de seguridad, pero muchas no eran estrictamente necesarias. Con este cambio, China deja claro que la seguridad pasa a ser prioritaria, tanto para proteger a los conductores como para aumentar la confianza del público en los coches eléctricos.
Tolerancia cero a incendios y explosiones en baterías de coches eléctricos
Esta decisión, según adelanta el medio especializado CarNewsChina, forma parte del conocido como Plan de Acción para Promover la Renovación de Equipos y el Canje de Bienes de Consumo mediante Estándares. Esta es una iniciativa coordinada por siete departamentos del gobierno y que tiene dos objetivos: acelerar la modernización industrial y reforzar la protección del consumidor.
Y no estamos hablando de una regulación caprichosa, sino de un conjunto de medidas que se apoya en tres ejes principales: elevar los estándares de eficiencia energética y el control de emisiones, reforzar los requisitos de calidad y la seguridad de los productos y, por último, ampliar las normas acerca del reciclaje y la economía circular a través de todo el ciclo de vida de los productos.
Muchas de las nuevas normas afectarán a la industria del país. Por ejemplo, en sectores como las centrales eléctricas de carbón, las fábricas de acero o las plantas de materiales de construcción, el mensaje es que hay que gastar menos energía o cerrar. Y esto es debido a que se obligará a reducir el consumo, con lo que aquellas empresas que más contaminan y menos producen tendrán que modernizarse o desaparecer.
Lo mismo sucede con máquinas muy comunes en la industria, como calderas, motores eléctricos o transformadores, que ahora deberán ser más eficientes. Al mismo tiempo, el gobierno ha aprobado otro gran paquete de normas centradas en productos que se usan a diario. Aquí entran los coches, los electrodomésticos, los muebles y otros productos tecnológicos. Y es dentro de este grupo donde se incluyen las nuevas reglas para los coches eléctricos.
No existe lugar a dudas: una batería no puede arder ni explotar. Si lo hace, no cumple la ley. Y esto cambia las reglas del juego para los fabricantes, ya que no bastará con que la batería funcione bien o tenga mucha autonomía, sino que habrá que integrarla con más cuidado en el vehículo y asegurarse de que controla bien el calor para evitar sobrecalentamientos.
Liu Hongsheng, responsable del Departamento de Tecnología de Normas de la Administración Estatal de Regulación del Mercado, asegura que las nuevas normas mejorarán la arquitectura de las baterías, lo que se traducirá en vehículos eléctricos más seguros. Se sabe que el nuevo estándar, denominado GB 38031-2025, entrará en vigor el 1 de julio de 2026. Los vehículos aprobados con normas anteriores tendrán hasta el 1 de julio de 2027 para cumplir la ley.
Y existen aún más regulaciones, como las que abarcan el reciclaje y la reutilización de recursos, cubriendo desde la recogida y el desmontaje hasta el reprocesado de productos usados, incluyendo electrodomésticos, equipos electrónicos, sistemas fotovoltaicos, aerogeneradores y baterías. China está apostando más que nunca por una economía más circular y lo hace a golpe de normativas.