Volkswagen abandona los controles de pantalla táctil y recupera los botones analógicos para sus coches
Las pantallas táctiles pueden funcionar bien para el sistema de infoentretenimiento, pero cuando se trata de funciones esenciales, los conductores prefieren los tradicionales botones.

En plena era de la digitalización, cada vez son más los dispositivos y aparatos inteligentes que nos rodean en nuestro día a día. Con nuestros smartphones por bandera, las pantallas se han apoderado de nuestras vidas y han colonizado muchos elementos de nuestro hogar, como un buen número de electrodomésticos. Un proceso que también se ha dibujado de forma paralela en el mundo del automóvil, con las pantallas conquistando los salpicaderos de los vehículos de todas las marcas.
Si hace unos años contar con algún tipo de control digital en el coche era casi una quimera y todos los mandos del vehículo estaban diseñados a partir de botones y ruletas, en la actualidad casi la situación es inversa. La instrumentación, el sistema de infoentretenimiento e incluso la climatización se pueden controlar y consultar a través de pantallas táctiles, cada vez de mayor tamaño. Mientras tanto, los botones en el salpicadero han quedado reducidos a la mínima expresión, incluso hasta desaparecer por completo. Se supone que son los tiempos que nos ha tocado vivir.
Rectificar es de sabios
De hecho, las pantallas táctiles, que alguna vez fueron un símbolo de modernidad y lujo en los vehículos más exclusivos, ahora se han convertido en el elemento básico de todos los coches. Y aunque en un principio las pantallas estaban limitadas al sistema de infoentretenimiento, en la actualidad sirven para controlar todo tipo de cuestiones. Volkswagen no es ajena a esta deriva y los últimos modelos de la firma alemana también han pasado a tener un salpicadero lleno de pantallas, reduciendo los botones físicos al mínimo. Algo que no ha terminado de convencer a sus clientes.
Tanto es así que, en respuesta a los comentarios de los clientes, Volkswagen ha decidido dar un paso atrás y 'sacar' de la pantalla algunos controles para volver a colocar botones físicos. Para muchos conductores que la pantalla táctil sirva para controlar el sistema multimedia, el GPS y otras funciones de infoentretenimiento es algo natural, pero no creen que todos los controles tengan que estar en la misma. Volkswagen ha reconocido que muchos clientes consideran que la pantalla táctil no es suficiente y esperan interruptores y diales físicos para funciones importantes.

En la era de la digitalización, no pueden faltar los botones físicos en los controles de los coches.
De hecho, Volkswagen tiene previsto incorporar una botonera con varios controles básicos en el futuro ID.2, rompiendo así de manera radical con la tendencia actual, tal y como ya se hizo con el rediseño del Volkswagen Tiguan. En este último modelo se han sustituido los controles táctiles del volante por botones convencionales, mientras que en el ID.2 también se apuesta por algunos controles analógicos. Eso no quita que ambos modelos puedan tener una gran pantalla, pero en Volkswagen han decidido que hay que encontrar un equilibrio entre ambas opciones.
Está claro que los conductores se han casado del extendido enfoque de pantalla táctil para todo y Volkswagen ha querido responder a las demandas de los conductores que se ponen al volante de sus coches. Un proceso en el que la firma alemana espera encontrar además un diseño para sus botones y perillas ideal para que pueda ser utilizado de forma general en los futuros modelos de la marca. La idea es que mantener el diseño en todos los modelos y no tener distintos controles en cada vehículo.