El coche eléctrico se ha convertido en una prioridad para la mayoría de fabricantes de corte manufacturero. Sin embargo, las mecánicas de combustión interna continúan siendo la opción elegida como baluarte en su catálogo. ¿Por qué se produce esta curiosa contradicción? La respuesta está en los costes de fabricación de una y otra tecnología.

La actualidad automovilística vive tiempos en los que la disrupción eléctrica ha pillado por sorpresa. Los programas de investigación en motores sin emisiones contaminantes se ha vuelto una constante desde hace años, pero no se ha hecho esfuerzo excesivo por su introducción en el mercado. Al fin y al cabo, la repercusión del coste termina siempre en manos del cliente.

La presencia de lobbies en la economía es una práctica habitual

La innovación, no obstante, se ha multiplicado de forma exponencial desde que fabricantes como Tesla están arrasando bajo el concepto eléctrico. En este sentido, Volkswagen ha tenido que modificar sus aspiraciones con el objetivo de anticipar un aumento del protagonismo para las mecánicas eléctricas. Siguiendo este hilo, estamos ahora ante una nueva problemática.

¿Sabías que los fabricantes unen fuerzas para conseguir ventajas y tratos de favor en todas las áreas en las que producen y comercializan sus productos? Los denominados lobbies o grupos de presión se han convertido en una de las mejores estrategias para obtener economías de escala. Y bien, ¿qué tiene que ver Volkswagen en todo eso? Ha amenazado con abandonarlo por una cuestión.

La firma germana ha alegado que solo se mantendrá en esta asociación si el eje conductor en las negociaciones está relacionado con el segmento eléctrico. Al fin y al cabo, la compañía ‘quemará’ miles de millones de euros en el desarrollo de una plataforma MEB y en la apuesta por las mecánicas y conjuntos eléctricos.

Unas negociaciones que podrían condicionar la marcha de la compañía

¿Qué podemos esperar en las próximas fechas en torno a la negociación de las aspiraciones del coche eléctrico en Volkswagen? La firma, representada por varias filiales, ha expresado su preocupación por el lento recorrido que está teniendo el mercado eléctrico pese al auge de opciones como Tesla en los mercado europeos.

El I.D. será el primer coche eléctrico de Volkswagen creado específicamente para contar con esta tecnología. Volkswagen

La Asociación de la Industria Automovilística Alemana (VDA) es una entidad en la que se reúnen los intereses de la industria de cara a la competitividad de los próximos años. En este sentido, las firmas de coches eléctricos pueden influir en la toma de decisiones de los organismos públicos a través de diferentes tipos de acuerdos. Volkswagen, sin embargo, quiere que se cambie la política.

Volkswagen habría amenazado a la VDA con abandonar la cooperación

En la actualidad, las opciones a gas o el esfuerzo económico de otras alternativas como el hidrógeno también se encuentran como referentes en la transformación que exigen las asociaciones como la VDA. El fabricante, a estos efectos, pretende que se deje de apostar por estas soluciones para no desvirtuar el verdadero objetivo de la industria; la electrificación del parque automovilístico.

Según se puede leer en el medio de comunicación Welt, la compañía es defensora por una clara apuesta por la intervención del sector público para agilizar la conversión. Esto podría llegar de la mano de los incentivos fiscales o mediante la ayuda para estandarizar las mecánicas eléctricas. La posible pasividad en la intervención de esta tecnología podría haber derivado en este disperso criterio.

Un futuro incierto que podría afectar a todo el marco europeo

Volkswagen se encuentra en el foco de la polémica por el tono amenazador con el que Herbert Driess, la máxima autoridad de la compañía, se ha referido al resto de componentes del grupo de presión. Al fin y al cabo, muchas son las inversiones que podrían depender de este nuevo marco en el que se encuentra inmersa la industria de la automoción.

El Golf GTE es una de las pocas opciones híbridas que comercializa la marca. Volkswagen

El proceso de electrificación de Volkswagen es complejo. Si en la actualidad, solo las versiones GTE del Golf y Passat son las únicas híbridas con motores eléctricos, se espera que en el futuro se haga una mayor apuesta por las alternativas puramente eléctricas. Los buenos números que está teniendo el e-Golf no hacen más que corroborar la necesidad de aumentar esta apuesta.

La línea I.D. ya está conformada por un total de 5 potenciales modelos

En base a este nuevo panorama, la futura compañía de coches eléctricos comenzará su apuesta mediante la alternativa I.D.. Enmarcado bajo la nueva línea de productos I.D., este compacto competirá con el Golf a través de una mecánica sin emisiones contaminantes. De esta forma, se estrenará la plataforma MEB, una de las señas de identidad de los futuros productos de la marca.

Habrá que esperar unas semanas para ver cómo transcurren unas negociaciones que podrían desencadenar una mayor apuesta por el coche eléctrico o una ralentización en el proceso de estandarización.