Hace unos años, la tradicional industria de la automoción y el sector energético que posibilita su estandarización, solían colaborar para evitar que otras alternativas de movilidad fuesen asociadas por el transporte por carretera. Las opciones de combustión interna parecían, por tanto, ligadas al transporte por mucho más tiempo.

Las restricciones al tráfico por los entes públicos y la aparición de nuevos competidores como Tesla, han permitido la rotura de las barreras que durante tanto tiempo han imperado en el mercado. El coche eléctrico parece, por fin, tener cada día un nicho más grande en el consumo, algo que ha permitido conocer algunos de los beneficios de las mecánicas alternativas.

En el pasado, las eficiencia del motor eléctrico se ponía en entredicho

Gracias al crecimiento de estos últimos años, hemos podido conocer cómo estos motores son más eficientes que los tradicionales. De igual modo, hemos comenzado a descubrir cómo podrían ser, en algún momento, más rápidas, hasta el punto de poner en aprietos a los modelos preparados exclusivamente para la competición.

El mejor ejemplo de ello ha sido ver cómo el Volkswagen I.D. R, una de las alternativas más destacadas del panorama alternativo internacional, ha conseguido fulminar un récord que estaba en manos del piloto de rallyes Sebastian Loeb. La cumbre de Pikes Peak, una de las pruebas de ascenso más importantes del calendario internacional, ha sido testigo de ello.

¿Cómo ha conseguido batir la anterior marca el monoplaza de la firma alemana exclusivamente creado para la ocasión? El anterior registro se había mantenido en lo alto del ránking desde hacía 5 años, momento en el que Sebastian Loeb lo fijó a los mandos del Peugeot 208 T16.

Un ascenso en 7:57 minutos para fijar un nuevo récord

Este es el tiempo que necesitó este modelo creado particularmente para una de las pruebas de renombre. El I.D. R está concebido especialmente para esta prueba, ya que dispone de un diseño creado para mejorar el coeficiente aerodinámico a través de una estructura muy pegada al suelo.

La nueva marca ha conseguido bajar en unos 16 segundos el anterior récord fijado por el fabricante Peugeot. De hecho, ha sido una motorización eléctrica la que ha logrado dejar el nuevo registro en una situación muy difícil de superar en los próximos años. ¿Tendrán que pasar otros 5 años para el establecimiento de un nuevo récord?

Dumas ha conseguido bajar 16 segundos el récord marcado por Loeb en 2013

Romain Dumas ha sido el piloto encargado de superar esta marca histórica. Solamente tuvo que necesitar 7:57.148 minutos para recorrer los casi 20 kilómetros de distancia que caracterizan a la Pikes Peak, una prueba con mucha historia en el mundo del automovilismo. ¿Cómo ha logrado fulminar cualquier dato anterior?

Lo que más llama la atención de este objetivo es ver cómo una mecánica alternativa se ha impuesto a cualquier otra que ha participado en esta prueba y que contaba con una de propulsión a gasolina. ¿Es esta la enésima demostración de la eficiencia de la tecnología eléctrica?

Una superioridad que preveía la consecución del récord

Las mecánicas eléctricas han demostrado, no solamente gracias a los casos propuestos por Tesla, que ya cuentan con el beneplácito de la movilidad para convertirse en la opción referente. No obstante, todavía queda un largo trecho para la equiparación de precios entre las 2 opciones. ¿Cuándo se producirá esta situación? Sin lugar a dudas, esta es la clave de su éxito.

El Pikes Peak vuelve a refrendar la idoneidad de la mecánica eléctrica en el terreno de la competición. GTSpirit

La aparición de estas marcas sirve para hacer campaña por una conversión que ya ha comenzado. En el caso de Volkswagen, la compañía ya se ha posicionado como una de las alternativas que mayor empeño ha mostrado por el auge del coche eléctrico. Ganar la Pikes Peak no es más que un golpe de autoridad para demostrar la capacidad del fabricante en este segmento.

Se busca dar un enfoque sobre las virtudes deportivas del coche eléctrico

La visibilidad de la consecución de estos registros tendrá un efecto llamada de nuevos consumidores de mecánicas alternativas a los combustibles fósiles. En el pasado, la demanda de automóviles sin emisiones contaminantes era escasa, entre otros motivos, por el miedo a escoger una opción que apenas tenía mercado.

El coche eléctrico actual, gracias a la aparición de marcas como Tesla o Rimac, está ligado a una concepción que puede llegar a estar relacionada con la deportividad. ¿Estamos presenciando un cambio completamente disruptivo sobre lo que pueden ofrecer estas nuevas alternativas? Veremos qué efecto tiene esta publicidad de cara al lanzamiento del Volkswagen I.D. el próximo año.