Mucho se está hablando de la conducción autónoma o de los coches eléctricos. Sin embargo, la movilidad del futuro es mucho más que eso, ya que debe incluirse el transporte de mercancías a gran escala o los que sirven como medios de disfrute.

Teniendo en cuenta el tráfico naval que hay en el mundo, ¿no crees que sería positivo que también se buscasen soluciones para reducir las emisiones contaminantes en esta industria?

Desde la expansión de la globalización, el transporte marítimo ha crecido a razón de doble dígito por año. ¿Quién no ha comprado pòr Internet artículos venidos, por ejemplo, desde el Lejano Oriente?

El movilidad eléctrica podría alcanzar el transporte marítimo muy pronto

La espera suele ser larga. Unas semanas y, quizás algún que otro mes, no nos lo quita nadie. ¿Verdad? Pues bien, debes saber que lo más seguro es que te haya venido en uno de esos gigantescos buques llenos de contenedores.

Ahora, una solución desarrollada por las empresas Yara International y Kongsberg Gruppen, podría hacer que el transporte de todos estos productos fuese menos contaminante.

Así pues, a continuación vamos a desgranar las principales características de una idea que se encuentra en una de las etapas finales de desarrollo. ¿Logrará surcar los mares pronto? Vamos a comprobarlo.

Yara Birkeland, el primer proyecto eléctrico en el sector marítimo

Antes de analizar cuáles serán las capacidades del buque futurista, es preciso recalcar por qué han decidido utilizar este nombre. Según se puede leer en EcoInventos, todo se debe al fundador de la compañía Yara, el científico Kristian Birkeland.

Este buque es puramente eléctrico y, sorprendentemente, no necesita de tripulación para recorrer largas distancias, tal y como apunta el medio Xataka.

Este proyecto pretende electrificar el transporte marítimo del futuro. EcoInventos

Según se ha podido saber, la primera prueba real se llevará a cabo el año que viene, recorriendo una distancia corta para poder probar todas las funciones que incorpora. Más adelante y, de forma sucesiva, se irá incrementando el recorrido para ver cómo se comporta en relación a la autonomía y tonelaje de carga.

De modo que apunta el diario The Wall Street Journal, la ruta escogida estaría situada en los fiordos noruegos, siendo el puerto de Larvik el lugar desde el cual zarparía.

Por otro lado, se ha sabido que la primera carga de este buque mercante alternativo estará compuesta por fertilizantes para el medio agrícola.

Una tecnología que esconde muchas incógnitas

El proyecto llevado conjuntamente por estas 2 empresas no ha desvelado aún cómo será posible que la tecnología eléctrica pueda cubrir etapas de cientos de kilómetros. Aún así, están convencidos de que el año que viene será el momento para emprender las primeras pruebas piloto.

A expensas de lo que nos puedan ofrecer informaciones futuras, sí que se sabe el nivel de carga que podrá contener en sus bodegas y cubierta. Según los datos que maneja el portal Fortune, podría llegar a cargar un total de 100 o 150 contenedores como máximo.

En comparación con el tamaño de los actuales buques mercantes, obviamente, esto es minúsculo. Para que puedas hacerte a la idea de la diferencia descomunal de tamaño, debes saber, según expone la BBC, que el barco mercante más grande del mundo puede cargar la friolera cantidad de 80.000 contenedores al mismo tiempo.

¿Estás preparado para saber cuánto supone el máximo de carga del Birkeland en relación con el del Majestic? ¡Solo podría cubrir el 0,18% de la capacidad de carga del buque mercante más grande del mundo!

¿Qué decir de la conducción autónoma? El Birkeland poseerá todo un sinfín de cámaras y radares para evitar impactar contra otras embarcaciones, buques o contra la costa. El sistema automático guiará al barco hasta su destino, regulando su velocidad y dirección en base a la localización.

Por otro lado, tal y como comenta una de las empresas que participan en el proyecto, Kongsberg, permitirá una reducción de los niveles de CO2 y NOx por el uso de su propia tecnología y por ser capaz de evitar hasta 40.000 desplazamientos de camiones con motorizaciones diésel.

Al Birkeland padece el mismo problema que el coche eléctrico; el precio

Es algo común encontrarse con un encarecimiento del precio cuando hablamos de innovaciones tecnológicas. El coche eléctrico es más caro, sí, pero ofrece una serie de ventajas respecto al automóvil tradicional.

Aún así, cualquier empresa mira por sus costes y si hacemos caso a esta partida, vemos que se dispara del presupuesto de muchas de las que se dedican a este sector.

Según se puede leer en el diario El País en su edición Cinco Días, tendrá un precio que fijará en torno a los 25 millones de dólares, un montante que a día de hoy, supondría algo más de 21 millones de euros.

El precio no es su fortaleza, pero será más barato con el uso

Teniendo en cuenta que el precio de los buques tradicionales, con mayor capacidad de carga, está muy por debajo, parece difícil que en el corto plazo pueda tener éxito.

Sin embargo, las compañías que están trabajando en el proyecto son conscientes de este coste extra inicial. Sin embargo, creen que se podrá lograr el retorno de la inversión en base al ahorro de combustible y falta de personal.

Del mismo modo, podría decirse que, de nuevo, es algo parecido a lo que ocurre con el automóvil eléctrico. El mantenimiento de esta tecnología es mucho más barato que la de los motores tradicionales.

Una hipótesis que marcará la tendencia en el mercado del transporte

Del mismo modo que la movilidad por carretera está dando ofreciendo soluciones menos contaminantes, el sector naval también está realizando ingentes inversiones para deducir sus costes.

Aún así, es pronto para determinar si esta alternativa se logra posicionar como la opción más rentable en el futuro. Al menos de momento, ya se han llevado el aplauso de aquellos que son más ecofriendly.

Habrá que estar atentos, por tanto, a ver qué es lo que ocurre el próximo año. Las primeras pruebas servirán para ver si necesita madurar mucho más o puede tener un hueco, aunque sea pequeño, en el transporte marítimo.