Los tweets generados con IA pueden ser más convincentes que los que escribe una persona real
El autor del estudio advierte sobre los tuits escritos por IA: "este tipo de tecnologías podrían convertirse fácilmente en armas".
Un estudio realizado por Giovanni Spitale, investigador y administrador de datos en el Instituto de Ética Biomédica, ha demostrado que las personas corrientes confían más en lo escrito por una IA que en lo que escriben personas reales. El experimento se ha llevado a cabo utilizando la red social de Twitter, plataforma que cada día usan decenas de millones de personas.
El investigador postdoctoral está bastante alarmado con los resultados del estudio que ha hecho. Este se ha puesto en marcha cuando los colaboradores de Spitale encuestaron a un nutrido grupo de personas sobre cuestiones de desinformación, IA y tuits.
A los entrevistados se les hicieron dos preguntas: ¿puedes discernir entre un tuit escrito por IA y uno publicado por un ser humano? Y ¿La información que estás leyendo es verídica o falsa? A la primera pregunta las respuestas fueron diversas y llenas de dudas. Era muy difícil saber discernir entre persona real e inteligencia artificial.
El estudio revela que los encuestados no saben detectar tuits con desinformación
Las cosas no mejoraron en la segunda pregunta. Las respuestas fueron aún más dubitativas. Es más, por lo general, las personas encuestadas afirmaban que la información publicada con el lenguaje de la IA era verdadera, aunque realmente no lo era. ¿Qué quiere decir esto? Giovanni Spitale lo tiene claro: esta tecnología podría convertirse con facilidad en un arma.
En el estudio, la inteligencia artificial utilizada era la interfaz GPT-3 y dio asombrosos resultados. Gracias al aprendizaje gramatical y léxico, el programa había logrado escribir tuits muy convincentes. Debido a esto, y aun reconociendo “lo asombroso de estas tecnologías”, Giovanni declara que también podrían generar “tormentas de desinformación”.
Por supuesto, para que el experimento tuviera mayor validez, los investigadores decidieron crear tuits con GPT-3 que trataran temas complejos o que las personas conocen, pero no a fondo. Por ejemplo, el cambio climático y el Covid-19. Introduciendo estos datos en el chat se creó nueva información directamente errónea e imprecisa.
En total en la prueba participaron 697 personas, en su mayoría de habla inglesa provenientes de Reino Unido, Australia, Canadá, Estados Unidos e Irlanda. Los resultados han sido publicados hoy en la revista Science Advances, aunque The Verge se ha hecho eco por completo de la investigación.
¿Cuáles han sido los resultados? Pues los que venimos avisando desde el comienzo. “El material escrito por GPT-3 era indistinguible del contenido orgánico” ha concluido el trabajo. De hecho, y para más inri, los propios investigadores no están seguros al cien por cien de que los tuits recopilados en la red social no estuvieran ya escritos por la conocida interfaz de ChatGPT.
Los resultados son poco esperanzadores, pero hay solución
A pesar de los resultados poco positivos, Spitale comentó que la mejor estrategia a largo plazo para contrarrestar la desinformación es bastante simple: fomentar las habilidades de pensamiento crítico. Antes de terminar, el investigador quiso aclarar que “no le malinterpretaran”, ya que era “un gran admirador de esta tecnología”.
Fuera del entorno científico, la sociedad es cada vez más crítica con la inteligencia artificial. Hay desconfianza y recelos de lo que se puede llegar a hacer con esta. Personas corrientes y personalidades como Samuel L. Jackson han hecho afirmaciones totalmente en contra de este tipo de tecnología puntera.