La batalla legal entre Qualcomm y Apple está bastante lejos de su fin. Cada una de las dos compañías va sumando victorias en los diferentes países en los que se desarrolla el enfrentamiento. Por ejemplo, Apple tuvo que parar la venta del iPhone 7 y 8 en Alemania hace tan solo unos días.

El capítulo que vivimos ahora está teniendo lugar en Estados Unidos, donde acaba de comenzar el juicio por las prácticas monopolistas de Qualcomm. La cosa ha empezado fuerte, ya que Apple ha acusado directamente a su enemiga de no querer venderle los modems para los iPhone XR, XS y XS Max.

Apple acusa a Qualcomm de monopolio

El juicio que acaba de arrancar, originado por la demanda de la Comisión Federal del Comercio, ha contado ya con las declaraciones de grandes protagonistas en esta batalla. Destaca la aparición de Jeff Williams, COO de Apple, que no ha dudado en culpa a Qualcomm de negarse a la venta de chips.

Tal y como ha reconocido el directivo, Apple necesitaba a la otra compañía para producir sus iPhone XR, XS y XS Max. Sin embargo, como explican desde CNet, Qualcomm se negó a ello por la disputa legal que ambas partes mantenían por aquel momento.

"No hemos podido lograr que nos apoyen en nuevas victorias de diseño tras ese momento [cuando Apple presentó una demanda contra Qualcomm]. Esto ha sido un reto", explicó Williams durante su comparecencia.

Apple ha alegado que Qualcomm no le quiso vender sus chips para los iPhone XR y XS. Apple Insider

Williams admitió que llegó a contactar con Steve Mollenkopf, CEO de Qualcomm, para llegar a un acuerdo con la venta de esos chips. No tuvo suerte, ya que Mollenkopf reconoció que la batalla legal que mantenían les impedía dicho negocio.

Al otro lado del enfrentamiento tenemos al directivo de Qualcomm, que se defendió declarando que Apple nunca se puso en contacto con su empresa, aunque esta pretendía continuar con las relaciones. La comparecencia objetiva del juicio llegó de la mano de Richard Donaldson, un experto solicitado por la FTC, que explicó que Qualcomm establecía unas condiciones casi imposibles de aceptar para sus clientes a la hora de vender sus chips.

De esta forma, Apple y la FTC ven cómo Donaldson confirma que Qualcomm lleva a cabo prácticas monopolistas, lo que podría suponer una sanción importante para el fabricante de chips.