Desde hace mucho tiempo, Boston Dynamics se ha posicionado como la principal compañía del sector en materia de robótica. Es cierto que existen muchas otras firmas destinadas a crear y configurar proyectos para el mercado secundario en términos de economía, pero si nos centramos en inteligencia artificial, sus 2 principales proyectos copan las alternativas presentes actualmente.

Un humanoide y un perro, aún sin cabeza, son las 2 principales líneas de investigación sobre las que se están centrando todos los esfuerzos actualmente. El hecho de contar con un gran esfuerzo económico en las últimas rondas de financiación ha permitido a la compañía seguir introduciendo novedades tecnológicas. Su capacidad para adquirir nuevas funciones ha crecido de forma exponencial.

Los robots están incorporando programas de inteligencia artificial más desarrollados

En la actualidad, ambos prototipos ofrecen todo tipo de movimientos y aptitudes que hacen replantearnos cómo será la convivencia entre las especie humana y los robots del futuro. ¿Cargas emocionales? ¿Capacidad para empatizar con las personas? Este tipo cuestiones no están todavía encima de la mesa, pero basta con ver algunas de sus cualidades para poder replanteárselo uno/a.

¿No lo crees? Te recomendamos que conozcas a Sophie, ¡el primer robot humanoide con nacionalidad en todo el mundo! Sea como fuere, lo cierto es que desde hace un tiempo, Boston Dynamics ha conseguido conquistar al público y, sobre todo, convencer a una masa de inversores. La disposición de un gran crédito detrás sirve, principalmente, para lograr resultados como los que verás a continuación.

¿Estamos ante un momento que romperá directamente con todo lo anterior? ¿Hasta qué punto será lógico interactuar con las máquinas a través del habla o la vista? Ha llegado el momento de conocer cuáles son los avances que la marca se ha encargado de anunciar a través de las redes sociales. Tal y como era de esperar, estamos ante una tecnología diferencial en el sector.

Un perro con múltiples aplicaciones a desarrollar en el futuro

Desde hace un tiempo, el robot con forma de perro es una realidad. Hace tan solo unos meses, de hecho, se especulaba sobre su pronta comercialización, algo que parece haber quedado un tanto al margen por las nulas informaciones ofrecidas sobre ello. Ahora bien, ¿por qué merecerá la pena esperar? Te recomendamos que cojas asiento y disfrutes de las imágenes.

Según se puede leer en el portal tecnológico Engadget, esta curiosa y potencial mascota de metal contaría con toda una serie de atributos. La curiosidad, capacidades físicas y aptitudes para superar obstáculos son algunas de sus principales cualidades. De hecho, disfruta de una gran velocidad para ello, puesto ya es capaz de alcanzar prácticamente los 5 km/h.

La autonomía del robot con forma de perro sigue siendo su principal punto débil

De igual modo, en la actualidad disfruta de un equipo de baterías que ofrece una autonomía máxima de unos 90 minutos, un detalle que parece todavía insuficiente para los estándares que la sociedad puede estar barajando actualmente. Aun así, dispone de toda una serie de características que hacen de este producto una alternativa de gran interés para los apasionados de la tecnología.

Esta versión está especialmente capacitada para controlar todo cuanto tiene a su alrededor. El mejor ejemplo de ello nos lo muestra sus sensores y cámaras. Tanto es así que cuenta con información en cualquier grado sobre todo lo que ocurre, por lo que gestionar estos datos se convierte en un elemento fundamental para guiar sus movimientos por todo tipo de superficies.

Atlas, el humanoide capaz de hacer acrobacias de otro nivel

Este es el proyecto más desarrollado y, por supuesto, el que más sensación causa al público. Es obvio, su estética nos recuerda a algunos de los personajes más destacados en el mundo del cine de ciencia ficción. Está creado par copiar e imitar todo tipo de movimientos que realizamos a diario o, simplemente, los que representan atletas y personas muy ligadas al deporte.

El mejor ejemplo de ello nos lo muestra estas imágenes. En tan solo unos segundos podemos ver cómo ya es capaz de realizar piruetas, volteretas y todo tipo de coreografías ligadas con el deporte artístico. Su composición metálica no le impide culminar los pasos, algo que sirve para constatar lo mucho que se ha trabajado en el diseño, en los materiales empleados y, sobre todo, en la inteligencia artificial.

Atlas aún requiere de grandes dosis de inteligencia artificial para ser diferencial

Su comercialización no está asegurada en el corto y medio plazo, pero se espera que todas las inversiones realizadas por el momento puedan verse traducidas en beneficios en un futuro que todavía está por determinar. El desarrollo de un sistema de aprendizaje profundo todavía más sofisticado es una de las asignaturas pendientes de este robot, el más destacado de la clase.

Habrá que esperar todavía un tiempo para conocer un poco más sobre la potencial viabilidad de estas máquinas. Mientras tanto, tocará seguir viendo imágenes de esta clase con la esperanza de que podamos ver, algún día, proyectos como este en una planta de producción.